Santa Rosa de Lima: historiadora explica por qué sigue presente y con tantos devotos

La santa peruana murió el 24 de agosto de 1617, a la edad de 31 años

Feligreses llegan a la Basílica de Santa Rosa de Lima en la avenida Tacna para celebrar a la Patrona de las Américas, Indias y Filipinas. Foto: ANDINA/ Vidal Tarqui

20:35 | Lima, ago. 29.

Este sábado 30 de agosto miles de fieles volverán al santuario de Santa Rosa de Lima, en la primera cuadra de la avenida Tacna, para pedir una gracia, un milagro o agradecer los favores recibidos. Con el paso del tiempo, la devoción hacia la santa peruana creció no solo en el Perú, sino también en distintas partes del mundo, donde su fe se mantiene viva y vigente. ¿Qué hace que después de más de cuatro siglos la fe en Santa Rosa siga tan presente?

En diálogo con la agencia Andina, la historiadora Ibeth Arias señaló que, desde su canonización en 1671 por el papa Clemente X, quien la proclamó Patrona principal del Nuevo Mundo, la devoción a Santa Rosa fue creciendo de manera sostenida gracias al impulso de la Orden Dominica y al testimonio de indígenas, afrodescendientes y criollos.


Sin embargo, subrayó que la fe en la única santa peruana mujer pasó las fronteras porque su figura va más allá de lo religioso: abarca aspectos culturales, sociales y comunitarios que, en muchos sentidos, aún perduran en la actualidad.

"Santa Rosa ha trascendido fronteras territoriales, que va más allá de lo religioso. Su presencia habla de lo cultural y social porque ella se preocupaba por el prójimo, sobre todo, por los más necesitados y esto es algo digno de admirar. Considero que es una de las razones por las cuales sigue siendo venerada", subrayó.

Para Arias, Santa Rosa de Lima también es un símbolo de identidad peruana y latinoamericana porque fue una mujer inteligente y valiente, que supo desenvolverse en una época difícil y llena de prejuicios, en el seno de una familia de escasos recursos. Esa dimensión humana, agregó, conecta con las generaciones actuales, porque recuerda que, pese a las dificultades, siempre hay espacio para la caridad y el servicio a los demás.


Además, señaló que, en un mundo cada vez más secularizado, la figura de Santa Rosa mantiene plena vigencia y encarna una peruanidad santificada, símbolo de la nación que trascendió las fronteras del virreinato y que hoy sigue siendo venerada no solo en América, sino también en Asia y Europa.

Sobre el contexto en que vivió la santa, la especialista destacó que, en la Lima del siglo XVII, el poder estaba estrechamente vinculado a la providencia divina. “Los santos eran vistos como héroes extraordinarios, capaces de llevar su cuerpo al límite mediante disciplinas de oración, ayuno y penitencia para fortalecer el alma. Santa Rosa encarnó ese modelo, con prácticas que buscaban cultivar la espiritualidad a través de la mortificación”.


Sobre la tradición de escribir cartas y arrojarlas al pozo, la historiadora precisó que se trata de una costumbre relativamente reciente que posiblemente se remonta al siglo XX y que se ha convertido en una práctica familiar que simboliza la cercanía de los devotos con la santa.


Historia de Santa Rosa

Isabel Flores de Oliva, que por su belleza recibió popularmente el nombre de Rosa, nació en Lima en 1586. Sus padres se esforzaron en brindarle una seria educación humana, además de proporcionarle una sólida formación en la fe.

A los 20 años ingresó en la Orden de Predicadores Dominicos, en su movimiento seglar. Como dominica da clases a los niños, incluyendo aprendizaje de instrumentos musicales (guitarra, arpa, cítara), cultiva el huerto de casa y trabaja en costura. De esta forma aporta al sostenimiento de su familia amenazada con problemas económicas. 

Al fondo de su casa, construye una cabaña con el fin de tener una espacio para orar con Dios. A esto une una serie de mortificaciones, como el ayuno y dormir sobre una cama de tablas.

Santa Rosa de Lima murió el 24 de agosto de 1617, a los 31 años. Sus restos se veneran en la Basílica de Santo Domingo, en Lima. Fue canonizada por el papa Clemente X el 12 de abril de 1671 y, desde entonces, es patrona de toda América Meridional y de Filipinas.

Más en Andina:


(FIN) ICI/RRC

Publicado: 29/8/2025