Picazón ocular en niños: causas, riesgos y recomendaciones para evitar frotarse

Una picazón frecuente puede estar relacionada con alergias y otros factores

Una picazón frecuente puede estar relacionada con alergias y otros factores, pero frotarse los ojos de forma constante puede debilitar la córnea y elevar el riesgo de queratocono. Foto: ANDINA/Difusión

Una picazón frecuente puede estar relacionada con alergias y otros factores, pero frotarse los ojos de forma constante puede debilitar la córnea y elevar el riesgo de queratocono. Foto: ANDINA/Difusión

14:04 | Lima, oct. 18.

La picazón ocular en los niños puede parecer una molestia pasajera, pero cuando provoca que se froten los ojos de manera constante puede generar alteraciones en la córnea y aumentar el riesgo de desarrollar queratocono, advirtió el médico oftalmólogo pediatra del Instituto Nacional de Salud del Niño (INSN) de Breña, Christopher Pela.

El queratocono es una enfermedad que afecta la córnea, estructura ubicada en la parte frontal del ojo, que comienza a adelgazar y adoptar una forma irregular. Uno de los signos que puede despertar sospechas es el aumento o cambio frecuente del astigmatismo.

“Frotarse los ojos es un mal hábito y en algunos casos hasta se normaliza en los pequeños. Nosotros, como oftalmólogos pediatras, recomendamos evitar frotarse los ojos”, señaló el especialista a la Agencia Andina.



Causas de la picazón ocular


El experto indicó que no basta con pedirle a un niño que deje de frotarse los ojos, pues es necesario identificar la causa de la picazón. Entre los factores asociados se encuentran las alergias, la rinitis, la dermatitis atópica y el asma.


En estos casos, factores ambientales como el polvo, los peluches y la presencia de mascotas pueden intensificar las molestias, sobre todo en niños con antecedentes alérgicos. La picazón puede llevarlos a frotarse de manera repetitiva y generar un círculo que afecte la salud de la córnea.

“Muchos niños que están en riesgo de frote constante son aquellos que tienen alergias, rinitis, dermatitis atópica o asma. Si está rodeado de peluches, mascotas o mucho polvo en la casa, esto da pie a que al niño le piquen fuertemente los ojos y se lleve las manos de forma constante”, explicó.

Frente a ello, si un menor presenta picazón frecuente y se frota los ojos de manera reiterada, el especialista recomendó una evaluación conjunta con un alergólogo o inmunólogo y un oftalmólogo, en especial cuando existen antecedentes familiares de queratocono.

Riesgos de frotarse los ojos


El médico señaló que frotarse los ojos de manera constante puede debilitar y adelgazar la córnea. Además, los niños pueden presentar conjuntivitis, ojo rojo, sequedad ocular y visión borrosa.

Pela precisó que un niño con antecedentes familiares de queratocono puede tener hasta seis veces más riesgo de desarrollar esta enfermedad, mientras que el frotamiento constante puede elevar unas tres veces el riesgo frente a la población general.

“Frotarse el ojo lo que genera en la córnea es que la córnea se vaya debilitando, se vaya adelgazando. Niños que tienen también más tendencia a conjuntivitis, ojo rojo, ojo seco”, sostuvo.

El especialista agregó que los cambios en la medida de los lentes, sobre todo cuando aumenta el astigmatismo, deben ser evaluados por un oftalmólogo para descartar alteraciones en la córnea y detectar a tiempo un posible queratocono.

Recomendaciones para cuidar la salud visual


Como medidas de alivio temporal en casa, Pela aconsejó reducir el tiempo frente a pantallas, utilizar lubricantes solo si forman parte de un tratamiento previamente indicado y colocar compresas frías sobre los ojos. También recomendó aplicar la regla 20-20: cada 20 minutos de exposición continua a una pantalla, realizar una pausa de 20 segundos para mirar un objeto lejano y parpadear de forma voluntaria.




El especialista destacó, además, la importancia de proteger los ojos de los niños frente a la radiación ultravioleta, sobre todo en exposiciones prolongadas al sol, como en playas y piscinas. El reflejo solar sobre el agua puede ocasionar queratitis actínica, por lo que recomendó usar lentes de sol con protección UV.

Respecto a los controles, señaló que las evaluaciones oftalmológicas deben comenzar desde los primeros meses de vida. Recomendó una primera consulta a los seis meses, luego al año y posteriormente a los tres años, sin esperar a que aparezcan síntomas o dificultades para ver.

“Es muy frecuente que el padre acuda a consulta oftalmológica porque el niño nota que tiene algunos síntomas o porque la maestra en el colegio refiere que el niño no está viendo bien. No hay que esperar a que los síntomas recién se manifiesten”, enfatizó.

Finalmente, dijo que un niño que está por iniciar el nido o el colegio y nunca ha pasado por una evaluación oftalmológica debería acudir a consulta para determinar si su desarrollo visual es adecuado y detectar a tiempo posibles alteraciones.

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(FIN) DSC/LIT

Publicado: 18/10/2026