Durante décadas, Reque fue reconocido como la despensa hortícola de Lambayeque, un distrito de fértiles campos que abastece diariamente con hortalizas y productos agrícolas a los principales mercados de la región. Sin embargo, hoy su historia está a punto de dar un giro trascendental por la anunciada visita del papa León XIV al Perú.
Reque es un distrito ubicado a solo 15 kilómetros al sur de Chiclayo y ahora se prepara para convertirse en el escenario de uno de los acontecimientos religiosos más importantes de la historia del Perú: la multitudinaria misa que oficiaría el papa León XIV durante su esperada visita a Chiclayo en noviembre.

Las Pampas del futuro Terminal Portuario de Reque, un extenso territorio situado junto a la carretera Panamericana Norte, han sido propuestas como sede de la celebración eucarística que podría reunir a cerca de dos millones de peregrinos, además de delegaciones internacionales, autoridades eclesiásticas, medios de comunicación y visitantes de distintos continentes. De concretarse, Reque dejará de ser un distrito de paso para convertirse en el centro de la fe católica en América Latina y en la vitrina mundial de Lambayeque.
La despensa hortícola de Lambayeque
El nombre de Reque está estrechamente ligado a la agricultura. Gracias a la fertilidad de sus tierras, el distrito se ha consolidado como uno de los principales productores de hortalizas de la región y es conocido como la despensa hortícola de Lambayeque.

Cada día, desde sus campos salen toneladas de maíz choclo, tomate, cebolla, lechuga, repollo, coliflor, zanahoria, nabo, zapallo, yuca, camote, pepino y diversas frutas como sandía, melón, mango y pacae, que abastecen los mercados de Chiclayo y otras ciudades del norte del país. En los últimos años también ha fortalecido el cultivo de ajíes destinados a la agroexportación, consolidando su importancia dentro del desarrollo económico regional.
Una ubicación privilegiada
Reque ocupa una posición estratégica en la provincia de Chiclayo. Su ubicación sobre la Panamericana Norte facilita el acceso hacia Monsefú, Ciudad Eten, Puerto Eten y otros destinos turísticos de Lambayeque.

Su cercanía con el aeropuerto internacional, la infraestructura hotelera de Chiclayo y los principales museos y complejos arqueológicos convierte al distrito en un punto ideal para integrar circuitos de turismo religioso, cultural, gastronómico y de naturaleza.
Más de tres mil años de historia
Pocos saben que bajo las extensas Pampas de Reque se conserva uno de los patrimonios arqueológicos más importantes del norte peruano.
Investigaciones han identificado vestigios pertenecientes a las culturas Mochica, Lambayeque y Chimú en un territorio que supera las 27 mil hectáreas, evidenciando la presencia de antiguas civilizaciones que florecieron mucho antes de la llegada de los incas.

Su privilegiada ubicación permite además conectar, en pocos minutos, con algunos de los principales atractivos culturales del país, como el Museo Tumbas Reales de Sipán, Huaca Rajada-Sipán, Túcume, Chotuna-Chornancap y el Santuario Histórico Bosque de Pómac.
Los tamalitos recanos, orgullo gastronómico
Hablar de Reque es hablar de sus tradicionales tamalitos recanos, considerados uno de los mayores símbolos gastronómicos de Lambayeque.
Preparados artesanalmente con maíz de la zona y una receta transmitida de generación en generación, estos tamales se han convertido en una parada obligatoria para los visitantes. Durante décadas, las recordadas tamaleras recanas llevaron este producto por toda la región, posicionándolo como uno de los sabores más representativos del norte peruano.
La cocina local también ofrece arroz con pato, cabrito con frejoles, seco de cabrito, tortilla de raya, ceviche y otros platos tradicionales, pero son los tamalitos recanos los que han dado identidad culinaria al distrito.
Artesanía con identidad
Reque conserva una tradición artesanal inspirada en el legado de las antiguas culturas lambayecanas. Sus artesanos elaboran tejidos, trabajos en fibras vegetales, madera y cerámica que complementan el corredor cultural integrado junto a Monsefú, Ciudad Eten y otros distritos vecinos.
La fe que marcó la historia de Reque
La devoción de los recanos tiene como máxima expresión la festividad de San Martín de Tours, patrono del distrito, cuya celebración cada noviembre reúne a miles de fieles en procesiones, actividades religiosas, culturales y gastronómicas.
Fue precisamente durante estas festividades cuando el entonces obispo de Chiclayo, Robert Francis Prevost, fortaleció su vínculo con la comunidad.
Robert Prevost, el obispo que nunca dejó de volver
Mucho antes de ser elegido papa León XIV, Robert Prevost era un visitante frecuente de Reque. Cada noviembre presidía las celebraciones en honor a San Martín de Tours, administraba el sacramento de la confirmación y compartía con los fieles de la parroquia.
Su cercanía con la población quedó grabada en la memoria colectiva del distrito. Los vecinos recuerdan a un pastor sencillo, cercano y dispuesto a escuchar a todos.

"Venía todos los años para celebrar la fiesta de nuestro santo patrono, San Martín de Tours. También presidía las confirmaciones y siempre demostraba un profundo cariño por nuestra comunidad", recuerda Fabricio Aspillaga Mechan, secretario de la parroquia San Martín de Tours.
Hoy, ese mismo obispo regresa convertido en el máximo líder de la Iglesia Católica, despertando una emoción difícil de describir entre quienes alguna vez compartieron con él una misa o una conversación.
Las Pampas de Reque, el escenario de un hecho histórico
Las Pampas del futuro Terminal Portuario de Reque podrían convertirse en el mayor escenario religioso que haya tenido Lambayeque.
El proyecto contempla amplias zonas para peregrinos, estacionamientos, campamentos, servicios médicos, áreas de seguridad, corredores para el papamóvil e incluso helipuertos, en una operación logística sin precedentes para la región.

La expectativa es enorme. La eventual presencia de cerca de dos millones de personas convertiría esta celebración en uno de los eventos religiosos más multitudinarios realizados en el Perú.
Un impulso económico y turístico sin precedentes
La visita del papa León XIV representa una oportunidad histórica para Reque y toda la región Lambayeque.
Hoteles, restaurantes, transportistas, comerciantes, artesanos, agricultores y emprendedores proyectan un importante crecimiento económico gracias a la llegada masiva de turistas nacionales y extranjeros.
La denominada Ruta del Papa León XIV, impulsada para recordar los lugares donde desarrolló su misión pastoral antes de llegar al Vaticano, encuentra en Reque uno de sus puntos más significativos, fortaleciendo el posicionamiento de Lambayeque como un nuevo destino internacional de turismo religioso.
Reque abre sus puertas al mundo
Entre fértiles campos agrícolas, vestigios arqueológicos milenarios, una gastronomía reconocida por sus emblemáticos tamalitos recanos, profundas tradiciones religiosas y la hospitalidad de su gente, Reque está dejando atrás el anonimato para escribir el capítulo más importante de su historia.

Si el papa León XIV preside finalmente la esperada misa multitudinaria en las Pampas del futuro Terminal Portuario, este distrito no solo será escenario de un acontecimiento histórico para la Iglesia Católica. También se convertirá en la puerta de entrada para que millones de personas descubran la riqueza cultural, turística, gastronómica y espiritual de Lambayeque.
Porque, a partir de ese momento, Reque dejará de ser conocido únicamente como la despensa hortícola de Lambayeque para convertirse en un símbolo mundial de fe, esperanza y encuentro entre los pueblos.
Publicado: 13/7/2026