En el distrito de Nuevo Chimbote, provincia del Santa, región Áncash, la ruta turística Las Loberas se posiciona como una nueva alternativa para quienes buscan experiencias vinculadas al turismo de naturaleza y aventura.
Este circuito se ubica en la península de El Ferrol y tiene como punto de partida la caleta El Dorado, a la que se accede en tan solo 10 minutos desde la carretera Panamericana Norte. En el pueblo joven Villa María se encuentra el paradero de autos y minivanes que ofrecen el traslado desde los 4 soles.

Desde la caleta El Dorado, el recorrido se realiza en embarcaciones equipadas con chalecos de seguridad y con capacidad para alrededor de 20 pasajeros, por un costo promedio de 60 soles por persona. Durante la primera parte del trayecto, los visitantes pueden apreciar playas como Caleta Colorada, Catalán y Los Chungales.
Tras aproximadamente media hora de viaje se llega a la
zona de La Bocana; desde allí la embarcación ingresa a mar abierto rumbo a la zona conocida como Las Loberas, santuario natural que alberga una colonia aproximada de 400 lobos marinos, principalmente de la especie chusco. El trayecto ofrece
impresionantes paisajes dominados por acantilados, cerros, islotes y colonias de aves guaneras.
Uno de los principales atractivos es la cercanía con estos mamíferos marinos, que suelen desplazarse alrededor de las embarcaciones, brindando una experiencia única de observación de fauna silvestre. El circuito también contempla actividades complementarias como pesca, buceo y la preparación de ceviche en la embarcación.
“La población debe darse la oportunidad de conocer Las Loberas de Nuevo Chimbote. Esta ruta es aventura pura: navegar por nuestras playas, apreciar formaciones únicas, sentir la emoción del mar, disfrutar un ceviche preparado a bordo y vivir la experiencia inolvidable de nadar cerca de los lobos marinos”, expresó el gerente de Desarrollo Económico y Turismo de la Municipalidad Distrital de Nuevo Chimbote, Rafael Vásquez Felipe.

La ruta incluye, además, la visita a la playa La Poza, desde donde se accede mediante una breve caminata a la formación rocosa conocida como la “Garganta del Diablo”, un túnel natural donde el ingreso del agua y el choque de las olas generan un intenso sonido durante la marea alta. Desde este punto, el retorno puede realizarse en bote o mediante una caminata de aproximadamente 40 minutos por senderos habilitados hasta la caleta El Dorado.
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