La venta de viviendas en Lima Metropolitana creció 19% en 2025 y alcanzó 24,713 unidades colocadas con una facturación superior a 11,000 millones de soles, impulsada principalmente por la demanda de departamentos de dos y tres dormitorios, informó el más reciente reporte de Real Estate Data Analytics de la Confederación de Desarrolladores Inmobiliarios del Perú.
El informe señala que el resultado se dio en un contexto de estabilidad de precios y expansión del inventario disponible, lo que refleja un mercado más consolidado y especializado en su oferta.
Según el análisis, cerca del 70% de las unidades vendidas correspondió a departamentos de dos y tres dormitorios, mientras que el metraje promedio adquirido se ubicó en 65.9 metros cuadrados. El rango de 60 a 70 m² fue el de mayor dinamismo, al concentrar alrededor del 30% de las operaciones.
La gerente comercial y de marketing de Alerces Inmobiliaria, Olenka Araujo, explicó que la evolución del mercado responde a cambios estructurales en el perfil del comprador.
“Hoy el usuario prioriza soluciones habitacionales funcionales, donde la distribución, la ubicación y el potencial de valorización pesan más que el tamaño absoluto del inmueble”, manifestó.
Indicó que el comprador actual es más informado y presenta objetivos diversos, que van desde la adquisición de vivienda para uso propio hasta la inversión patrimonial, lo que ha llevado a los desarrolladores a priorizar configuraciones optimizadas y tipologías adaptadas a distintas etapas de vida.
A nivel territorial, Lima Moderna se mantiene como uno de los principales ejes del desarrollo residencial formal, al concentrar una proporción significativa de las ventas totales y reafirmar el atractivo de distritos consolidados que combinan conectividad y servicios.
En ese contexto, los proyectos recientes vienen incorporando principalmente departamentos de dos y tres dormitorios alineados a los rangos de metraje más demandados. Según datos del mercado, el 68% de los compradores corresponde a familias y el 16% a solteros, lo que confirma la mayor orientación hacia soluciones residenciales funcionales para primera vivienda.