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Oro blanco amazónico: conoce qué es la shiringa y la importancia de su manejo sostenible

Comunidades de Madre de Dios, Amazonas y Pasco extraen látex vegetal de manera sustentable

El árbol de la shiringa es una especie forestal amazónica de la cual se extrae el látex natural o silvestre con el cual se produce cuero vegetal que sirve para elaborar productos impermeables como bolsos, mochilas, suelas para calzado, capas, llaveros y artículos artesanales, entre otros. ANDINA/Difusión

El árbol de la shiringa es una especie forestal amazónica de la cual se extrae el látex natural o silvestre con el cual se produce cuero vegetal que sirve para elaborar productos impermeables como bolsos, mochilas, suelas para calzado, capas, llaveros y artículos artesanales, entre otros. ANDINA/Difusión

03:00 | Lima, jun. 17.

El árbol de la shiringa es una especie forestal amazónica de la cual se extrae el látex natural o silvestre con el cual se produce cuero vegetal que sirve para elaborar productos impermeables como bolsos, mochilas, suelas para calzado, capas, llaveros y artículos artesanales, entre otros.

Esta especie, presente en los bosques amazónicos de Perú, Brasil, Colombia y Bolivia, pertenece al género Hevea que deriva del término indígena hevé o jebe, que significa “goma”. 


Entre todas las especies de Hevea existentes, la que destaca es la Hevea Brasiliensis, dado que tiene mayor capacidad productiva y genera un látex de buena calidad. Por ello, el 99 % de todo el látex producido pertenece a esta especie.

En el Perú, el árbol de shiringa, cuya altura puede superar los 20 metros, crece de manera natural en todas las regiones amazónicas, aunque la mayor población se encuentra en Madre de Dios, Ucayali, Loreto, Amazonas, Pasco y San Martín.  


Durante el siglo XIX se produjo la “fiebre del caucho” debido a la gran demanda mundial de este producto del látex obtenido del árbol de la shiringa. Lamentablemente, esta situación generó graves estragos en la población indígena amazónica peruana, debido a que fue sometida a trabajos forzados para la extracción del látex. Fue la época, además, donde se talaron miles de hectáreas de bosque para extraer shiringa para obtener el que fue bautizado desde entonces como “oro blanco amazónico”. 

La demanda por el látex natural producido en Perú y Sudamérica decayó a inicios del siglo XX cuando se empezó a sembrar el árbol de shiringa en países asiáticos, y luego con la industria de látex sintético el “boom” desapareció. 

Renacer auspicioso en Madre de Dios


En la actualidad, existe un renacimiento de la demanda de látex vegetal, pero con un enfoque que valora la conservación de los bosques, los productos orgánicos y el aprovechamiento sostenible de este recurso natural.


Por ello, las personas dedicadas a esta labor en las comunidades amazónicas organizadas, conocidas como “shiringueros”, han mejorado los procesos de manejo del látex y ofrecen al mercado productos provenientes de bosques manejados de forma sustentable.

En Madre de Dios, por ejemplo, la extracción del látex del árbol de la shiringa renació en 2005 en la provincia de Tahuamanu, donde un conjunto de pobladores creó la Empresa Comunal Jebe Natural del MAP Tahuamanu (Ecomusa).

Ecomusa ha sabido encontrar valiosos aliados, como WWF Perú y la empresa Evea Ecofashion, encargada de comercializar los productos derivados del látex, como suelas para zapatos, bolsos, mochilas, capas impermeables, llaveros y productos artesanales.


Ecomusa cuenta con 7,900 hectáreas de bosque concesionado en la provincia de Tahuamanu por un periodo de 40 años. A ellas se unen otras 1,000 hectáreas de predios privados, y de todas ellas se puede extraer látex, castañas, resina y madera bajo planes de manejo que son fiscalizados por el Estado.

Desarrollo sostenible en Amazonas


En 2018, un total de siete comunidades nativas en la provincia de Condorcanqui, en la región Amazonas, se beneficiaron mediante el proyecto “Mejoramiento de los Servicios para la Promoción y el Aprovechamiento Sostenible del Recurso Shiringa”, presentado por el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp) y la Municipalidad Provincial de Condorcanqui.


Se trata de las comunidades nativas de Kachi, Saasa, Inayuam, Kagkas, Yutupis, Villa Gonzalo y Kuith de las cuencas de Santiago y Dominguza que, con una inversión de 972,451.30 soles aprovecharon este recurso en la zona de amortiguamiento de la Reserva Comunal Tuntanain.

