La venta de vehículos electrificados mantiene una trayectoria de expansión sostenida en el mercado peruano, pues según la Sunarp, entre enero y setiembre del 2026 se comercializaron 13,285 unidades, un crecimiento de 83.1% frente a similar periodo del año anterior, señaló hoy la Asociación Automotriz del Perú (AAP).
La participación de los vehículos electrificados dentro de las ventas totales de vehículos nuevos alcanzó el 6.1%, el nivel más alto observado hasta la fecha. La evolución de los últimos años muestra un avance progresivo. Mientras que en el 2021 representaban apenas el 0.7% de las ventas, la participación aumentó a 2.3% en el 2023, a 4% en el 2024, a 4.7% en el 2025 y a 6.1% en lo que va del 2026.
“La adopción de vehículos electrificados viene acelerándose en el país, impulsada por una mayor disponibilidad de modelos, una oferta cada vez más diversificada y una creciente aceptación por parte de los consumidores”, señaló Alberto Morisaki, gerente de Operaciones y Analítica de la AAP.
Híbridos mantienen el liderazgo
Por tipo de tecnología, los híbridos convencionales (HEV) mantuvieron el liderazgo y concentraron el 44% de las ventas acumuladas de vehículos electrificados a setiembre del 2026. Le siguieron los híbridos ligeros (MHEV) con 38%, los híbridos enchufables (PHEV) con 12% y los vehículos eléctricos puros (BEV) con el 6% restante.
La comparación con similar periodo del año anterior evidencia, sin embargo, cambios en la composición del mercado. Los híbridos convencionales redujeron su participación de 47% a 44% y los híbridos ligeros pasaron de 40% a 38%. En contraste, los híbridos enchufables elevaron su presencia de 5% a 12% convirtiéndose en el segmento de mayor expansión relativa. Los eléctricos puros, por su parte, redujeron ligeramente su participación de 8% a 6%.

Para Morisaki, esta evolución refleja cambios tanto en las preferencias de los consumidores como en la oferta disponible.
Híbridos enchufables
“El crecimiento de los híbridos enchufables evidencia una mayor disponibilidad de modelos y también una creciente disposición de determinados segmentos de consumidores a incorporar tecnologías con un mayor componente eléctrico. Esto refleja una progresiva maduración del mercado”, explicó.
Esta tendencia se produce en un contexto en el que existe mayor interés por tecnologías que permitan reducir el consumo de combustible y mejorar la eficiencia operativa de los vehículos. Al mismo tiempo, los consumidores muestran una mayor familiaridad con las distintas alternativas de electrificación, mientras que las marcas continúan ampliando sus portafolios y adaptándolos a las necesidades del mercado peruano.
Redistribución del crecimiento
La menor participación porcentual observada en los híbridos convencionales y ligeros no implica necesariamente una contracción de su demanda, sino una redistribución del crecimiento hacia tecnologías que vienen expandiéndose a un ritmo más acelerado. De manera similar, los vehículos eléctricos puros continúan avanzando en términos absolutos, aunque su crecimiento relativo sigue condicionado principalmente por el costo de adquisición.
“Lo que muestran las cifras es una transición gradual y acorde con las características de nuestro mercado. Los consumidores continúan privilegiando alternativas que les permitan combinar eficiencia y menores costos operativos”, agregó el representante de la AAP.
Pese al avance registrado durante los últimos años el nivel de penetración de los vehículos electrificados en el Perú continúa siendo reducido frente a otros países de América Latina.
Comparativo regional
Para efectos de la comparación regional el país registra una participación de 6% sobre las ventas totales de vehículos nuevos, por debajo de Uruguay que alcanza el 46.9%, le siguen Colombia con 44.7%, Ecuador con 25.4%, Brasil con 18.1%, Chile con 16.2%, Argentina con 14.7% y México con 12.5%.
Entre los factores que todavía limitan una adopción más acelerada se encuentra el mayor precio de adquisición frente a los vehículos convencionales, particularmente relevante en un mercado con elevada sensibilidad a los precios. También persisten preocupaciones relacionadas con la autonomía y la disponibilidad de infraestructura de carga.
Espacio de crecimiento
A ello se suma la ausencia de esquemas de incentivos de gran alcance, como beneficios tributarios, subsidios directos o programas de promoción de la electromovilidad, mecanismos que han contribuido al desarrollo de estos mercados en otros países de la región.
“La brecha que mantiene el Perú frente a otras economías latinoamericanas también muestra el amplio espacio de crecimiento que todavía existe. Si el dinamismo que observamos es acompañado por una mayor oferta de vehículos y políticas públicas que faciliten la adopción de estas tecnologías, el proceso de electrificación del parque automotor peruano podría acelerarse durante los próximos años”, sostuvo Morisaki.
Publicado: 13/10/2026