ANA acelera trabajos de prevención en ríos de la costa ante un posible Niño Costero fuerte

La Autoridad Nacional del Agua (ANA) acelera los trabajos de limpieza y descolmatación de ríos de la costa, desde Tumbes hasta Lima ante el anuncio de un posible fenómeno de El Niño Costero de fuerte intensidad para fines de 2027.

La Autoridad Nacional del Agua (ANA) acelera los trabajos de limpieza y descolmatación de ríos de la costa, desde Tumbes hasta Lima ante el anuncio de un posible fenómeno de El Niño Costero de fuerte intensidad para fines de 2027.

16:04 | Lima, jun. 23.

La Autoridad Nacional del Agua (ANA) acelera la ejecución de una serie de acciones preventivas frente a un inminente fenómeno de El Niño Costero de fuerte intensidad, con el objetivo de reducir los impactos de lluvias intensas, desbordes de ríos y afectación a la infraestructura hidráulica en diversas regiones del país.

Así lo afirmó Ernesto Fonseca, especialista en evaluación de recursos hídricos de la ANA, en entrevista con el programa Andina al Día. Explicó que las principales intervenciones se concentran en la limpieza y descolmatación de ríos, la delimitación de fajas marginales y la identificación de puntos críticos a nivel nacional.




“Son básicamente tres acciones: la descolmatación de ríos, la delimitación de fajas marginales y la identificación de puntos críticos”, precisó.



Avance de descolmatación en la costa


Fonseca detalló que, para el 2026, la ANA cuenta con un presupuesto superior a los 26 millones de soles destinado a trabajos de descolmatación de cauces desde Tumbes hasta Lima, en el marco de un decreto de urgencia emitido tras los impactos del evento de El Niño de 2023.

En total, la meta anual comprende la intervención de 101 kilómetros de ríos en zonas vulnerables, con especial énfasis en la costa norte y central del país.


“Tenemos un avance de más del 20 % y el plazo para culminar estas labores es entre septiembre y octubre”, indicó el especialista.



Intervenciones en puntos críticos del país


El funcionario explicó que los puntos críticos son identificados cada año debido a la variabilidad de las lluvias y las condiciones hidrológicas. En muchos casos, se mantienen las zonas de riesgo, aunque también pueden modificarse según la intensidad de las precipitaciones.

Para este año, la ANA ha priorizado 65 puntos críticos distribuidos en distintas regiones: 7 en Tumbes, 10 en Piura, 12 en Lambayeque, 6 en Áncash, 6 en La Libertad y 24 en Lima.


En la capital, los trabajos se concentran en los ríos Rímac, Chillón y Lurín, considerados los más vulnerables ante eventos extremos. Según el especialista, el avance en Lima supera los 7 kilómetros de descolmatación, principalmente en el Rímac.

La meta proyectada en la región es superar los 55 kilómetros de intervención hasta octubre.

Escenarios del fenómeno de El Niño


Fonseca manifestó que la ANA participa en la Comisión Multisectorial encargada del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (Enfen), aportando información hidrológica para la toma de decisiones.

De acuerdo con las evaluaciones actuales, se prevé un escenario de El Niño entre moderado y fuerte durante la primavera, con posibles condiciones moderadas hacia el verano, aunque estos pronósticos pueden variar.


Advirtió, asimismo, que los impactos no se limitarían a la costa norte, sino que podrían extenderse a la sierra y la selva, con efectos diferenciados.

“En la costa norte se esperan precipitaciones intensas, mientras que en la sierra sur podría haber escenarios de sequía”, precisó.

Impacto en infraestructura y abastecimiento de agua


El especialista explicó que uno de los principales efectos del fenómeno es el daño a la infraestructura hidráulica, debido a lluvias intensas, deslizamientos y activación de quebradas.

Esto puede afectar la distribución de agua para consumo humano y agricultura, incluso en contextos de alta precipitación, debido al arrastre de sedimentos y la destrucción de canales.

“Cuando hay lluvias intensas no necesariamente hay más disponibilidad de agua utilizable, porque puede haber afectación en la infraestructura”, indicó.

En ese sentido, recomendó a las empresas prestadoras de servicios de saneamiento (EPS) implementar planes de contingencia, incluyendo el uso de fuentes subterráneas para garantizar el abastecimiento.

Fajas marginales y ocupación de cauces


La ANA también enfatizó la importancia de la delimitación de fajas marginales, especialmente en zonas urbanas como Lima, donde se registran ocupaciones en áreas de cauce natural de ríos y quebradas.

El especialista advirtió que estas ocupaciones incrementan el riesgo de desastres durante temporadas de lluvias intensas, por lo que insistió en respetar las zonas de protección hídrica.

Lecciones y preparación ante futuros eventos


Por último, Fonseca destacó que el país ha fortalecido su capacidad de respuesta frente al Fenómeno El Niño en los últimos años, aunque aún existen desafíos en infraestructura y gestión integral de cuencas.

El vocero de la ANA resaltó la necesidad de reforzar la reforestación en cabeceras de cuenca, el mantenimiento de cauces, la construcción de defensas ribereñas y la implementación de sistemas de alerta temprana.

Asimismo, subrayó la importancia de una gestión más eficiente del agua subterránea, especialmente en zonas de sierra, como parte de las estrategias de adaptación frente a sequías y eventos extremos.

“La planificación debe ser integral, desde las cabeceras hasta la parte baja de las cuencas, y considerar tanto escenarios de exceso como de escasez de agua”, concluyó.

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(FIN) MAO
JRA

Publicado: 23/6/2026