Papa León XIV en Chiclayo: imágenes religiosas, 600 cantores y misa marcarán reencuentro

La Cruz de Motupe, Virgen Inmaculada y otras imágenes de profunda devoción popular acompañarán misa multitudinaria

Imágenes religiosas de gran devoción popular acompañarán la misa multitudinaria que encabezará el papa León XIV en Chiclayo.

Imágenes religiosas de gran devoción popular acompañarán la misa multitudinaria que encabezará el papa León XIV en Chiclayo.

10:20 | Chiclayo, oct. 29.

La fe de millones de peruanos tendrá una de sus expresiones más significativas en Lambayeque con el regreso del papa León XIV a Chiclayo, la tierra donde desarrolló durante más de ocho años una importante etapa de su ministerio pastoral. Su visita, prevista para el 13 y 14 de noviembre, movilizará a comunidades religiosas, autoridades, artistas, jóvenes, sacerdotes, artesanos y miles de peregrinos que se preparan para recibir al pontífice con una combinación de espiritualidad, tradición norteña e identidad cultural.

Uno de los momentos centrales será la multitudinaria misa del viernes 13 de noviembre en las pampas de Pimentel, donde la presencia de imágenes religiosas representativas de la devoción lambayecana convertirá la celebración en una manifestación de fe que reunirá símbolos históricos, expresiones de religiosidad popular y la memoria de los años en que Robert Francis Prevost acompañó a la comunidad católica como obispo de Chiclayo.




Reencuentro no se limitará a una ceremonia multitudinaria


El Vicario General de la Diócesis de Chiclayo, Jorge Villegas Flores, informó que  el itinerario contempla el retorno del Santo Padre a espacios que marcaron su vida pastoral: la capilla San Óscar Romero, el Obispado, el Santuario Nuestra Señora de la Paz, la Universidad Católica Santo Toribio de Mogrovejo, la iglesia Santa María Catedral  y el santuario de Santo Toribio de Mogrovejo, en Zaña. Cada lugar guarda una historia y representa una dimensión diferente de la Iglesia que contribuyó a acompañar.



Cruz y Motupe y Virgen Inmaculada acompañarán misa


La celebración eucarística del 13 de noviembre, prevista en las pampas de Pimentel, será uno de los principales acontecimientos religiosos de la visita papal. Entre los elementos más representativos estarán la Cruz de Motupe, uno de los símbolos de fe más venerados del norte peruano, y la imagen de la Virgen Inmaculada, patrona de la diócesis de Chiclayo, junto con otras imágenes religiosas de especial significado para las comunidades católicas.


La presencia de estas imágenes permitirá que distintas expresiones de devoción popular confluyan en una misma celebración presidida por el Papa. Para los fieles, no se tratará únicamente de contemplar al pontífice, sino también de reencontrarse con los símbolos religiosos que forman parte de sus historias familiares, sus peregrinaciones y sus tradiciones comunitarias.

La Cruz de Motupe ocupa un lugar especial en la religiosidad lambayecana. Su veneración convoca cada año a peregrinos que recorren largas distancias para expresar agradecimiento, pedir protección y renovar sus promesas de fe. La Virgen Inmaculada, por su parte, representa la devoción mariana vinculada a la vida de la diócesis y a la Catedral Santa María de Chiclayo.

La organización religiosa también contempla la participación de un coro oficial integrado por aproximadamente 600 cantores, procedentes principalmente de Chiclayo y otras localidades. Sus voces acompañarán los momentos litúrgicos de la misa, en una preparación que requiere coordinación musical, ensayos y organización de los participantes.


A ellos se sumarán sacerdotes de diferentes comunidades, quienes colaborarán en la atención pastoral de los fieles y en la distribución de la comunión, así como niños monaguillos y acólitos de distintas parroquias de la diócesis.

La preparación espiritual comenzará desde la noche anterior. Según el programa compartido por la organización eclesial, se prevén momentos de oración, rezo del santo rosario, confesiones, adoración al Santísimo Sacramento y presentaciones musicales para acompañar a los peregrinos. La exposición del Santísimo y su bendición están contempladas para la noche, de acuerdo con el horario previsto.

