Moody's Ratings afirma grado de inversión de Perú en Baa1 con perspectiva estable

Debido a su fortaleza fiscal, bajo nivel de deuda pública y mejora en la estabilidad política

Moody's reafirma el grado de inversion de Perú y mantiene su perspectiva estable. INTERNET/Medios

Moody's reafirma el grado de inversion de Perú y mantiene su perspectiva estable. INTERNET/Medios

17:37 | Lima, set. 22.

Moody’s Ratings afirmó hoy el grado de inversión que Perú posee en Baa1 y mantiene la perspectiva estable, porque refleja su expectativa en la mejora de la estabilidad política, la reducción de disrupciones gubernamentales, las fortalezas fiscales del país y su bajo nivel de deuda pública, entre otros.

Detalló que las clasificaciones de emisor a largo plazo en moneda local y extranjera y de deuda sénior no garantizada del Gobierno de Perú en Baa1, así como su clasificación provisional (P)Baa1 de un programa shelf de deuda sénior no garantizada en moneda extranjera y su clasificación Baa1 del programa de certificados de depósito negociables en moneda local, se mantienen estables.

Perspectiva 


“La afirmación de la clasificación refleja nuestra expectativa de que la mejora de la estabilidad política respaldará una formulación de políticas más eficaz y reducirá el riesgo de disrupciones gubernamentales, con efectos positivos en la inversión y el crecimiento a través de una mayor previsibilidad de las políticas”, explicó Moody’s Ratings.

También refirió que “la afirmación también da cuenta de las fortalezas fiscales de larga data de Perú, como sus bajos niveles de deuda pública, la fuerte asequibilidad de la deuda y los colchones fiscales”, que le proporcionan capacidad para absorber shocks. 

“Estas fortalezas se ven atenuadas por presiones estructurales sobre el gasto que, de no contenerse, debilitarían la flexibilidad fiscal con el tiempo”, advirtió. 

Perspectiva estable refleja riesgos equilibrados

Moody’s Ratings explicó que “una mayor inversión y la capacidad fiscal de Perú mitigarán las presiones económicas y fiscales temporales” derivadas de El Niño durante 2026 y 2027. 

“Si bien suponemos que los aumentos permanentes del gasto se mantendrán ampliamente contenidos y que la nueva administración avanzará en la transformación de mejores condiciones políticas en resultados de política pública duraderos, no esperamos que el marco institucional de Perú se fortalezca de manera significativa dentro del horizonte de la perspectiva”, señaló.


Techos de moneda local y moneda extranjera sin cambios en Aa3. 


Por otra parte, Moody’s Ratings indicó que la brecha de cuatro escalones entre el techo en moneda local y la clasificación soberana refleja la presencia relativamente baja del gobierno en la economía y el sistema financiero, junto con las limitaciones derivadas de la calidad institucional y el riesgo político.

“La alineación entre los techos en moneda extranjera y moneda local refleja la ausencia de restricciones importantes en la balanza de pagos, controles de capital, controles cambiarios o restricciones al acceso a la moneda extranjera y local”, enfatizó.

Fundamento de las clasificaciones


De otro lado, Moody’s Ratings, señaló que los fundamentos para afirmar las clasificaciones en Baa1 considera un menor riesgo político y una expectativa de una relación más equilibrada entre el Poder Ejecutivo y el Congreso, que permitirá avanzar al nuevo gobierno en sus prioridades de política pública y aplicarlas durante un mandato presidencial completo.

También, considera que una inversión más sólida respaldará el crecimiento, aunque persisten los riesgos de ejecución.

“Una formulación de políticas más predecible tendrá un impacto positivo en la confianza empresarial y la inversión privada. Ya existe una sólida cartera de proyectos mineros, y la inversión requerida tendrá un efecto positivo sobre la actividad de la construcción, la expansión de la capacidad productiva, los ingresos por exportaciones y los ingresos gubernamentales”, indicó. 

“Además, la inversión pública en infraestructura y los proyectos de asociaciones público-privadas en los sectores de energía y transporte ampliarán el impacto económico más allá de la minería”, agregó.

En su escenario base, Moody’s Ratings proyecta que el Perú crecerá en un rango del 3% y 3.5% en 2026 y 2027; asimismo, esta previsión ya incorpora los efectos temporales del fenómeno El Niño.