Según informó el Sernanp, el proyecto contempla también la formación de promotores comunales forestales, la adquisición de equipos e instrumentos para el aprovechamiento de la shiringa y acciones de sensibilización a la población sobre los beneficios directos que ofrece el bosque a las familias de las comunidades a través del manejo sostenible de los recursos naturales y la conservación de la biodiversidad.


Por su parte, la Municipalidad Provincial de Condorcanqui refirió que existe un compromiso y apuesta por el desarrollo sostenible, dado que el 90 % de la provincia está compuesta por bosques y el 40 % son áreas naturales protegidas (Parque Nacional Ichigkat Muja - Cordillera del Cóndor, Reserva Comunal Tuntanain y Zona Reservada Santiago-Comaina).

El proyecto fue ejecutado por la municipalidad y contó con una serie de aliados estratégicos como el Ejecutor del Contrato de Administración (ECA) Tuntanain y la Asociación de Productores de Shiringa de Condorcanqui (Aproshico), que participaron activamente en su implementación.

Trabajo articulado en la Reserva Comunal El Sira


Otro caso exitoso es el protagonizado por la Asociación de Familias Productoras de Caucho del Río Pichis (Afaprocap), conformada por 120 socias y socios de 25 comunidades nativas pertenecientes a la Reserva Comunal El Sira, que comprende territorios de los departamentos de Pasco, Huánuco y Ucayali.


Gracias al trabajo articulado con el Sernanp y el Ejecutor del Contrato de Administración de la Reserva Comunal El Sira (Ecosira), y con el apoyo del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) a través del proyecto Amazonia Resiliente, las familias productoras de shiringa de las comunidades Madre de Dios y Loreto reciben capacitación técnica para el manejo, transformación y comercialización de látex de shiringa o caucho.

Actualmente, ambas comunidades pueden aprovechar más de 1,200 hectáreas de bosque de shiringa, contando con casi 2,000 árboles productores, según la declaración de manejo de látex de shiringa, aprobado por la autoridad forestal de Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor). Así, estas comunidades se vienen preparando para ofrecer al mercado látex y láminas de caucho de color, y próximamente productos artesanales.

Manejo sostenible


Los meses de mayor producción anual de látex son abril, mayo, junio, julio y agosto. Antes de empezar con la extracción del látex vegetal, los shiringueros deben hacer un inventario, identificando y marcando los árboles productivos de shiringa, porque no cualquier árbol sirve.

El diámetro mínimo del árbol a la altura del pecho de la persona dedicada a la extracción del látex debe ser superior a 20 centímetros, y tener una edad mayor de 6 años. Además, hay que dejarlo descansar dos días después de que se haya realizado la primera jornada de extracción del látex para que la zona de corte se seque y cicatrice adecuadamente. Solo así se podrá volver a trabajar en la misma zona de corte tras un lapso de cuatro a seis años.


El árbol de la shiringa es un regalo de la madre tierra, una especie que alberga una inmensa riqueza en sus entrañas. En promedio, cada ejemplar da entre 200 y 500 mililitros de látex por corte, lo que significa que un shiringuero en la zona de Tahuamanu puede llegar a extraer alrededor de 25 litros al día.

Además, esta especie forestal es agradecida. Cuando un árbol se encuentra en la fase de descanso y posteriormente su corteza vuelve a ser cortada, los primeros cortes son de apenas 100 mililitros durante los dos o tres primeros meses. Sin embargo, cuando se vuelve a rallar de manera continuada, la productividad se recupera hasta alcanzar las cifras iniciales. 


Sin embargo, el árbol de la shiringa no se raya para extracción del látex en días de lluvia para que los hongos no ataquen las zonas de corte y para que el látex no se mezcle con el agua. Cuando el árbol está en floración también se interrumpe el corte para no perturbar el ciclo.

Amenazas


Pese a ello, sobre los árboles de la shiringa existen amenazas como la tala que deja paso a campos aptos para la agricultura y la ganadería, así como la minería ilegal que destruye el bosque amazónico. A estos flagelos se suma el cambio climático que modifica de manera impredecible las estaciones del año, complicando las etapas de extracción del látex vegetal.


Ante esta situación, en la región de Madre de Dios han surgido plantaciones agroforestales de shiringa que, operadas por organizaciones comunales y empresas privadas autorizadas que aprovechan este valioso recurso con un enfoque sustentable.

(FIN) LZD/MAO

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Publicado: 17/6/2021
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