La Semana Santa en Puno es una celebración única que combina la fe católica con las costumbres ancestrales andinas. Desde el Domingo de Ramos hasta el Domingo de Resurrección la región se llena de actividades religiosas, culturales y turísticas que reflejan la rica herencia cultural de la zona.
Una de las tradiciones más destacadas es la peregrinación a los cerros sagrados, conocidos como "calvarios". Los fieles y creyentes subirán la madrugada del Viernes Santo a cerros como Azoguini y Huaynapucara, simbolizando el viacrucis. En estos lugares, dejaran ofrendas como velas y piedras, y recogen hierbas medicinales. Esta práctica será el claro ejemplo del sincretismo entre las creencias católicas y las tradiciones andinas.
En los hogares puneños, la Semana Santa se celebra con un banquete especial: los 12 platos. Esta tradición simboliza la última cena de Jesús con sus apóstoles y reúne alimentos andinos como queso, quinua, trucha y olluco. Aunque algunas familias enfrentan desafíos económicos para mantener esta costumbre, el esfuerzo por preservarla es evidente.

En distrito de Chucuito las celebraciones incluyen procesiones, misas y un concurso de alfombras florales. Las comunidades nativas de la Isla de Los Uros también participan, compartiendo su cosmovisión y trabajos artesanales con los visitantes.
La historia de la Semana Santa en Puno se remonta a la época colonial, cuando los evangelizadores españoles introdujeron el catolicismo. Con el tiempo, los pueblos andinos incorporaron sus propias creencias, dando lugar a un sincretismo que se refleja en las peregrinaciones a los cerros, considerados deidades protectoras.
Además de las festividades religiosas, Puno ofrece una variedad de lugares turísticos para visitar durante la Semana Santa. La Plaza de Mayor de Puno, el Lago Titicaca, la Ciudad Rosada de Lampa y el Parque Nacional Bahuaja Sonene, Centro Arqueológico de Sillustani, Lago Menor de Wiñaymarca que son solo algunos de los destinos que combinan belleza natural y cultural.

La Semana Santa en Puno no solo es una celebración religiosa, sino también una oportunidad para experimentar la fusión de culturas y tradiciones que definen a esta región. La combinación de fe, historia y gastronomía hace de esta festividad una experiencia única para locales y visitantes.
Las tradiciones de la Semana Santa en Puno son un testimonio de la capacidad de adaptación y fusión cultural. Los cerros sagrados, los 12 platos y las procesiones son solo algunas de las formas en que la comunidad expresa su fe y su identidad.
El gerente de Turismo y Desarrollo Económico de la Municipalidad Provincial de Puno, Pedro Ticona Ticona, manifestó que para quienes visitan Puno durante la Semana Santa, la experiencia es inolvidable. Desde las peregrinaciones hasta las delicias culinarias, cada aspecto de la celebración refleja la rica herencia cultural de la región.
El funcionario manifestó, además, que es una muestra de cómo las tradiciones pueden evolucionar y adaptarse sin perder su esencia. La combinación de elementos católicos y andinos crea una celebración única que resuena con la comunidad y atrae a visitantes de todo el mundo.

Agregó que la comunidad de Puno se une durante esta semana para celebrar su fe y su cultura. Las tradiciones de la Semana Santa son un recordatorio de la importancia de preservar y honrar las costumbres que definen a una comunidad.
En ese sentido, informó que la comuna local desde hace días atrás viene trabajando la limpieza de la vía que conduce hacia el cerro Azoguini que está las 14 estaciones de la Vía Crucis y también encima de este Apu tutelar se instalaran carpas de salud, para atender a cualquier emergencia que se pueda en ese peregrinaje de los creyente Viernes Santo.
Domingo de Ramos
La Semana Santa en Puno comenzó con fervor y tradición el Domingo de Ramos, marcando el inicio de una semana llena de devoción y actividades litúrgicas. La población católica de Puno se reunió en el Arco Deustua para la procesión hacia el templo San Juan Bautista, donde se llevó a cabo la misa principal y la bendición de palmas, un símbolo de paz y esperanza.
Desde tempranas horas, cientos de feligreses participaron en esta ceremonia, que dio inicio oficial a las celebraciones de la Semana Santa en la ciudad. La Municipalidad Provincial de Puno, bajo la dirección del alcalde, Javier Ponce Roque, ha mostrado su apoyo a estas manifestaciones religiosas, desplegando personal de Serenazgo Municipal para garantizar la seguridad y el orden durante las actividades.

El Domingo de Ramos no solo fue un día de fe, sino también de dinamismo económico. En los alrededores de los templos e iglesias, comerciantes ofrecieron ramos y artículos religiosos, generando movimiento comercial y fortaleciendo el vínculo entre la tradición y la economía local.
Además del templo San Juan Bautista, otras iglesias emblemáticas como la Merced y San Antonio también fueron escenarios de misas y visitas de devotos. Estas actividades reafirman la profunda religiosidad de la población puneña y su compromiso con las tradiciones culturales.
Las celebraciones litúrgicas continuarán durante toda la semana, siguiendo un cronograma que incluye confesiones, misas y procesiones. El Viernes Santo será un día destacado con el Vía Crucis al cerro Azoguini y la procesión del Santo Sepulcro. La Semana Santa culminará el Domingo de Resurrección con misas que celebran la resurrección de Jesús.
La Municipalidad de Puno invita a toda la población a participar con respeto y fe en estas actividades, que representan una oportunidad para la reflexión espiritual y la unión comunitaria. La Semana Santa en Puno es una muestra de cómo la fe y la tradición se entrelazan para crear una experiencia única y significativa para todos.
Las festividades de Semana Santa en Puno no solo son una expresión de fe, sino también una celebración de la identidad cultural de la región. La combinación de tradiciones católicas y andinas crea un ambiente único que atrae tanto a locales como a visitantes.