“Más allá de los efectos temporales de El Niño, proyectamos un crecimiento promedio de alrededor del 3.5% entre 2028 y 2031, respaldado por la inversión en minería e infraestructura”, enfatizó. 

Asimismo, refirió que teniendo en cuenta los riesgos de ejecución, incluyendo los retrasos en la concesión de permisos, la oposición social, la minería ilegal y las debilidades en la implementación de las políticas, “nuestra previsión permanece por debajo de las expectativas de las autoridades”. 

“Una mejora duradera de la fortaleza económica dependerá de que la cartera de proyectos anunciada se traduzca en inversiones realizadas y mayor capacidad productiva”, enfatizó.

También indicó que los “sólidos indicadores fiscales” proporcionan capacidad de absorción de shocks, pero las presiones estructurales pondrán a prueba la disciplina fiscal

“La deuda pública se encuentra entre las más bajas de los soberanos clasificados en Baa y esperamos que permanezca baja en el futuro previsible”, subrayó Moody’s Ratings.

“Bajo nuestro escenario base, la deuda pública permanecerá alrededor del 30% del PBI en el mediano plazo, incluso cuando el gasto relacionado con El Niño retrase la consolidación fiscal”, subrayó.


Fundamentos de la perspectiva estable


Por otra parte, Moody’s Ratings, señaló que “la perspectiva estable equilibra y nuestra expectativa de un crecimiento económico más sólido impulsado por la inversión y la capacidad de Perú para absorber los efectos de El Niño, frente a los riesgos de ejecución de proyectos y las presiones fiscales estructurales” 

“La inversión en minería e infraestructura debería respaldar un crecimiento superior a las tasas registradas durante la última década. La baja deuda pública y la sólida asequibilidad de la deuda también proporcionan margen para financiar la reconstrucción”, indicó. 

Consideraciones ambientales, sociales y de gobernanza (ESG)


La puntuación CIS-3 de Perú indica que las consideraciones ESG tienen un impacto limitado sobre la clasificación crediticia actual, con potencial de un mayor impacto negativo a lo largo del tiempo, impulsado por riesgos sociales que pueden contribuir a tensiones sociales que perjudiquen el desempeño económico o conduzcan a un mayor gasto fiscal. 

Su puntuación del perfil de emisor ambiental E-3 refleja exposición a riesgos climáticos físicos, particularmente sequías e inundaciones asociadas con El Niño, que pueden interrumpir la producción del sector primario e incrementar el gasto en reconstrucción y asistencia. 

La puntuación social S-4 refleja bajos ingresos, una amplia economía informal, crecientes preocupaciones en materia de seguridad, acceso desigual a servicios básicos y desigualdades regionales que contribuyen a tensiones sociales y pueden retrasar proyectos de minería e infraestructura. 

La puntuación de gobernanza G-2 equilibra las creíbles instituciones macroeconómicas y fiscales de Perú frente a instituciones políticas débiles, corrupción, deficiencias en el sistema judicial y una burocracia ineficiente, particularmente a nivel regional y local.

Factores que podrían generar un alza de las clasificaciones


Moody’s Ratings indicó que las señales de que una mayor estabilidad política conduce a un fortalecimiento del marco institucional y la gobernanza de Perú, incluyendo una mejora en el control de la corrupción, el fortalecimiento del sistema judicial y una mayor eficiencia del sector público y capacidad para ejecutar gasto de mayor calidad, respaldarían una presión al alza sobre las clasificaciones.

“La evidencia de que instituciones más sólidas están contribuyendo a una mayor inversión privada, un potencial de crecimiento más fuerte y una recaudación de ingresos más efectiva sería positiva desde el punto de vista crediticio”, afirmó.

Factores que podrían generar una baja de las clasificaciones


Finalmente, Moody’s señaló que un nuevo deterioro de la estabilidad política que debilite de manera significativa la inversión, las perspectivas de crecimiento o la gestión fiscal ejercería presión a la baja sobre las clasificaciones. 

“La presión a la baja también surgiría de un debilitamiento sostenido de la eficacia de la política fiscal, con presiones fiscales estructurales que se traduzcan en resultados fiscales más débiles que los considerados en nuestro escenario base y en un deterioro duradero de los indicadores de deuda”, explicó.

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(FIN) NDP / MDV 


Publicado: 22/9/2026