14:19 | Lima, ene. 13 (ANDINA).
Un trabajador que acuda a su centro de labores en estado de ebriedad representa un riesgo no sólo para él mismo, sino para sus compañeros y la empresa, por lo que debería ser despedido si comete esta falta de manera reiterada, por lo menos dos o tres veces.
Así opinó hoy el psicólogo de Cedro, Milton Rojas, sobre el fallo del Tribunal Constitucional (TC) que impide el despido de un trabajador que llegue ebrio a su centro de labores, siempre que no cometa actos de violencia.
Rojas explicó que un trabajador ebrio que trabaja con máquinas o con unidades de transporte podría cometer algún accidente en perjuicio de él mismo o de sus compañeros de labores.
Sin embargo, consideró que no sería lo adecuado despedir a una persona que comete esta falta por primera vez, sino darle una oportunidad y quizá someterlo a un tratamiento exhaustivo.
“Creo que una empresa tiene como una de sus finalidades apoyar y ayudar cuando aparecen estos casos. El trabajador, por su parte, debería comprometerse a asumir un tratamiento personalizado de largo plazo”, aseveró el especialista.
Sin embargo, continuó, si la persona es reincidente por segunda o tercera vez, la empresa contratante debería despedirlo, ya que en ese estado -así no fomente algún tipo de desorden- representa una serie de riesgos para él, la empresa y sus compañeros.
Sobre el fallo del TC, Milton Rojas dijo: “No creo que tal decisión sea lo más sensato.”
Manifestó que este tema tiene que ser visto con mucha más cautela y sensatez, o someter tal discusión a un debate serio.
"Además, se tendría que ver el grado de intoxicación, qué tipo de sustancias consumió y, sobre todo, el tipo de trabajo que realiza."
(FIN) GMP/RRC
GRM
Publicado: 13/1/2009