En el sector Huancapampa, distrito de Huangascar, provincia de Yauyos, región Lima, una evaluación técnica del Instituto Geológico, Minero y Metalúrgico (Ingemmet), a través de la Dirección de Geología Ambiental y Riesgo Geológico (DGAR), identificó peligro alto frente a la ocurrencia de deslizamientos.
El estudio determinó que un movimiento en masa ocurrido el 11 de enero de 2026 destruyó aproximadamente 130 metros de la vía departamental LM-129 y podría reactivarse, comprometiendo a la población e infraestructura ubicadas en la parte baja de la ladera.

El equipo técnico de la DGAR, en coordinación con la Municipalidad Distrital de Huangascar y en atención a las solicitudes de las autoridades distritales y provinciales, centró sus trabajos de campo en la cartografía geológica y geomorfológica, a través de observaciones de campo in situ y sobrevuelo con dron, para caracterizar el movimiento en masa y determinar sus factores condicionantes y desencadenantes.
Los resultados de la evaluación revelan la presencia de un deslizamiento rotacional que produjo un desplazamiento rápido de tierra y escombros sobre una superficie de falla y que, posteriormente, evolucionó a un flujo de material parcialmente saturado.
El evento se desarrolló sobre una pendiente promedio de 35° y actualmente ocupa un área aproximada de 2.9 hectáreas, con un desnivel de alrededor de 210 metros entre la corona y el pie.
Asimismo, se identificaron dos zonas altamente agrietadas en el cuerpo del deslizamiento, ubicadas inmediatamente por encima de la vía departamental, lo que incrementa la posibilidad de una reactivación.

Entre los principales factores condicionantes se encuentran la presencia de rocas tobáceas muy meteorizadas y fracturadas, depósitos coluvio-deluviales de baja resistencia al corte y reducida cohesión, así como laderas con pendiente fuerte a muy escarpada.
También se identificaron factores asociados a la actividad humana, como canales de riego sin revestimiento, tuberías deterioradas, riego por inundación y cortes de talud, que favorecen la infiltración de agua y disminuyen la estabilidad del terreno.
Las intensas precipitaciones, principalmente entre diciembre y marzo, y la ocurrencia de sismos locales constituyen factores que podrían desencadenar nuevos movimientos.
Recomendaciones:
Frente a este escenario, el Ingemmet recomienda elaborar una Evaluación de Riesgos (EVAR), implementar sistemas de drenaje y zanjas de coronación, controlar el agua superficial y subterránea, sellar los agrietamientos y reforestar la ladera con especies nativas.
Igualmente, plantea prohibir la construcción de nuevas viviendas o infraestructura en las zonas afectadas por deslizamientos activos, identificar rutas de evacuación y zonas seguras, e implementar sistemas de alerta temprana para las poblaciones de Huancapampa y Chillaca.
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(FIN) NDP/TMC
Publicado: 8/9/2026