Semana Santa: Misa Crismal llama a renovar la misión sacerdotal en Lambayeque

Liturgia se celebró esta vez en la Basílica San Antonio de Padua

09:00 | Lambayeque, abr. 3.

En un ambiente de profunda fe y recogimiento, la Diócesis de Chiclayo celebró la tradicional Misa Crismal, esta vez en la Basílica San Antonio de Padua, ubicada en el perímetro de la ciudad, debido a los trabajos de mantenimiento que actualmente se realizan en la Iglesia Santa María Catedral.

La ceremonia, una de las más significativas del calendario litúrgico, congregó a autoridades eclesiásticas, sacerdotes, religiosas y fieles laicos de diversas parroquias, quienes acudieron este Jueves Santo para expresar su cercanía y respaldo al presbiterio.

La celebración fue presidida por el obispo de la diócesis, monseñor Edinson Farfán Córdova, junto al clero diocesano, y reunió a centenares de fieles en el complejo parroquial.

Durante la liturgia, se resaltó que la Misa Crismal es una expresión visible de la unidad de la Iglesia en torno a su obispo. En ella se consagra el Santo Crisma, se bendicen los óleos de los catecúmenos y de los enfermos, y los sacerdotes renuevan sus promesas, en un acto de comunión que tiene como centro a Cristo, sumo y eterno sacerdote.

En su homilía, monseñor Edinson Farfán Córdova subrayó la importancia de la comunión con la Iglesia universal, en fidelidad al sucesor de Pedro, el Papa León XIV. “Permanecer unidos al Papa y al obispo no es una formalidad, sino una dimensión esencial de nuestro ser eclesial”, enfatizó.

La celebración adquirió especial significado al marcar el inicio del Triduo Pascual, invitando a los fieles a adentrarse en el misterio de la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo, fuente de toda gracia.

Durante su mensaje, el obispo reflexionó sobre tres dimensiones fundamentales del sacerdocio. La primera, la predicación de la Palabra de Dios, entendida como el anuncio vivo de Cristo, que exige oración, estudio y fidelidad, y que debe nacer de la contemplación para conducir a una verdadera conversión.

La segunda dimensión abordó la cercanía pastoral, exhortando a los sacerdotes a ser pastores próximos a su pueblo, comprometidos con sus realidades y atentos a los más vulnerables. En ese contexto, se valoró su labor en parroquias, hospitales, cárceles, escuelas y otros espacios donde brindan acompañamiento espiritual y esperanza.

Asimismo, se destacó el rol orientador de la Iglesia en el contexto social del país, especialmente ante el próximo proceso electoral. Sin incursionar en la política partidaria, se llamó a los sacerdotes a promover el discernimiento responsable de los fieles, basado en valores como la justicia, la transparencia y el bien común.

Finalmente, se reflexionó sobre la importancia de vivir el sacerdocio con los sentimientos de Cristo, lo que implica ejercer el ministerio con humildad, espíritu de servicio y entrega total, siguiendo el ejemplo de Jesús.

La Misa Crismal concluyó con un mensaje de gratitud por el don del sacerdocio y un llamado a fortalecer la vida espiritual, la unidad eclesial y el compromiso con la misión evangelizadora en la región.


(FIN) SDC


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Publicado: 3/4/2026