Ocho de cada 10 consumidores descubrió marcas a través de sus fandoms

Las comunidades deportivas están empezando a ganar protagonismo para los negocios

ANDINA/Ricardo Cuba

ANDINA/Ricardo Cuba

20:30 | Lima, oct. 24.

La relación con el deporte ya no se limita a mirar un partido o seguir los resultados de un equipo. Para millones de personas, también significa conversar, compartir experiencias, crear contenido y formar parte de comunidades que se mantienen activas más allá de una competencia.

Esta transformación también está modificando la manera en que las marcas buscan relacionarse con sus audiencias. Un estudio de Deloitte señala que el 80% (8 de cada 10) de los consumidores encuestados descubrió marcas que le gustan como resultado de su pertenencia a un fandom o comunidad con los mismos intereses, mientras que 66% espera que las marcas interactúen con las comunidades de fans a las que pertenece.




El fenómeno no se limita a grandes clubes o competencias internacionales. En mercados como el peruano, donde el fútbol forma parte de la vida cotidiana, también están creciendo comunidades alrededor de la práctica deportiva amateur.

El contexto digital favorece esta dinámica. Según DataReportal, Perú registraba 28.4 millones de usuarios de internet y 28,3 millones de identidades activas en redes sociales a octubre de 2025. Esto representa una penetración de internet del 82% de la población y muestra el alcance que tienen hoy los espacios digitales para conectar personas con intereses comunes.

“La oportunidad está en entender que detrás de cada partido hay una comunidad. El fútbol no solamente genera encuentros dentro de la cancha, sino también vínculos entre personas que comparten una misma pasión”, explica Santiago Fernandez, CEO de Trova.

Esta lógica cambia también la forma en que se entiende el engagement. Las comunidades no se construyen únicamente a partir de contenidos, sino de experiencias recurrentes y de espacios donde las personas tienen una razón para participar.

Para Fernandez, uno de los principales retos está precisamente en generar confianza y mantener una comunicación cercana con quienes forman parte de estos espacios. “Crear una comunidad sólida necesita confianza de los usuarios y una buena comunicación”, sostiene.

En ese sentido, el deporte ofrece una característica particular: la posibilidad de combinar interacción digital con encuentros presenciales. Una aplicación puede facilitar que dos personas se encuentren para jugar, pero la experiencia continúa fuera de la pantalla y puede convertirse en una relación recurrente.

Así, las comunidades deportivas empiezan a ocupar un lugar distinto dentro del ecosistema digital. Más que concentrar seguidores, buscan generar pertenencia alrededor de intereses compartidos. En un escenario donde captar atención resulta cada vez más difícil, la capacidad de construir vínculos genuinos puede convertirse en uno de los principales activos de estas comunidades.


Más en Andina:




(FIN) NDP/GDS

Publicado: 24/10/2026