El calor no da tregua en la región Lambayeque. De acuerdo con el más reciente reporte del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú, las últimas 24 horas han dejado un escenario climático intenso, con temperaturas que alcanzaron niveles sofocantes en varias localidades, mientras otras registraron lluvias significativas y descensos marcados de temperatura.
El distrito de Jayanca se llevó el récord de calor con 36 °C, seguido muy de cerca por Pasabar (Olmos) con 35 °C, confirmando una
ola de altas temperaturas en la zona norte. Motupe y Tongorrape también superaron los 33 °C, consolidando una jornada calurosa que puso a prueba a la población.
En contraste, la zona altoandina mostró otra cara del clima. Incahuasi registró apenas 17 °C de temperatura máxima y una mínima de 8.4 °C, acompañadas de la mayor precipitación del reporte con 18.8 mm, evidenciando lluvias persistentes en esa localidad.

Mientras tanto, en Chiclayo, el panorama fue más moderado, pero igualmente cálido, con temperaturas que bordearon los 32 °C en sectores como Vista Florida (Picsi), y una
sensación térmica elevada debido a la humedad.
Otro dato que llama la atención es la escasez de lluvias en gran parte de la región, con varias estaciones reportando 0 mm de precipitación, lo que refuerza la sensación de sequedad y calor en la costa.
Este marcado contraste entre zonas costeras calurosas y áreas altoandinas lluviosas refleja la complejidad del clima lambayecano, que en un solo día puede pasar del calor extremo a condiciones frías y húmedas.
¿Qué significa esto para la población?
Las autoridades recomendaron mantenerse hidratados, evitar la exposición prolongada al sol y estar atentos a los cambios bruscos del clima, especialmente en zonas rurales y de sierra.
Lambayeque vive días de extremos, donde el clima no solo se siente, se impone.
