Ayacucho volvió a mostrar uno de sus tesoros más deslumbrantes. Con gran expectativa, autoridades regionales y locales realizaron el lanzamiento oficial de la temporada turística “Aguas Turquesas 2026”, un circuito natural emblemático que vuelve a latir con fuerza en la comunidad campesina de Circamarca, distrito de Huancaraylla, provincia de Víctor Fajardo.
La jornada estuvo marcada por la alegría de los visitantes, la esperanza de las comunidades y el compromiso de las autoridades. La Dirección Regional de Comercio Exterior y Turismo (Dircetur) de Ayacucho participó en esta apertura, encabezada por el subdirector de Turismo y Artesanía, Raúl Sayas, quien destacó la importancia de seguir promoviendo destinos que conectan al visitante con la esencia viva de la región.

Como símbolo de bienvenida, turistas nacionales y extranjeros pudieron ingresar de manera gratuita durante el lanzamiento, encontrándose con un paisaje que parece sacado de un sueño: más de 20 pozas de un intenso color turquesa, ubicadas a más de 3,600 metros sobre el nivel del mar, rodeadas de vegetación y un silencio que invita a la contemplación.
La titular de la Dirección Regional de Comercio Exterior y Turismo (Dircetur) de Ayacucho, Sinthia Caballero, subrayó que este tipo de
iniciativas no solo buscan posicionar a Ayacucho como un destino turístico de primer nivel, sino también impulsar el desarrollo económico sostenible de las comunidades, respetando siempre el equilibrio de los ecosistemas.

En ese sentido, se recordó que, desde noviembre de 2018, está prohibido bañarse en las pozas para preservar su frágil biodiversidad. Sin embargo, los visitantes pueden disfrutar plenamente del recorrido a través de senderos, miradores y espacios seguros diseñados para una experiencia responsable y respetuosa con la naturaleza.
Esperan más de 30 mil visitantes
Para este 2026, se proyecta superar los 30 mil visitantes durante la temporada alta, que se extiende de mayo a septiembre, consolidando a Millpu como uno de los destinos más visitados de la región.
Las autoridades también aseguraron que se impementaron las condiciones necesarias a fin de recibir a los turistas, incluyendo servicios básicos y el trabajo coordinado con agencias autorizadas que ofrecen rutas seguras y guiadas.

Llegar a este paraíso es parte de la aventura: un vuelo de aproximadamente 45 minutos desde Lima hasta Ayacucho, seguido de un viaje terrestre de cerca de tres horas y media hacia el sur, conduce a este rincón mágico. Para los viajeros más aventureros, también existe la opción de recorrer la ruta completa por carretera en unas ocho horas.
'Ayacucho abre sus puertas con orgullo, invitando al mundo a descubrir un lugar donde el agua, la tierra y el cielo se unen para contar una historia de belleza, identidad y esperanza', sostuvo la funcionaria.