Con la participación de autoridades educativas, gobierno regional, municipalidades, Policía Nacional del Perú (PNP), padres de familia y estudiantes, el Ministerio de Educación (Minedu) puso en marcha una intervención multisectorial en Huancayo, región Junín, a fin de fortalecer la prevención y atención de la violencia escolar.
La estrategia contempló el trabajo de equipos multidisciplinarios y busca que cada institución participante asuma compromisos concretos frente a una problemática que requiere una respuesta articulada y sostenida, informó el director de Calidad de la Gestión Escolar del Minedu, Luis Alberto Quintanilla, quien sostuvo que la intervención será permanente y buscará abordar las causas de la violencia y no solamente responder cuando los hechos ya se han producido.

Quintanilla explicó que la violencia tiene múltiples factores y que algunos comportamientos pueden reproducirse a partir de experiencias que los estudiantes observan en sus familias y en su entorno social. Por ello, sostuvo que la prevención debe involucrar a toda la comunidad educativa y trascender las aulas.
La familia como primera línea de prevención
El funcionario destacó el papel de los padres de familia y la necesidad de recuperar espacios de diálogo con los estudiantes. Según una encuesta realizada por el Minedu a más de 150 000 alumnos de Lima Metropolitana, nueve de cada diez estudiantes expresaron que quieren ser escuchados y manifestaron la necesidad de contar con mayor acompañamiento familiar.
“Los estudiantes piden que papá y mamá estén presentes”, explicó Quintanilla, al referir que el acompañamiento cotidiano permite conocer sus preocupaciones, frustraciones y necesidades antes de que estas puedan convertirse en situaciones de mayor riesgo.
En ese sentido, remarcó que la familia constituye la primera escuela y que la participación de los padres es indispensable para complementar el trabajo que realizan docentes y especialistas. “Si no se hace ese trabajo en la familia, nuestro trabajo va a ser siempre insuficiente”, sostuvo.
Prevención y atención desde las escuelas
Quintanilla también destacó la responsabilidad de directores, docentes y equipos de convivencia escolar en la detección temprana y atención de situaciones de violencia. Añadió que cada sección cuenta con un tutor responsable del acompañamiento de los estudiantes.

Frente a los casos de bullying, sostuvo que la expulsión no constituye una solución. El objetivo del sistema educativo, precisó, es intervenir oportunamente, brindar acompañamiento y buscar la recuperación del estudiante mediante los equipos de tutoría y convivencia escolar.
El funcionario mencionó que el registro oportuno de los casos permite activar los mecanismos de intervención y seguimiento. En Huancayo se reportaron 324 casos, tanto en 2024 como en 2025, mientras que entre enero y agosto de 2026 se contabilizan 209 casos, según la información proporcionada durante la intervención.
Una respuesta que involucra a toda la comunidad
La intervención en Huancayo plantea que la prevención de la violencia escolar no corresponde únicamente al sector Educación. La participación de autoridades locales, PNP, familias y estudiantes busca establecer una respuesta coordinada, con responsabilidades definidas y acciones que puedan sostenerse en el tiempo.
Quintanilla informó además que recientemente fueron publicados dos nuevos protocolos para la atención de la violencia escolar, elaborados con participación de directores, docentes, especialistas, padres de familia y estudiantes de instituciones públicas y privadas.
El Minedu plantea así una intervención que coloca la prevención, la escucha y el acompañamiento en el centro de la respuesta. “Los padres son los primeros educadores. Nosotros complementamos la educación que reciben en casa”, afirmó Quintanilla.
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(FIN) NDP/TMC
Publicado: 30/8/2026