El Ministerio de Salud (Minsa) trabaja en un convenio con la Embajada de Estados Unidos para dotar de conexión a internet a establecimientos de salud de todo el país, como parte de una primera etapa destinada a fortalecer la interoperabilidad del sistema sanitario y mejorar el acceso a los servicios digitales, adelantó el titular del sector, Luis Dyer.
Durante su participación en la sesión de la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados del Congreso de la República, el ministro señaló que el acuerdo contemplaría el apoyo de un fondo de la Embajada de Estados Unidos para financiar, durante el primer año y a costo cero, la conectividad mediante el servicio de internet con la empresa Starlink.
“Lo importante ahora es que la tecnología es más barata y accesible. Estamos trabajando en un convenio con la Embajada de Estados Unidos para apoyarnos en la primera etapa de la interoperabilidad”, manifestó.
Actualmente -detalló- entre el 42 % y 43 % de los establecimientos de salud del país no tienen conexión a internet, mientras que en aquellos que sí disponen de este servicio, la capacidad instalada suele ser de uso doméstico, lo cual impide un adecuado desarrollo de servicios como la telemedicina.
El ministro destacó que contar con una conexión adecuada permitirá a los establecimientos de salud disponer de información actualizada sobre la población que atienden y mejorar diferentes procesos vinculados a la prestación de servicios.
“Al tener internet en estos centros de salud, tendremos data de la población, información al día de lo que va pasando, por ejemplo cómo le va en la farmacia, cómo va la telemedicina en cada centro”, sostuvo.
En ese sentido, explicó que la conectividad constituye un componente importante para avanzar hacia un sistema de salud interoperable, en el que la información pueda ser compartida de manera más eficiente entre los diferentes establecimientos y niveles de atención.
Dyer precisó que el objetivo es aprovechar el avance y abaratamiento de las nuevas tecnologías para cerrar progresivamente la brecha de conectividad que existe en los servicios de salud, especialmente en aquellos establecimientos que actualmente no cuentan con una infraestructura adecuada para acceder a servicios digitales.
El ministro señaló además que la citada embajada también gestiona el apoyo de una institución estadounidense para solicitar donaciones de equipos médicos a hospitales y clínicas privadas de ese país destinados a atender emergencias.
Además, el Perú contará con el apoyo de un barco de emergencia médica procedente de Estados Unidos durante el fenómeno de El Niño. La embarcación estará ubicada en Piura y tendrá capacidad para atender a unas 600 personas, además de salas quirúrgicas y un helipuerto para trasladar pacientes hasta el barco.
Pronis
En otro momento de su exposición dijo que se trabaja en una reorganización del Programa Nacional de Inversiones en Salud (Pronis), con el objetivo de destrabar obras paralizadas, acelerar la construcción de establecimientos y orientar las inversiones hacia el fortalecimiento de la infraestructura preventiva y el primer nivel de atención.
“Yo manifesté públicamente que ya no más elefantes blancos, pero quiero dejarlo súper claro en la comisión: lo que está avanzado hay que terminarlo”, enfatizó.
El ministro sostuvo que no sería responsable dejar sin financiamiento proyectos que registran avances de 40 %, 70 %, 80 % e incluso 95 %, por lo que uno de los objetivos de su gestión será identificar las razones que mantienen paralizadas estas obras y buscar mecanismos para destrabarlas.
Cuestionó que actualmente el Pronis tenga a su cargo la elaboración del perfil, el expediente técnico, el cálculo presupuestal y, en algunos casos, la ejecución o supervisión de los proyectos, debido a que este modelo no permite responder con la rapidez que requiere la demanda de servicios de salud.
“Nos estamos demorando entre 6 y 15 años en hacer un hospital. Y en el camino inclusive hay hospitales paralizados”, señaló.
Frente a esta situación, anunció un nuevo enfoque de trabajo que priorizará durante los próximos cinco años la infraestructura preventiva y el primer nivel de atención, sin que ello implique dejar de construir hospitales cuando sean necesarios.
Como parte de esta estrategia, explicó que se viene trabajando en el rediseño de los establecimientos de salud de categoría I-3 y I-4, bajo un modelo modular que permita reducir los tiempos de construcción y adaptar los proyectos a las características geográficas de cada región.
Según Dyer, este tipo de infraestructura podría permitir que un centro de salud I-3 o I-4 sea construido en aproximadamente seis a ocho meses, frente a los plazos que demandan actualmente los proyectos tradicionales.
El ministro precisó que los diseños deberán considerar las particularidades de la costa, sierra y selva, de manera que los establecimientos respondan a las condiciones de cada zona y puedan ser construidos de forma práctica y rápida.
Obras por impuestos
Otro de los mecanismos que el Minsa busca impulsar es la participación del sector privado mediante el esquema de Obras por Impuestos, que, según explicó, constituye una alternativa rápida y efectiva para ampliar y mejorar la infraestructura sanitaria.
Detalló que, a diferencia del sistema tradicional, en este mecanismo la empresa que ejecutará la obra participa también en la elaboración del expediente técnico y posteriormente en la construcción, lo que permitiría reducir los conflictos y retrasos que suelen presentarse durante la ejecución de los proyectos.
De igual forma, destacó que este modelo genera incentivos para que las empresas culminen las obras en el menor tiempo posible y optimicen los recursos, debido a que su beneficio está vinculado a la obtención del certificado correspondiente para la aplicación de sus impuestos.
Publicado: 8/9/2026