Así lo informó a la Agencia Andina el gerente regional de Comercio Exterior y Turismo (Gercetur) de Lambayeque, Félix Mío Sánchez, tras supervisar recientemente las obras, destacando que el proyecto avanza conforme a los plazos establecidos y forma parte de un plan integral para fortalecer el patrimonio religioso de la región.

El funcionario precisó que ya se ha concluido el pintado interior y exterior de la
Catedral de Chiclayo, mientras que actualmente los trabajos se concentran en la reposición de las losetas del piso interno, considerada una de las fases finales de la intervención.
Estas
acciones buscan no solo preservar la infraestructura de la catedral, sino también optimizar la atención a los fieles y visitantes, reforzando su importancia como espacio central de la vida religiosa en Chiclayo. Asimismo, su puesta en valor cobra especial relevancia al ser el punto de partida de la Ruta del Papa León XIV, circuito que ha ganado notoriedad y dinamiza el turismo en el norte del país.
En ese contexto, el responsable de la Gercetur Lambayeque subrayó que la intervención responde a una estrategia más amplia de inversión en iglesias y espacios de valor espiritual, con el objetivo de recibir a miles de visitantes en mejores condiciones, en medio del creciente flujo turístico motivado por la fe.

Remarcó que la culminación de estos trabajos marcará un hito en la recuperación del patrimonio eclesiástico local y consolidará a Chiclayo como un referente del turismo religioso en el Perú, fortaleciendo su posicionamiento dentro de las principales rutas de fe del país.
Catedral de Chiclayo: el corazón de la fe y la historia en la ciudad
La Catedral de Chiclayo, también llamada Santa María Catedral, es el principal templo católico de la ciudad y uno de sus símbolos más representativos.
Ubicada en pleno parque principal, es el centro de la vida religiosa chiclayana y un punto obligado para los visitantes. Su construcción, iniciada con un diseño de 1869 y culminada en 1939, reemplazó a la antigua iglesia matriz del siglo XVI.

De estilo neoclásico, destaca por su fachada imponente con columnas y campanarios con cúpulas. En su interior alberga imágenes y elementos de gran valor como el Cristo Pobre, vitrales marianos y la imagen de Santa María de los Valles.
Además, conserva cuatro campanas históricas traídas desde Alemania, que forman parte de su identidad.
Hoy, más que un templo, es un símbolo de fe, historia e identidad que sigue marcando la vida de Chiclayo.