Los centros poblados mineros deben ser diseñados de manera flexible, haciendo uso de infraestructura desmontable, para que, al finalizar la vida útil de un proyecto extractivo, la infraestructura pública pueda trasladarse a otras comunidades para cerrar las brechas de servicios, fue planteado en el I Foro Internacional de Uranio y Litio.
En el evento organizado por el Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento (MVCS) y el Ministerio de Energía y Minas (Minem), se reunieron autoridades, expertos nacionales e internacionales y líderes del sector energético.
En ese sentido, las oficinas, viviendas o centros de salud, se movilizaría a comunidades, convirtiéndose esta infraestructura en una plataforma física útil para las generaciones futuras.
En la conferencia magistral “Ciudades inteligentes en entornos mineros: acondicionamiento territorial y planificación urbana prospectiva para el desarrollo del litio y uranio”, el arquitecto Jean Paul Kaiser planteó un cambio hacia el urbanismo modular e industrializado.
Es decir, donde los asentamientos mineros no sean estructuras fijas ni rígidas, sino un sistema de “células urbanas” capaces de crecer en los picos de auge económico y contraerse de manera planificada en periodos de descenso.
Sin embargo, la efectividad de estos modelos depende de una gobernanza territorial que trascienda las gestiones gubernamentales de corto plazo y se establezca en instrumentos de planificación, como los planes de acondicionamiento territorial, considerando además la articulación multinivel y el consenso de la ciudadanía.
Así, se podrá asegurar la sostenibilidad y la prospectiva territorial para anticipar el impacto de la extracción de minerales como el litio y uranio, de acuerdo al director general de Políticas y Regulación en Vivienda y Urbanismo, José Antonio Cerrón.
“Tenemos que orientar nuestros esfuerzos para que esos planes que generan desarrollo sostenible en el territorio puedan trascender en el tiempo y puedan implementarse”, señaló Cerrón.
También destacó que se requieren condiciones urbanísticas y de zonificación técnica que permitan la convivencia segura entre áreas residenciales y sectores estratégicos de extracción, garantizando predictibilidad tanto para la inversión privada como para la seguridad de las poblaciones.
Gestión territorial
La gestión del territorio en entornos mineros, sobre todo en el aprovechamiento responsable del litio y el uranio, tiene un desafío que va más allá de la simple operación industrial: superar la “paradoja del enclave”, donde la riqueza del subsuelo convive históricamente con la precariedad de la superficie, y pasar a un diseño de ciudades inteligentes, con la planificación territorial y urbana como clave para una gestión de suelo sostenible y adecuada.
El referido foro concluyó que en materia de vivienda y urbanismo existen grandes retos para el país, buscando el desarrollo sostenible con la extracción del litio y el uranio, y aprovechar sus beneficios para tener ciudades y centros poblados sostenibles, democráticos y resilientes.
Más en Andina:
Publicado: 11/7/2026