Palacio Municipal de Trujillo está en riesgo de colapso por fallas en su estructura

Recomiendan que los trabajadores y las oficinas sean reubicadas por prevención

El informe del estado situacional recomienda que se desocupe la infraestructura antigua por situaciones de vulnerabilidad en el techo, que podrían responder a problemas estructurales.

El informe del estado situacional recomienda que se desocupe la infraestructura antigua por situaciones de vulnerabilidad en el techo, que podrían responder a problemas estructurales.

21:05 | Trujillo, mar. 27.

El histórico Palacio Municipal de Trujillo, en la región La Libertad, se encuentra en grave riesgo de colapso, debido a fallas en su estructura, sistema eléctrico y medidas de seguridad, según los resultados de una evaluación realizada por técnicos de la Gerencia de Gestión de Riesgo de Desastres.

Luis Guillén Pinto, gerente general de la Municipalidad Provincial de Trujillo (MPT), expuso esta crítica situación ante el Concejo Provincial y manifestó que los trabajadores y las oficinas de la sede edil deben ser reubicadas.

“El informe del estado situacional recomienda que se desocupe la infraestructura antigua por situaciones de vulnerabilidad en el techo, que podrían responder a problemas estructurales; así como retirar los materiales y elementos en desuso acumulados en el techo; y desmontaje de ambientes en la azotea.


Añade que hay hacinamiento de personal y equipos en las diferentes oficinas, superando el aforo. No se cuenta con requisitos mínimos de seguridad: señalización, extintores accesibles, sistema de detección y alarma de incendio e inexistencia de luces de emergencia,  refirió.



Guillén Pinto también propuso la construcción de un nuevo local en el actual anexo de la avenida España, con tres áreas de sótanos y seis pisos, con una inversión estimada de 18 millones de soles, sin incluir equipamiento.

Acciones de prevención

Mencionó que en la zona antigua del edificio, por el jirón Pizarro, frente a la plaza de Armas, se debe evaluar la colocación de calzaduras en los muros del primer piso, por desprendimiento de tarrajeo y humedad; reparar y reemplazar los techos por rajaduras, fisuras y vibraciones; retirar el cielo raso para evaluar el estado del techo; y revisar el estado de la estructura metálica del tragaluz con un posible reemplazo.

En la zona nueva del palacio, por la parte de Almagro, se debe retirar urgente el techo de estructura metálica; reparar rajaduras en el piso y techo de Tesorería y Asesoría Jurídica; retirar sobrecarga en la azotea: archivos y oficinas de Control de Tiempo y de Notificaciones; y mantener limpia la junta de dilatación para evitar filtración de lluvia.

Del mismo modo, se debe efectuar el drenaje de techos en la zona de construcción nueva, limpieza total de la azotea, limpieza de las juntas de dilatación entre la zona nueva y la zona antigua y reemplazo de canaletas para el drenaje. En la zona antigua: limpieza total del techo y eliminar objetos en desuso, construir sistema de evacuación de aguas pluviales y de los sistemas de aire acondicionado.


Asimismo, la revisión general de instalaciones y recálculo de máxima demanda necesaria, instalar tableros eléctricos, sub tableros, llaves termomagnéticas y diferenciales acorde a la demanda.

Se elabora el expediente del área de contingencia, en la explanada del estadio Chan Chan, diseñando la ubicación para el personal del local del anexo España, de Palacio Municipal y del Teatro Municipal, así como la reubicación de todos los archivos y la reubicación de los servidores informáticos del anexo España al local de PLANDET.

Palacio Municipal

Edificado en 1536, el Cabildo (Palacio Municipal) fue destruido por un terremoto en 1619 y reconstruido en 1634. El solar se compró en estado ruinoso, debido a un sismo ocurrido el 14 de febrero de 1619, en que la tierra siguió temblando intermitentemente durante 15 días, destruyendo edificaciones desde sus cimientos y dejando destruida a la ciudad casi en su totalidad.


El palacio fue inaugurado el 21 de enero de 1917. En el siglo XIX, en el segundo piso del ayuntamiento o cabildo, además de la sala de sesiones (hoy Salón Consistorial), también funcionaban oficinas. Su planta baja era utilizada como cárcel. Hasta antes del terremoto de 1970 el palacio tenía tres pisos, el sismo trajo abajo el último piso.

Al antiguo Cabildo no le faltaba agua. Cada mañana el conserje la extraía de un pozo que había en el fondo del solar y la depositaba en un botijón, ubicado junto a la escalera. El agua, además de ser las más pura, fresca y cristalina de doscientas leguas a la redonda, se afirmaba que tenía virtudes maravillosas y que obraba prodigios en quienes la consumían. No había alcalde o regidor que antes de ingresar a la sala de sesiones no se detuviera a beber varios jarros del líquido del botijón que, según se decía, “aclaraba la inteligencia, alumbraba el juicio y fortalecía la virtud”.

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(FIN) LPZ/TMC



Publicado: 27/3/2025