Diez niños intervenidos y tratados por enfermedades complejas, como el cáncer, recibieron pequeños robots que ellos mismos armaron y programaron durante un taller de robótica desarrollado por el Instituto Nacional de Salud del Niño San Borja. La iniciativa buscó brindarles soporte emocional y esperanza durante su proceso de tratamiento, además de despertar su interés por la tecnología y fortalecer sus habilidades en robótica.
En esta primera edición fueron 10 pacientes pediátricos seleccionados en coordinación con los equipos asistenciales: dos pacientes de cáncer (oncohematológicos), tres de hospitalización Quemados, tres menores con problemas cardiovasculares y dos de trasplante de órganos.
Pacientes de larga estancia
La directora general del INSNSB, Dra. Zulema Tomas Gonzales, resaltó que muchos de estos pacientes son de larga estancia y con enfermedades complejas, que necesitan de este tipo de “distractores” que les ayudan a sobrellevar su enfermedad con tranquilidad, desarrollando habilidades y cumpliendo sueños, que impactan positivamente en su recuperación.
“Estos pacientes necesitan estar con la mente ocupada desarrollando habilidades y destrezas, y es por eso que agradezco a Casa Ronald y Philantropia por haber pensado en estos niños y compartir este sueño”, manifestó.
Recordó que la mayoría de estos niños provienen de las regiones y en las hospitalizaciones solo están acompañados de su mamá o su papá, alejados de sus zonas de origen, y desarrollar actividades de innovación les genera ilusión y mejora su estado de ánimo.
Señaló que este año ya son siete menores, entre niños y adolescentes, que han tocado la “campana de la victoria” al haber superado el cáncer luego de años de tratamiento, donde el soporte emocional y socioeconómico ha sido muy importante para su tratamiento.
Resaltó que esto ha sido sostenible gracias al apoyo de aliados como Casa Ronald, que además de brindar albergue a estas familias colabora con este tipo de actividades contribuyendo a la atención humanizada que promueve el Instituto.
Los diez niños entre 9 y 12 años recibieron su robot y un diploma de participación, que entregó la misma Dra. Zulema Tomas junto a Jonathan Rossi, director ejecutivo de Casa Ronald, y Rafael Sotomayor como gestor de proyectos de Philantropia. También estuvo la Dra. Katia Granados, jefa de la UDITD, y el equipo de ingenieros que son parte de esta unidad.
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Publicado: 24/8/2026