De esta manera, la misa no será un acontecimiento aislado, sino la culminación de una vigilia de oración y preparación comunitaria.

Recibimiento con niños, autoridades y tradición norteña


El viernes 13 de noviembre, el primer encuentro del papa León XIV con Chiclayo está previsto en la base aérea Teniente Coronel Pedro Ruiz Gallo, a donde se espera que arribe aproximadamente a las 9:10 de la mañana.


La recepción contempla la presencia de autoridades civiles y eclesiásticas, así como una delegación de niños que participará en el saludo de bienvenida. También se han previsto intervenciones de representantes del Gobierno Regional de Lambayeque y de la Municipalidad Provincial de Chiclayo, además de una presentación artística con bailarines y expresiones de la marinera norteña.

La escena reunirá dos elementos que caracterizan a la región: la emoción de una comunidad que espera al pastor que la acompañó durante años y la riqueza cultural de un pueblo que desea mostrar al mundo su identidad.

El significado de este primer recibimiento va más allá del protocolo oficial. Robert Prevost llegó a Chiclayo en 2014 para asumir el ministerio episcopal y desarrolló aquí una etapa decisiva de su servicio religioso. Su regreso como pontífice representa una oportunidad para reencontrarse con las personas, las comunidades y los espacios que formaron parte de esa trayectoria.


Tras el recibimiento, el Santo Padre se trasladará a las pampas de Pimentel para presidir la misa de acción de gracias, en la que la participación de las imágenes religiosas, el coro, los sacerdotes y los fieles constituirá uno de los principales signos de la celebración.

La elección de este amplio espacio responde a la necesidad de congregar a una gran cantidad de peregrinos. La magnitud del encuentro convierte a Pimentel en uno de los puntos neurálgicos de la visita, tanto por su dimensión religiosa como por el desafío logístico de recibir a una multitud procedente de distintos lugares del país.

El mensaje que espera Chiclayo: fe, familia, solidaridad y compromiso social


La expectativa de la comunidad católica está centrada también en el mensaje que el Papa dirigirá a los fieles durante la celebración eucarística.

Entre los temas pastorales planteados para este encuentro figuran el fortalecimiento de la fe, la importancia de la vida sacramental y la solidaridad con las personas más vulnerables. Asimismo, se espera que la celebración ponga de relieve el papel de la familia cristiana, la defensa de la vida y la responsabilidad de los creyentes frente a los desafíos de la sociedad.


La Iglesia de Chiclayo busca que este reencuentro renueve el compromiso de sus comunidades con el bien común, la justicia, la transparencia, la solidaridad y el cuidado de la creación.

También se proyecta destacar la Eucaristía como centro de la vida cristiana y alentar una Iglesia misionera, capaz de acercarse a las personas que atraviesan situaciones de pobreza, exclusión o necesidad.

Estos son los ejes pastorales previstos por la organización; el contenido definitivo de las intervenciones corresponderá al Santo Padre.

Una visita privada a la capilla San Óscar Romero


Después de las actividades de la mañana, el itinerario contempla una visita privada a la capilla San Óscar Romero, ubicada en el distrito de La Victoria, prevista aproximadamente para las 12:40 del mediodía.

El lugar tiene un significado particular porque está vinculado a iniciativas pastorales y comunitarias que Robert Prevost conoció durante su ministerio en Chiclayo. La visita permitirá apreciar los avances de la construcción de la capilla y reservar un momento de recogimiento y oración.

A diferencia de los encuentros multitudinarios, esta actividad tendrá un carácter privado. Su importancia reside en el vínculo que el entonces obispo mantuvo con comunidades que buscaban fortalecer su vida religiosa y mejorar sus espacios de encuentro.

La visita también expresa una dimensión menos conocida de los viajes papales: el regreso a pequeñas comunidades y obras pastorales que forman parte de la historia personal y eclesial de quienes llegan a ocupar la sede de Pedro.

