¡Perú suma una tercera raza canina reconocida! Se trata del perro chaku andino cusqueño

Federación Canina Americana reconoció al chaku andino como raza originaria del Perú

El chaku andino cusqueño se convirtió en la tercera raza canina originaria de Perú reconocida internacionalmente.

El chaku andino cusqueño se convirtió en la tercera raza canina originaria de Perú reconocida internacionalmente.

16:07 | Lima, oct. 11.

Perú tiene un motivo más para celebrar. La Federación Canina Americana reconoció al perro chaku cusqueño como una raza originaria de Perú durante una asamblea de esta institución especializada realizada el viernes 9 de octubre en Guadalajara, México.

Así lo confirmó hoy el presidente de la Asociación Canófila Peruana - Unión Canófila Peruana (ACP-UCPE), Jaime Rodríguez Valencia, quien destacó que esta raza altoandina se suma al perro sin pelo del Perú y al pastor chiribaya.



Sostuvo que los ejemplares del chaku andino cusqueño se caracterizan por su doble pelaje y su capacidad para conducir ganado y proteger a las familias en zonas de gran altitud.


En declaraciones a TV Perú, el representante destacó que este reconocimiento constituye un nuevo avance para la canofilia nacional, pues se suma al obtenido por el perro pastor chiribaya el año pasado en São Paulo, Brasil, y al reconocimiento internacional del perro sin pelo del Perú.

“Con esto nosotros conseguimos ya, como peruanos, tener tres razas reconocidas a nivel mundial”, señaló Rodríguez Valencia.

El dirigente explicó que el chaku cusqueño es un perro vinculado al ámbito rural, presente no solo en Cusco, sino también en otras zonas altoandinas del país, donde conserva funciones tradicionales relacionadas con la crianza y protección del ganado.

Un perro altoandino que acompaña a las familias desde generaciones


Rodríguez Valencia contó que, durante sus viajes a distintas regiones, ha encontrado ejemplares con características similares en Cusco, Juliaca, Puno, Ayacucho, Apurímac y Cerro de Pasco, entre otras localidades.

Según indicó, estos perros continúan trabajando en zonas ubicadas por encima de los 3,500 metros sobre el nivel del mar, donde ayudan a conducir alpacas, cabras y ovejas. También cumplen funciones de vigilancia y protección de sus propietarios y familias.

El presidente de la ACP-UCPE señaló que, al conversar con pobladores de comunidades altoandinas, ha recogido testimonios sobre la continuidad de estos animales a lo largo de varias generaciones.

Los comuneros le han relatado que sus perros son descendientes de ejemplares que pertenecieron a sus padres y abuelos, lo que evidencia su prolongada presencia en la vida rural.

No obstante, precisó que, a diferencia del perro pastor chiribaya —para el que existen antecedentes arqueológicos, como las momias halladas en el distrito de El Algarrobal, en Ilo, Moquegua—, hasta el momento no se ha encontrado evidencia equivalente que permita confirmar el origen prehispánico del chacu cusqueño.

El dirigente expresó su expectativa de que futuras investigaciones permitan hallar vestigios que aporten información sobre la antigüedad de esta raza.

¿Cómo es el perro chaku cusqueño?


Una de las principales características de esta raza es su doble manto de pelo, compuesto por una capa externa y una lanilla interna que contribuye a protegerlo de las bajas temperaturas de las zonas altoandinas.

Rodríguez Valencia explicó que esta segunda capa puede desprenderse en determinadas épocas del año, de acuerdo con las condiciones climáticas.

Por sus características físicas y funcionales, el chaku cusqueño está adaptado a las labores del campo. Es un perro vigilante, activo y protector, que requiere realizar actividad física para canalizar su energía.

El especialista precisó que existen tres variedades según su tamaño: pequeño, mediano y grande. Reveló que pobladores de Cusco le han contado historias sobre perros de la variedad grande que se enfrentan a pumas cuando protegen a sus familias o al ganado. Estos testimonios forman parte de las experiencias recogidas durante su trabajo de campo.

Por último, afirmó que el reconocimiento otorgado por la Federación Canina Americana es resultado de un trabajo de investigación y documentación tomó más de diez años e incluyó visitas a comunidades altoandinas, recopilación de testimonios e identificación de ejemplares. 

El dirigente destacó que el reconocimiento internacional constituye un paso importante para valorar a los perros que durante generaciones han acompañado a las familias y comunidades de los Andes peruanos.

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(FIN) MAO
JRA

Publicado: 11/10/2026