En los Andes centrales peruanos existe un lugar insólito que nos da la sensación de transportarnos a otra dimensión o universo. Se trata del Santuario Nacional de Huayllay, un sorprendente museo geológico al aire libre que es también el hogar de una genuina biodiversidad. ¿Dónde se ubica está área natural protegida y qué ecosistema protege?, ¿Qué hace tan especial a este lugar y por qué deslumbra a sus visitantes?
Ubicación y creación
El Santuario Nacional de Huayllay se localiza en el distrito de Huayllay, en la provincia y departamento de Pasco, a una altitud entre 4,100 y 4,600 metros sobre el nivel del mar, en la ecorregión puna o meseta de alta montaña.

Creado oficialmente como área natural protegida por el Estado el 7 de agosto de 1974, el Santuario Nacional de Huayllay tiene una extensión de 6,815 hectáreas. Este santuario se creó junto con las áreas naturales protegidas del altiplano de Bombón, como son la Reserva Nacional de Junín y el Santuario Histórico de Chacamarca, a propuesta de las autoridades políticas y comunales de Junín.

Huayllay proviene del quechua Waylla, que en castellano significa floresta, prado de recreación, siendo una variedad de ichu que crece en forma abundante en esta zona.
Ecosistema que protege
El Santuario Nacional de Huayllay protege el ecosistema de bofedales y puquiales que garantizan la provisión de agua, así como fuentes termales y una fauna y flora únicas en el lugar.

Considerado el Bosque geológico más extenso y alto del mundo, esta área natural protegida alberga un impresionante bosque de piedras distribuidas en la meseta de Bombón que protege formaciones rocosas únicas y más de 500 pinturas rupestres.

En este espléndido paisaje los vientos y las lluvias han esculpido durante miles de años un vasto conjunto de enormes bloques de piedra dispersas sobre una vasta meseta y, como consecuencia de ello, estas moles pétreas han adoptado formas que desafían nuestra imaginación.

La principal atracción es la forma de animales que tienen varias de las rocas en el lugar. Así, se encuentran figuras como la de la cobra, el elefante, el oso, el pez, el caracol, la tortuga, la alpaca pastando, entre otras.

Este conjunto de formaciones de piedra, de diverso tamaño, se encuentran en medio de la planicie más alta del país, la meseta de Bombón. La zona posee además numerosos vestigios arqueológicos, como las pinturas rupestres diseminadas en toda el área, las cuales suman más de 500 unidades y dan cuenta de una antigua relación entre el hombre y este singular ecosistema. Enriquecen el paisaje varias hermosas lagunas y fuentes de aguas termales.

El Santuario Nacional de Huayllay es uno de los mejores museos geológicos del mundo. Por su extensión y tipo de formación es tan interesante como el Jardín de los Dioses, en los Estados Unidos o el Bosque de Piedras de Shilin, en la República Popular China. Este espectacular paraje formó parte del recorrido nacional de la antorcha de los Juegos Panamericanos Lima 2019.

En medio del bosque de piedra existe una hermosa fuente de agua termal llamada La Calera, con propiedades curativas, que llega a más de 60°C de temperatura y se ubica a 4,000 metros de altitud.
Fauna y flora
Las aves son el grupo que mayor número de especies presenta el Santuario Nacional de Huayllay con más de 123 especies, de las cuales 10 son endémicas y entre ellas destacan el lique-lique, la gaviota andina, el pito, el yanavico y el plomito pequeño.

Los mamíferos suman 14 especies representadas por el cuy silvestre, el venado o taruca, la vizcacha, el zorrino o añas, el zorro andino, la vicuña, el gato montés y varias especies de ratones.

La fauna ictiológica está representada por el bagre y la la chalgua, en tanto que los anfibios están representados por varias especies de batracios, y entre los reptiles solo hay una especie de lagartija del genero Liolaemus.

Por su parte, la flora está representada principalmente por 32 especies entre las que destacan los bofedales y pajonales, comúnmente conocidos como ichu, de importancia para la alimentación de los rumiantes y equinos. También se encuentra varias especies de gramíneas almohadilladas, de características punzantes.

En los ríos y lagunas se obtiene también especies acuáticas emergentes y sumergidas, con valores alimenticios para la fauna, y en las zonas húmedas y bofedales crece el pasto estrella, de donde los pobladores obtienen, como costumbre ancestral, la turba o champa que utilizan como combustible. La única especie arbórea en el Santuario Nacional de Huayllay es la queñua.
Rutas turísticas
En el Santuario Nacional de Huayllay se han establecido hasta 11 circuitos turísticos que comprenden las visitas a las formaciones rocosas más distintivas y que presentan diferentes grados de exigencia en función a la altura.
Los circuitos turísticos más visitados son:
Circuito 1: permite apreciar figuras pétreas como la corona del rey, la tortuga, el duende, el perrito, el caracol, pintura rupestre, el lagarto, la cobra y el centro magnético.

Circuito 2: podemos ver figuras pétreas como: el ángel, el elefante, la alpaca, el turista, el hongo, el cóndor, el sapo, el pórtico y pintura rupestre.

Circuito 3: aquí se puede observar figuras pétreas como el saludo, el niño, el halcón, el rostro, el romano, el dinosaurio, pinturas rupestres y el ingenio colonial Oquroyoc.

Otro punto importante para visitar son los baños termales de Yanatuto, conformados por dos pozas. Una natural en lo alto de una pendiente rocosa y la otra construida debajo, rodeada de farallones y del paisaje. Se accede a ellas por una trocha carrozable hasta el sector Siete llaves, y luego una caminata de 15 minutos. Es posible acampar en la zona, previa coordinación con la jefatura del área.
Clima
La temperatura promedio anual es de 6°C y la precipitación media anual es de 3,200 milímetros. El período de lluvias se da entre setiembre y marzo. La presencia de grandes rocas que almacenan calor genera también que existan varios microclimas.
(FIN) LZD/MAO
Publicado: 7/8/2026