Diócesis de Chiclayo: el regreso a la casa donde ejerció su ministerio


Posteriormente, el Santo Padre se trasladará al Obispado de Chiclayo, espacio desde el cual desarrolló parte de su servicio como obispo.

Allí se prevé un encuentro con sacerdotes y colaboradores cercanos, en un ambiente de fraternidad y comunión. Para quienes compartieron con Prevost sus años de ministerio, este regreso tendrá una carga emocional particular: será la oportunidad de reencontrarse con el pastor que conocieron antes de que su trayectoria lo llevara al pontificado.


El Obispado representa uno de los lugares más directamente relacionados con su historia en Lambayeque. En sus espacios se desarrollaron reuniones, actividades de coordinación pastoral y decisiones vinculadas con la vida de la diócesis.

El encuentro permitirá recordar los vínculos construidos durante aquellos años y reafirmar la cercanía entre el pontífice y la comunidad eclesial chiclayana.

Virgen de la Paz recibirá una Rosa de Oro


Aproximadamente a las 4:30 de la tarde del 13 de noviembre, el programa contempla la llegada del Papa al Santuario Nuestra Señora de la Paz, donde será recibido por religiosas de vida contemplativa y miembros de la comunidad católica.

El encuentro incluirá momentos de oración, el rezo del santo rosario y testimonios vinculados con la vida pastoral. También se prevé la participación de obispos, sacerdotes, religiosos, religiosas y agentes pastorales, en una jornada destinada a reflexionar sobre la misión de la Iglesia.

Uno de los acontecimientos de mayor significado será la entrega de una Rosa de Oro a la imagen de Nuestra Señora de la Paz, según el programa proporcionado por la organización. Este gesto constituirá una expresión especial de reconocimiento y devoción mariana.

La Rosa de Oro es una distinción de tradición pontificia asociada a la veneración de la Virgen María y a determinados santuarios o lugares religiosos. Por ello, su entrega representa un momento de particular relevancia para la comunidad que acude a este santuario.

El lugar también está unido a la historia pastoral de Prevost, quien celebró allí misas y acompañó actividades religiosas durante su etapa como obispo. Su regreso permitirá renovar los vínculos con los agentes pastorales y con quienes contribuyen cotidianamente a la misión evangelizadora.

En este encuentro se espera abordar la identidad cristiana a partir del bautismo, la corresponsabilidad de los fieles en los distintos ministerios y la importancia de construir una Iglesia sinodal, participativa y misionera.

Asimismo, se proyecta reflexionar sobre el papel de los consejos pastorales y la planificación de las actividades eclesiales de acuerdo con las necesidades de cada comunidad.

Los jóvenes y la Universidad Católica Santo Toribio de Mogrovejo


La agenda del viernes continuará en la Universidad Católica Santo Toribio de Mogrovejo, institución con la que Robert Prevost mantuvo una relación estrecha durante sus años en Chiclayo, cuando ejerció como gran canciller.

El encuentro con el mundo universitario está previsto para las 5:45 de la tarde y reunirá a estudiantes, docentes, autoridades académicas, representantes de otras universidades y miembros de la sociedad civil.

La jornada contempla testimonios de jóvenes sobre sus experiencias universitarias, sus desafíos, sus compromisos y sus expectativas frente al futuro. También se han previsto expresiones musicales y un mensaje del Santo Padre dirigido a los participantes.

La presencia del Papa en esta casa de estudios tendrá un significado especial para una institución que formó parte de su recorrido pastoral. Su regreso permitirá establecer un puente entre aquella etapa de su vida y las nuevas generaciones que hoy se preparan para asumir responsabilidades profesionales y sociales.

Entre los temas de reflexión previstos figuran el papel de la educación superior en la construcción de una sociedad más justa y solidaria, el compromiso de los jóvenes con el bien común y la importancia de reconocer el valor de las culturas y los pueblos originarios.

