17:45 | Lima, ago. 08 (ANDINA).
La asociación civil Un Techo Para Mi País (UTPMP) viene construyendo casi tres mil casas en las zonas más pobres del Perú desde el año 2005, con el apoyo de más de 6 mil 500 jóvenes voluntarios provenientes de diversas universidades e institutos.
De ellos, alrededor de 300 jóvenes voluntarios de 19 a 30 años de edad vienen trabajando en la construcción de 72 módulos de vivienda en asentamientos humanos de Villa María del Triunfo, en seis grupos de 50 integrantes cada uno.
“Con la finalización de estas 72 viviendas en Villa María del Triunfo, estaremos superando la cantidad de tres mil casas que Un Techo para Mi País viene construyendo en el Perú”, informó un representante de dicha organización, Gonzalo Benavente.
Los asentamientos humanos beneficiados son: Nueva Esperanza, La Tablada de Lurín y José Carlos Mariátegui.
Benavente detalló que para obtener el material, que incluye pisos y paredes de madera, y techos de calamina, se ha contado con el financiamiento de empresas privadas.
Indicó que al menos 150 empresas han apoyado esta iniciativa desde el 2005, cuando esta organización se consolidó en el Perú.
Explicó que antes de realizar la construcción de los módulos de vivienda, los jóvenes realizan una encuesta a cada familia residente de las zonas pobres donde tienen pensando intervenir.
Con ello se conoce cuáles son las que requieren con mayor urgencia de una nueva casa. Para ello se toma en cuenta el tamaño y estado de la vivienda precaria, la cantidad de personas, entre otros aspectos.
Afirmó que luego los jóvenes derriban la vivienda en estado precario y levantan una nueva en dos días con los materiales antes citados, la cual está valorizada en 3 mil 100 soles. Como contraparte, la familia beneficiada aporta sólo el 10% de dicho monto.
Benavente destacó que estas nuevas viviendas, a diferencia de las inestables, cuentan con un piso de madera que permite prevenir las enfermedades, y le otorga un ambiente de pulcritud al hogar y de mayor protección frente al frío, lo que beneficia a las familias en términos de salud.
Precisó que la construcción de las viviendas constituye la primera etapa del proyecto y la segunda es la habilitación social, que implica ejecutar planes de desarrollo en cuanto a educación, salud, microcréditos, capacitación en oficios básicos y trabajo legal en los asentamientos intervenidos; y el tercer período es el de vivienda definitiva.
“Venimos acá para que los voluntarios entren en contacto con los asentamientos humanos, para que conozcan las condiciones precarias de las familias que viven en las zonas más pobres. Cocinamos juntos con las familias y trabajamos juntos. Es un trabajo comunal y por ende se construyen lazos de solidaridad”, agregó.
La asociación Un techo para mi país ha construido 42 mil casas en Latinoamérica desde el año 1997 con el apoyo de 210 mil voluntarios involucrados de diversos países, subrayó.
En diciembre realizarán casas en los distritos de Ventanilla, San Juan de Miraflores y otra vez en Villa María del Triunfo, que son las zonas a donde se ha brindado más apoyo a lo largo del año, debido a las condiciones de extrema pobreza que viven muchas de sus familias.
“Mi antigua casa no estaba bien cerrada y mi familia no estaba protegida del frío. Era de triplay además. Ahora con esta nueva casa esperamos tener mejores condiciones de vida”, señaló Porfirio Saldaña (37 años), casado y padre de tres hijos.
La construcción de estos módulos de vivienda culminará mañana domingo, anotó Benavente.
(FIN) GMP/LZD
Publicado: 8/8/2009