La Dirección Regional de Salud (Diresa) de Piura confirmó hoy viernes 20 de marzo la muerte de tres personas a causa de leptospirosis en lo que va del año, una infección bacteriana transmitida principalmente por contacto con fluidos contaminados de animales como roedores y perros.
Según precisó el funcionario, los fallecimientos evidencian dificultades en la identificación oportuna de los signos de alarma tanto en la población como en algunos servicios de salud. Entre los síntomas más frecuentes mencionó fiebre, dolor de cabeza y dolor muscular intenso, especialmente en las pantorrillas, los cuales requieren atención médica inmediata debido a que el tratamiento difiere de otras enfermedades febriles.
Olivares advirtió que las personas con comorbilidades, como diabetes, hipertensión o enfermedades renales, presentan mayor riesgo de complicaciones graves. Indicó que, en los casos mortales reportados, los pacientes desarrollaron cuadros severos asociados a estas condiciones.
En paralelo, informó que la región registra 1,327 casos febriles, en un contexto donde coexisten riesgos por dengue, zika y otras enfermedades transmitidas por vectores. Precisó que al menos 21 distritos presentan condiciones de riesgo sanitario, debido a la presencia del mosquito transmisor y factores ambientales que favorecen la proliferación de agentes infecciosos.
Ante este escenario, la Diresa Piura intensifica las acciones de vigilancia epidemiológica, control vectorial y articulación con gobiernos locales para la eliminación de focos de riesgo, como aguas estancadas y acumulación de residuos. Asimismo, se ha convocado a especialistas para establecer protocolos de intervención y fortalecer la capacidad de respuesta del personal de salud.
El director regional de Salud también hizo un llamado a la población a reforzar medidas preventivas, como el control de roedores, la higiene en los hogares y la vacunación de mascotas, además de acudir de inmediato a un establecimiento de salud ante síntomas compatibles con leptospirosis.

Por último, Joe Olivares insistió en que, aunque algunas enfermedades como el dengue muestran señales de control, el riesgo sanitario persiste en la región, por lo que las intervenciones continuarán de manera sostenida para evitar nuevos casos graves y fallecimientos.