En el marco de la celebración de la Semana Santa, el turismo interno en Perú apunta cada vez más a experiencias sostenibles y de conexión con la naturaleza. En ese escenario, la comunidad nativa Boca Pariamanu, en la región Madre de Dios, se posiciona como un destino de turismo comunitario en la Amazonía, ideal para quienes buscan qué hacer más allá de los circuitos tradicionales.
El acceso se realiza a través de rutas fluviales desde Puerto Maldonado, en un recorrido que forma parte de la experiencia amazónica. Una vez en la comunidad, los visitantes pueden elegir entre hasta dos rutas organizadas por los propios comuneros, donde descubrirán la fauna y flora diversa de la zona, así como, los sistemas agroforestales basados en cacao, copoazú y castaña, integrados a su oferta gastronómica.

Además, la experiencia incluye circuitos enfocados en el uso de plantas medicinales y la visita a un meliponario, complementados con actividades participativas orientadas al fortalecimiento de la artesanía local, como la elaboración de biojoyería con semillas del bosque. Estas experiencias permiten las prácticas sostenibles que sostienen la vida en la Amazonía.
La propuesta es impulsada por Jane del Castillo, coordinadora de turismo de la comunidad, quien junto a un grupo de mujeres emprendedoras ha desarrollado este modelo de turismo comunitario en Madre de Dios. A través de estas iniciativas, se integran actividades productivas como el cacao y la reforestación de la castaña, que promueven la conservación del bosque, generando ingresos locales sin comprometer los recursos naturales.
¿Cómo llegar a Boca Pariamanu?
Para llegar a la comunidad, primero se debe viajar a Puerto Maldonado, principal puerta de ingreso al sur de la Amazonía peruana. Desde allí, el traslado continúa por vía fluvial a través del río Madre de Dios, en un recorrido que permite adentrarse progresivamente en el entorno natural.
El acceso se coordina directamente con la comunidad, que organiza el transporte, el alojamiento y las actividades de tipo vivencial, asegurando una experiencia ordenada y en contacto directo con su propuesta sostenible.
Ruta con propósito
Esta iniciativa sostenible es impulsada por el Comité de Turismo de la comunidad nativa, organizados por Jane del Castillo, quien además forma parte de Mujeres Futuro Circular 2026, una campaña que visibiliza a ocho mujeres en el Perú que lideran proyectos sostenibles en sus territorios. Esta edición se desarrolla bajo el lema “Generación que regenera” y cuenta con el apoyo de la Unión Europea.
Jane también ha fortalecido su trabajo gracias al acompañamiento de organizaciones como CESVI y Tejiendo Sonrisas, que impulsan el desarrollo de capacidades en comunidades amazónicas y promueven prácticas sostenibles en el territorio. Para reservas, contactarse al número 982 750 225.

Asimismo, esta alternativa turística cobra mayor relevancia tras la reciente publicación de la Hoja de Ruta de Economía Circular en el Sector Turismo al 2030, que reconoce al turismo comunitario como una actividad clave para impulsar un desarrollo más sostenible, inclusivo y competitivo en el país.
De acuerdo con Roxana Díaz, experta en economía circular del programa Negocios Sostenibles de la Unión Europea, el documento prioriza el fortalecimiento de organizaciones de base comunitaria, la revalorización de conocimientos ancestrales y la gestión responsable de los recursos en los territorios turísticos.
“El turismo comunitario venía aplicando principios de economía circular, como el uso responsable de los recursos y la generación de valor desde la comunidad. La Hoja de Ruta reconoce este aporte y busca fortalecer estas iniciativas. Asimismo, en ese proceso, el rol de las mujeres es clave, tanto en la gestión de los recursos como en la creación de experiencias sostenibles”, acotó.
(FIN) NDP/LZD