Moyobamba y el desafío del Avispa Juane más grande del planeta

Por la 52ª Semana Turística de la capital de San Martín, se preparará más de 2,500 porciones del tradicional plato

La expectativa crece a medida que se acerca el 27 de junio, fecha elegida para la gran presentación en la Plaza de Armas de Moyobamba.

La expectativa crece a medida que se acerca el 27 de junio, fecha elegida para la gran presentación en la Plaza de Armas de Moyobamba.

21:32 | San Martín, jun. 22.

En la Amazonía peruana, las recetas más importantes no suelen encontrarse en libros ni cuadernos. Viven en la memoria de las familias, en las enseñanzas transmitidas de generación en generación y en los secretos culinarios que pasan de madres a hijas y de abuelas a nietas. Esa herencia cultural es la que hoy inspira uno de los retos gastronómicos más ambiciosos que ha asumido Moyobamba (San Martín): la elaboración del Avispa Juane más grande de la historia.

La iniciativa forma parte de las actividades centrales de la 52.ª Semana Turística de Moyobamba y busca alcanzar una marca sin precedentes mediante la preparación de más de 2,500 porciones de este tradicional plato amazónico. Sin embargo, más allá de las cifras y del posible récord, el verdadero desafío ha sido lograr que distintas formas de cocinar una misma tradición se unan en una sola propuesta.

Desde hace varias semanas, más de veinte cocineras moyobambinas participan en jornadas de ensayo y coordinación para perfeccionar una receta común que represente la identidad gastronómica de toda la ciudad. Cada una de ellas aprendió a preparar el juane de manera distinta, siguiendo costumbres familiares heredadas durante décadas. 


Algunas conservan técnicas transmitidas por sus madres; otras mantienen consejos que escucharon desde niñas mientras observaban a sus abuelas preparar los ingredientes y envolver cuidadosamente las hojas.

Esa diversidad de experiencias, lejos de convertirse en un obstáculo, se ha transformado en una fortaleza. Durante los encuentros de preparación, las cocineras comparten conocimientos, intercambian técnicas y afinan detalles que pocas veces aparecen en los recetarios tradicionales. 


Aspectos como el punto exacto de cocción, la textura adecuada de la masa o el equilibrio de los ingredientes forman parte de un aprendizaje colectivo que busca garantizar que cada porción conserve el auténtico sabor del Avispa Juane moyobambino.

El trabajo involucra, además, a más de 150 personas entre especialistas, asistentes de cocina y colaboradores que participan en la organización del evento. La magnitud de la preparación exige coordinación, precisión y un compromiso compartido para que las miles de porciones mantengan la misma calidad y esencia que caracteriza a este emblemático plato amazónico.


A este esfuerzo se suma la experiencia del reconocido chef moyobambino Edgardo Rojas Prada, uno de los principales promotores de la gastronomía regional. Durante los ensayos, el especialista comparte conocimientos técnicos y experiencias que resaltan el valor económico y cultural de la cocina amazónica. Para muchos participantes, su aporte representa también un reconocimiento al papel que la gastronomía cumple como motor de desarrollo y promoción turística.


La expectativa crece a medida que se acerca el 27 de junio, fecha elegida para la gran presentación en la Plaza de Armas de Moyobamba. Ese día, visitantes y pobladores serán testigos de un acontecimiento que busca trascender la simple obtención de un récord. La actividad permitirá mostrar al país y al mundo una de las expresiones gastronómicas más representativas del Alto Mayo y reafirmar el papel de la cocina tradicional dentro de las celebraciones de la Semana Turística.

Más allá de la enorme cantidad de porciones que se elaborarán, el proyecto simboliza el esfuerzo conjunto de cientos de personas comprometidas con la preservación de su patrimonio cultural. Cada ingrediente, cada hoja cuidadosamente preparada y cada etapa del proceso reflejan una historia construida a lo largo de generaciones.

Cuando amanezca el 27 de junio, la atención estará puesta en el resultado final. Lo más valioso no será únicamente el tamaño de la preparación, sino el mensaje que acompañará cada porción: la demostración de que las tradiciones pueden fortalecerse cuando una comunidad decide trabajar unida para preservar aquello que la identifica.

Porque los récords pueden ser superados con el tiempo, pero las costumbres que forman parte de la memoria colectiva permanecen vivas mientras existan personas dispuestas a transmitirlas. Y en Moyobamba, esa historia ya comenzó a cocinarse.

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(FIN) JQC/TMC

Publicado: 22/6/2026