El ministro de Relaciones Exteriores, Carlos Espá, condenó hoy enérgicamente al Gobierno de Nicaragua de Daniel Ortega, por las graves violaciones a los derechos fundamentales de las personas, por lo que propuso a la Organización de los Estados Americanos (OEA) adoptar una respuesta política y diplomática contundente.
Durante su intervención en la XXXI Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores de la OEA sobre la Situación en Nicaragua, que se realiza en Washington, Estados Unidos, propuso la conformación de la misión especial de mediación, la misma que pueda promover un acercamiento de todos los actores políticos de dicho país centroamericano.
"Debemos estar a la altura de las circunstancias y adoptar una respuesta política y diplomática contundente. Consideramos necesaria la conformación de la misión especial de mediación para Nicaragua, que pueda promover un acercamiento de todos los actores políticos y que busque el restablecimiento de una institucionalidad democrática efectiva, y respetuosa de los derechos humanos y las libertades", afirmó el Canciller peruano.
Sin embargo, anotó que con dicho planteamiento no se pretende decidir por Nicaragua, sino que los propios nicaragüenses "vuelvan a poder decidir por sí mismos, que puedan hablar sin ser perseguidos, reunirse sin ser encarcelados, no ser hostigados y conservar su nacionalidad, sin que esta dependa de su obediencia política y, sobre todo, elegir y ser elegidos en elecciones libres".
En ese sentido, señaló que el pueblo nicaragüense y la región merecen una actuación con firmeza frente a la situación que se vive en dicho país y que dicha organización (OEA) "esté a la altura de su responsabilidad histórica".
Dictadura enquistada
En otro momento, el canciller Carlos Espá sostuvo que la comunidad internacional no observa en Nicaragua una crisis espontánea ni coyuntural, sino "una dictadura enquistada, resultado de un prolongado proceso de destrucción de las instituciones democráticas, concentración de poder y abolición abyecta de los derechos y libertades fundamentales".
Señaló que durante años, los órganos internacionales de protección de Derechos Humanos, han documentado una sucesión de violaciones que han cancelado una tras otra las libertades más fundamentales del pueblo nicaragüense.
Manifestó que las protestas sociales de abril de 2018 marcaron uno de los episodios más dolorosos de la historia reciente de Nicaragua, en vista que 355 personas fueron vilmente asesinados, la gran mayoría como consecuencia de disparos de arma de fuego contra la población civil y en el que figuran la muerte 27 niñas, niños y adolescentes.
Asimismo, sostuvo que el régimen de Daniel Ortega y su esposa apela a torturas, aislamiento, amenazas y condiciones inhumanas de detención contra personas privadas de libertad por razones políticas.
"Son actos despreciables, golpes, palizas, violencia sexual, descargas eléctricas, quemaduras con ácido y cigarrillos, asfixia, arrancamiento de uñas perpetrados por agentes del Estado y orientados a reprimir a ciudadanos de bien por el simple pecado de ser opositores al régimen o por ser percibidos así", expresó.
Indicó que "ninguna emergencia política, razón de Estado, cálculo político o pretensión de preservar el poder, puede justificar la tortura de los seres humanos".
Añadió que, paralelamente, una nueva reforma constitucional propone ampliar nuevamente el mandato de la "nefasta copresidencia", y elevar a rango constitucional restricciones que impedirían la participación política de personas calificadas por el régimen como "golpistas" o "traidores a la patria".
"El Perú condena las graves violaciones de Derechos Humanos de Nicaragua, reafirma su inquebrantable compromiso con la defensa de la democracia, el estado de derecho, el pluralismo político, el derecho a los ciudadanos a elegir libremente a sus autoridades; y el Perú cree firmemente que, ante la gravedad extraordinaria de estas situación, esta organización no puede mantenerse al margen ante lo que constituye una aberración de la democracia y una amenaza a la seguridad hemisférica, y al derecho de los pueblos a vivir en paz", expresó.
El canciller Carlos Espá se encuentra en Washington del 1 al 3 del presente mes con motivo de la XXXI Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores, que se realiza en la sede de la Secretaría General de la OEA, en dicha ciudad.
(FIN) HTC/JCC
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Publicado: 2/10/2026