El encuentro también se enmarca en las celebraciones por los 300 años de la canonización de Santo Toribio de Mogrovejo, figura fundamental de la evangelización en el Perú y patrono de la universidad.

La expectativa es que el mensaje pontificio contribuya a fortalecer el compromiso de los jóvenes con una sociedad que necesita profesionales capaces de poner sus conocimientos al servicio de las personas.

Cena privada con sacerdotes y religiosos


Al término de las actividades universitarias, el programa contempla el traslado del Papa al colegio Santo Toribio de Mogrovejo, donde está prevista una cena privada, aproximadamente a las 7 de la noche, con sacerdotes y religiosos que trabajan y colaboran en la diócesis.

Este encuentro tendrá un carácter reservado y permitirá compartir un momento de fraternidad con quienes sostienen buena parte de la labor pastoral de la Iglesia en Lambayeque.

La reunión se relaciona con las responsabilidades propias del ministerio episcopal: enseñar, santificar y gobernar pastoralmente a la comunidad. Será, además, una oportunidad para el diálogo con quienes acompañan a las parroquias y comunidades religiosas en su trabajo cotidiano.

Tras esta jornada, el Santo Padre retornará al Obispado, donde descansará antes de continuar con las actividades del sábado.

Coronación de la Virgen Inmaculada


El sábado 14 de noviembre, a las 8 de la mañana, está prevista la visita del Papa a la iglesia Santa María Catedral de Chiclayo, uno de los lugares más representativos de la historia religiosa de la ciudad.

El recorrido contempla la presentación de los trabajos de remodelación del templo y de elementos litúrgicos, entre ellos un nuevo altar y un ambón de mármol elaborados con la cooperación de artesanos de Chacas, en Áncash.

También se prevé el reconocimiento de reliquias de primer grado vinculadas con san Agustín, santo Toribio de Mogrovejo y san Martín de Porres, de acuerdo con el programa comunicado.

Uno de los momentos más esperados será el rito de coronación de la imagen de la Virgen Inmaculada, patrona de la catedral. La ceremonia reforzará el significado de la devoción mariana para los fieles de la diócesis y constituirá un acto central de la visita papal al templo.

La catedral guarda una relación directa con la trayectoria de Robert Prevost, quien inició allí su ministerio como obispo de Chiclayo en 2014. Su retorno como pontífice representa una ocasión para recordar los años en los que acompañó a las comunidades, presidió celebraciones y participó en la vida pastoral de la ciudad.

Al concluir la visita, se contempla un encuentro con los fieles y un mensaje de agradecimiento por la acogida recibida durante su ministerio. También se espera una invitación a perseverar en la fe, participar en la Eucaristía, fortalecer la reconciliación y practicar la caridad cristiana, especialmente con las personas más vulnerables.

La jornada continuará con el traslado del Santo Padre al aeropuerto para viajar a Santa Cruz, en Cajamarca.

Santa Cruz: reencuentro con comunidades andinas


La visita a Santa Cruz representa otra dimensión importante del itinerario: el acercamiento a las comunidades rurales y andinas del norte peruano.

El programa contempla una celebración eucarística en la explanada del aeropuerto, prevista para las 11 de la mañana, con participación de fieles de Santa Cruz y representantes de comunidades eclesiales de Cajamarca y otras localidades de la zona.


La presencia de campesinos, pequeños emprendedores, familias y peregrinos permitirá visibilizar una realidad que forma parte de la vida de la Iglesia peruana: comunidades que mantienen sus tradiciones religiosas pese a las distancias y a las dificultades para acceder a determinados servicios.

Durante su etapa como obispo de Chiclayo, Robert Prevost mantuvo vínculos pastorales con comunidades de esta parte del norte del país. Su regreso como Papa representa una oportunidad para reencontrarse con esos fieles y reconocer el papel que desempeñan en la vida de la Iglesia.

Entre los temas que se espera destacar figuran la dignidad del trabajo campesino, la solidaridad, la justicia social y el apoyo mutuo ante las dificultades económicas y los fenómenos naturales.

