El esperado retorno del papa León XIV a Chiclayo es asumido por la Iglesia como una visita apostólica, cuyo propósito trasciende el encuentro protocolar para convertirse en una oportunidad de renovación espiritual, fortalecimiento de la fe y unidad entre la población.
Así lo destacó en diálogo con la Agencia Andina el párroco Juan Mechán Sánchez, vicario parroquial de la iglesia Santa María Catedral de Chiclayo, quien sostuvo que la presencia del Santo Padre debe convocar a autoridades, ciudadanos y representantes de los distintos sectores de la sociedad a caminar juntos en la búsqueda del bien común, iluminados por el Evangelio.

“Él viene a fortalecer la unidad en todos nosotros, a vincularnos en esta experiencia de ser un pueblo que caminamos juntos”, señaló al referirse al significado de la visita papal a la región Lambayeque.
El sacerdote remarcó que el retorno del pontífice adquiere un significado especial porque León XIV ya conoce la realidad de Chiclayo y del norte peruano, experiencia que le permitirá reencontrarse con una población con la que mantiene un vínculo pastoral.
Preparación espiritual
Frente al esperado reencuentro, la Iglesia viene promoviendo desde las parroquias una preparación especial de la feligresía. “El llamado es a que la población no se limite a organizar una recepción multitudinaria, sino que prepare también el corazón para vivir el mensaje que traerá el Santo Padre”, afirmó.

“El primer paso para recibir al Santo Padre es una preparación espiritual”, enfatizó el religioso, quien explicó que el viaje apostólico tiene como misión fortalecer a los fieles “en la fe, en la esperanza y en el amor”, teniendo como eje la vivencia de la unidad.
La preparación, sin embargo, no debe dejar de lado la realidad social que enfrenta la población. El representante de la Iglesia subrayó que la dimensión espiritual debe ir acompañada de una mirada concreta hacia quienes atraviesan situaciones de sufrimiento, pobreza y carencias.
Un mensaje que trasciende la celebración
La visita de León XIV plantea así un desafío para Chiclayo y para el norte del país: convertir el reencuentro con el pontífice en una oportunidad para renovar compromisos con la solidaridad, la convivencia y el servicio a la sociedad.

La Iglesia considera que autoridades y ciudadanos, cada uno desde su responsabilidad, están llamados a contribuir a la construcción del bien común.
En ese sentido, el retorno del Papa no solo será una celebración religiosa, sino también un momento para reflexionar sobre la necesidad de permanecer unidos frente a las dificultades que afectan a miles de familias.

Con expectativa creciente, las parroquias de Chiclayo avanzan en la preparación espiritual de sus comunidades para recibir nuevamente a León XIV, en un encuentro que busca convertirse en un mensaje de fe, esperanza y unidad para todo el Perú.
Publicado: 26/8/2026