Tras la proclamación oficial de Keiko Fujimori como presidente de la República, el mercado cambiario peruano comenzó a mostrar una mayor estabilidad, afirmó el analista de Mercado en VT Markets, Alfredo Marentes.
“Para los próximos meses el tipo de cambio oscilará entre 3.30 y 3.45 soles. El soporte cercano a los 3.30 soles responde al piso del último año y a la oferta estructural de dólares del sector exportador, mientras que la resistencia en 3.45 soles marca el techo del rango postelectoral antes de la zona de máximos de 3.53 soles, alcanzado en la campaña electoral”, según dijo.
De acuerdo con Marentes, una apreciación del sol por debajo de 3.30 soles dependerá de la combinación de precios del cobre sostenidos en máximos históricos y un debilitamiento del dólar a nivel global.
“Una ruptura al alza hacia los 3.45 ó 3.53 soles, en cambio, se activaría con un retroceso brusco en los precios de los metales -como el ajuste de cerca de 3% en oro, plata y cobre que llevó al dólar a una cotización de 3.4234 soles a fines de junio, pese al resultado electoral favorable- o con un impacto más severo del Fenómeno El Niño sobre la actividad”, agregó el ejecutivo.
Entusiasmo de los inversionistas
La
Bolsa de Valores de Lima (BVL) acumula un
avance cercano al 27% en lo que va del año, su mejor primer semestre en casi una década, y los sectores
minero y financiero explican en conjunto cerca del
85% de esa mejora, según cifras de la propia BVL.
“Las empresas mineras mantienen una tendencia alcista sostenida por el precio del cobre en máximos y oro y plata en niveles elevados, mientras que valores de menor capitalización y más ligados al ciclo político local muestran mayor beta y son los que más reaccionan a titulares sobre destrabe de proyectos. En el sector financiero se mantiene una tendencia más estable, apoyada en el crecimiento del crédito y en un flujo constante de nuevos inversionistas minoristas hacia la bolsa”, sostiene el especialista de
VT Markets.
No obstante, Marentes refirió refirió que el principal riesgo técnico a vigilar es la caída del free float del mercado, de 55.9% en el 2021 a 41.5% en el 2025, que reduce la profundidad y puede amplificar los movimientos -en ambas direcciones- ante cada nuevo catalizador político.
Destrabar proyectos mineros
Para el ejecutivo, el Perú es el segundo productor mundial de cobre y un exportador relevante de oro, por lo que destrabar proyectos mineros paralizados añadiría una fuente estructural -no solo cíclica- de ingreso de dólares vía exportaciones, recaudación fiscal e inversión extranjera directa.
“El impacto en la economía real también sería positivo: más recaudación para atender los impactos del Fenómeno El Niño, mayor inversión y un círculo virtuoso que el mercado ya empieza a descontar parcialmente”, sostuvo.
Marentes agregó que la salvedad es el plazo. “Destrabar proyectos mineros de gran escala implica permisos ambientales, negociación con comunidades y procesos legales que rara vez se resuelven en semanas, por lo que el efecto cambiario más visible de este canal probablemente se materializará después del tercer trimestre, no dentro de él”, manifestó.
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Publicado: 29/7/2026