Pulpi, el dispositivo pediátrico para medir el ritmo cardíaco premiado en Corea del Sur

Sistema portátil con electrodos biocompatibles y transmisión inalámbrica en un tierno peluche

Pulpy integra sensores en el peluche, que facilita el control pediátrico en pacientes. Foto: UPCH

Pulpy integra sensores en el peluche, que facilita el control pediátrico en pacientes. Foto: UPCH

07:30 | Lima, set. 11

Por Sofía Pichihua

Pulpi es el prototipo de un dispositivo pediátrico con forma de pulpo que busca hacer más amigable la toma de señales cardíacas en niños pacientes. La propuesta, diseñada por estudiantes de la Universidad Peruana Cayetano Heredia, combina un diseño similar al de un peluche con sensores, microcontroladores y una aplicación para visualizar la información obtenida durante el examen. Este invento peruano fue premiado con la medalla de oro en la 19.ª Competencia Internacional de Invenciones de Mujeres (KIWIE 2026), en Corea del Sur.
 
El grupo -integrado por los estudiantes de la Universidad Peruana Cayetano Heredia, Nicole Unsihuay Vila, Sandro Robles Alcóser, María Fernanda Mautino Rodríguez, Franco Rozas Ortiz de Orue, y Anel Ramírez Condori- comenzó el proyecto durante el curso de Instrumentación Biomédica. 

Nicole Unsihuay Vila, encargada de la aplicación móvil de Pulpi, explicó a la agencia Andina que se buscó una alternativa que fuera “amigable” y diferente a los dispositivos tradicionales empleados durante los
controles médicos.

La idea del pulpo surgió debido a sus tentáculos, agregó Anel Ramírez Condori, a cargo del diseño de Pulpi. El equipo planteó utilizar los tentáculos del peluche de pulpo para ocultar y conducir los cables empleados en la toma de señales cardíacas, de modo que el niño percibiera un objeto similar a un juguete en lugar de enfrentarse directamente a varios cables y conexiones de la maquinaria médica.

Anel Ramírez señaló a la agencia Andina que uno de los objetivos era reducir el miedo que algunos niños experimentan cuando acuden a un establecimiento de salud. “Queremos que el ambiente sea mucho más amigable, un ambiente mucho más didáctico al momento de realizarse estas pruebas”, explicó.

El invento peruano pasó por diferentes prototipos. El primero era considerablemente más grande y tenía tentáculos de dimensiones poco prácticas. Tras realizar nuevos bocetos, el equipo redujo el tamaño hasta obtener un pulpo más pequeño, flexible y visualmente amigable, pensado para colocarse sobre el pecho del paciente.

Cada tentáculo permite integrar los cables y sensores. En el interior del dispositivo se encuentran las conexiones, microcontroladores y otros componentes en una pequeña caja impresa en 3D, que concentra parte del sistema. El prototipo también incorpora un indicador LED relacionado con el estado de la batería.

Unsihuay se encargó principalmente del procesamiento de señales y del desarrollo de una aplicación móvil para Pulpi, que permite visualizar el ritmo cardíaco y los latidos por minuto, además de almacenar información que posteriormente podría ser compartida con un médico.

¿Cómo se obtiene la información de Pulpi?

El equipo de inventores peruanos también consideró escenarios con conectividad limitada. Por ello, se evaluó alternativas para guardar los registros y permitir que la información pueda ser trasladada posteriormente para su revisión médica.  

El prototipo de aplicación también permite el acceso diferenciado de los padres de los pequeños pacientes.  

Antes de definir el diseño, los estudiantes entrevistaron por teléfono y mensajes a profesionales de salud y madres de familia. Estos acercamientos permitieron conocer la preocupación que producen algunos exámenes en los niños y la importancia de mantener al paciente tranquilo para conseguir registros adecuados.

Hasta el momento, Pulpi no ha sido probado directamente en pacientes pediátricos. Sus creadoras explicaron que una evaluación en niños requiere previamente pasar por un comité de ética y cumplir las regulaciones correspondientes. Por esa razón, las pruebas se realizaron con un simulador capaz de reproducir diferentes condiciones y variaciones de la frecuencia cardíaca.

En estas evaluaciones el sistema alcanzó un error porcentual menor al 0,5 %, resultado que permitió al equipo comprobar su funcionamiento técnico en el simulador, dijo el equipo. Tras el reconocimiento en la Competencia Internacional de Invenciones de Mujeres (KIWIE 2026), el siguiente reto será avanzar en los procedimientos necesarios para realizar evaluaciones en condiciones clínicas.

Pulpi también ha permitido que el proyecto trascienda las aulas. Los integrantes del equipo participaron en una escuela de verano realizada en la Pontificia Universidad Javeriana, en Colombia. Además, el dispositivo fue exhibido en Perú con otros proyectos universitarios en la feria Perú con Ciencia.

La medalla de oro en la feria tecnológica de Corea del Sur se suma a estros logros. “Pulpi siempre nos llena de sorpresas”, comentó Ramírez. Para las estudiantes, que una propuesta surgida en un curso universitario pueda llegar a otros espacios constituye una motivación para continuar trabajando en sus aspectos técnicos y, eventualmente, acercarla a los niños para quienes fue concebida.

Actualmente, el proyecto está en trámite de patente ante el Indecopi con apoyo de la universidad.

Revisa más noticias sobre ciencia, tecnología e innovación en la Agencia Andina y escucha historias inspiradoras en Andina Podcast.

Más en Andina:(FIN) SPV

Publicado: 11/9/2026