¿Por qué hay tantos sismos en el mundo y qué significa para el Perú?: jefe de IGP responde

Construir una sociedad mejor preparada es clave para que el país enfrente este peligro inminente

Edificaciones en los acantilados de la Costa Verde. Foto: ANDINA/archivo.

Edificaciones en los acantilados de la Costa Verde. Foto: ANDINA/archivo.

13:04 | Lima, ago. 27.

“No podemos detener el movimiento de las placas tectónicas, pero sí podemos construir una sociedad mejor preparada”, aseguró el jefe del Instituto Geofísico del Perú (IGP), Hernando Tavera, quien subraya la necesidad de que el Perú se prepare adecuadamente ante la inminente ocurrencia de un gran sismo, como los registrados recientemente en varios países de Sudamérica.

Prepararnos significa construir de manera segura, conocer las zonas de mayor peligro, identificar lugares seguros, participar en simulacros, contar con un plan familiar y saber cómo actuar antes, durante y después de un sismo”, aseguró Tavera en un contexto en que la ciudadanía está alerta ante los recientes sismos ocurridos en la región.



Los recientes sismos ocurridos en Venezuela y Colombia nos recuerdan que vivimos en un planeta dinámico, en permanente evolución. Los terremotos son una manifestación natural de esta dinámica y, en nuestra región, están relacionados principalmente con la interacción de las placas tectónicas”, explicó el especialista.

El doblete sísmico de junio en Venezuela (de magnitudes 7,2 y 7,5) provocó la muerte de más de 6.500 personas y el colapso de cuantiosas edificaciones. Un terremoto de 7,4 también golpeó Colombia en agosto y acabó con la vida de 330 ciudadanos. En Perú, el pasado 20 de agosto ocurrió un sismo de 7,2 que se sintió en cinco departamentos, pero no dejó muertos.

La Guaira fue la ciudad venezolana más afectada por el doblete sísmico. (Foto: AFP)  

Tavera explicó que estos países forman parte del denominado Cinturón de Fuego del Pacífico, una extensa región donde se concentra gran parte de la actividad sísmica y volcánica del planeta. En el borde occidental de América del Sur -añadió - la placa de Nazca se desplaza hacia el este e ingresa por debajo de la placa Sudamericana.

En el Perú, este proceso ocurre a una velocidad promedio de 6 a 7 centímetros por año y constituye la principal fuente de sismicidad”, señala el científico, quien advierte que, aunque es posible identificar las zonas donde existen condiciones para que ocurran grandes sismos, “actualmente es imposible determinar con precisión la fecha, hora y lugar” en que se producirán.

Por ello, más que intentar predecir, debemos prepararnos para aquello que sabemos que ocurrirá. El Perú es un país sísmicamente activo y el próximo gran sismo ocurrirá en algún momento. La pregunta realmente importante es qué estamos haciendo para reducir sus consecuencias”, precisa el investigador.


Tavera señala que además de construir edificaciones seguras, conocer los lugares de riesgo y participar en simulacros, también es necesario “utilizar la información científica para tomar mejores decisiones sobre nuestras ciudades y nuestra infraestructura”. “No podemos detener el movimiento de las placas tectónicas, pero sí podemos construir una sociedad mejor preparada”, acotó.

Los posibles lugares donde podría ocurrir un sismo de 8.0


En su reciente participación en la mesa de trabajo “Preparación y respuesta ante terremotos y tsunamis” realizada en el Congreso de la República, el jefe del IGP informó que los investigadores peruanos han identificado las tres áreas donde se podrían producir sismos de magnitud 8.0 a más.

- Frente a la costa central podría ocurrir un sismo de magnitud 8,8
- Frente a Nazca y Chala podría ocurrir un sismo de 8.0
- Frente a las costas de Moquegua y Tacna podría ocurrir un sismo de 8.0

A esto se suma una zona fuera de nuestras fronteras, pero que podría perjudicar al sur del Perú. “En un trabajo conjunto que se hizo con colegas de Chile, se ha identificado un área bastante grande al norte de ese país, donde se está acumulando esfuerzos, y podría producirse un sismo mayor a 9.0, repitiéndose el escenario de 1877”, apuntó.




Durante su participación en dicha mesa de trabajo, se refirió a la creencia popular de que “los sismos pequeños ayudan a liberar energía” y explicó por qué esa es una afirmación imprecisa. 

Los sismos de magnitud 6.0 rompen un área promedio de 10Km; mientras que los sismos de 8.8 a 9.0 rompen un área promedio de 500 a 800 kilómetros. No hay punto de comparación”, sentenció. 


Si se producen un terremoto de magnitud 8.8 en la costa central, probablemente se produciría un sacudimiento a nivel nacional, pero el daño estaría concentrado en Lima, Ica y Áncash”, señaló Tavera, quien sostuvo además que “el problema no es el sismo, sino la estructura”, incidiendo en la necesidad de que se construyan edificaciones seguras.

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(FIN) RAI/LIT

Publicado: 27/8/2026