El encuentro buscará también poner en valor la fe sencilla de quienes recorren grandes distancias para participar en una celebración religiosa, así como la necesidad de generar oportunidades que contribuyan al desarrollo integral de las poblaciones rurales.

Zaña: clausura del año jubilar por los 300 años de Santo Toribio


El sábado por la tarde, el programa contempla el retorno del Papa a Lambayeque para participar en un encuentro de oración en el santuario de Santo Toribio de Mogrovejo, en Zaña, previsto aproximadamente para las 5:30 de la tarde.

La celebración estará vinculada con la clausura del año jubilar dedicado a santo Toribio de Mogrovejo, en el marco de los 300 años de su canonización.

La figura del santo ocupa un lugar fundamental en la historia de la evangelización del Perú. Como arzobispo de Lima, recorrió extensos territorios para acompañar a las comunidades, administrar los sacramentos y promover la formación de la Iglesia. Su legado continúa siendo una referencia para la misión pastoral y el acercamiento a los pueblos.

La elección de Zaña para este encuentro tiene un profundo significado histórico y religioso. La localidad está ligada a la memoria de santo Toribio, quien falleció allí en 1606, durante uno de sus recorridos pastorales.

La ceremonia reunirá a fieles de distintos puntos de Lambayeque y de otras zonas del norte peruano. Se contempla la participación de comunidades andinas de Cañaris e Incahuasi, representantes de la pastoral afroperuana, comunidades migrantes y otras expresiones de la diversidad cultural de la región.

La jornada incluirá cantos, expresiones artísticas y manifestaciones culturales. Entre las actividades previstas figuran una presentación de caballos de paso, la participación de ocho parejas de marinera y una presentación artística vinculada con la tradición de Zaña.

Estas expresiones acompañarán el homenaje religioso y mostrarán la diversidad cultural que caracteriza a las comunidades que conforman la Iglesia en el norte del Perú.

El mensaje esperado girará en torno a la misión evangelizadora de santo Toribio, el diálogo entre el Evangelio y las culturas locales y la necesidad de renovar el compromiso misionero de la Iglesia.

La clausura jubilar será, además, una oportunidad para recordar la importancia de una evangelización que reconoce las tradiciones de los pueblos y promueve una comunidad abierta a las distintas realidades sociales y culturales.

Al concluir la actividad, el Santo Padre retornará a Chiclayo para descansar en el Obispado, según el itinerario previsto.

Chiclayo mostrará al mundo su fe, su historia y su identidad cultural


La visita del papa León XIV constituye para Lambayeque mucho más que un acontecimiento religioso. Es el regreso de una figura que conoció de cerca la realidad de sus comunidades y que ahora vuelve como pontífice a los lugares donde desarrolló una parte decisiva de su ministerio.

La Cruz de Motupe, la Virgen Inmaculada, la Rosa de Oro para Nuestra Señora de la Paz, la coronación mariana en la Catedral Santa María y la clausura del año jubilar de santo Toribio de Mogrovejo conforman una agenda en la que convergen devoción, memoria histórica y tradición.

A ello se suman la participación de unos 600 cantores, los niños y acólitos de las parroquias, las expresiones de marinera norteña, los testimonios universitarios y la presencia de comunidades campesinas, andinas, afroperuanas y migrantes.

Para los fieles, será la oportunidad de encontrarse con el sucesor de Pedro. Para Chiclayo, significará mostrar al Perú y al mundo una Iglesia arraigada en su territorio, una ciudad que conserva la memoria de su antiguo obispo y una región cuya identidad se expresa tanto en sus santuarios como en sus tradiciones.

El reencuentro de León XIV con Lambayeque estará marcado, así, por una historia compartida: la de un pastor que vuelve a la tierra que lo acogió y la de un pueblo que se prepara para recibirlo con oración, música, imágenes religiosas y expresiones culturales que forman parte de su identidad.


(FIN) SDC/MAO


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Publicado: 29/10/2026