El riesgo país de Perú se ubicó en 108 puntos básicos entre el 1 y 17 de junio del 2026, su nivel más bajo en 19 años, y se mantiene entre los más bajos de la región. Este resultado refleja la solidez de la economía peruana y la confianza de los mercados en la capacidad del país para cumplir sus obligaciones financieras y preservar la estabilidad macroeconómica.
De enero a junio del 2026, el riesgo país de Perú registró un promedio de 126 puntos básicos, muy por debajo del promedio de América Latina, de 294 puntos básicos, y se mantuvo entre los menores de la región, solo después de Chile.
De acuerdo con información del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) este indicador se mide a través del diferencial de rendimientos del índice de bonos de mercados emergentes.
Al respecto, el ministro de Economía y Finanzas, Rodolfo Acuña Namihas, destacó que este resultado refleja la fortaleza de la economía peruana y la confianza de los mercados en sus fundamentos.
“Mantener uno de los riesgos país más bajos de la región refleja la solidez de nuestra economía y la consistencia de una conducción macroeconómica responsable. Esto contribuye a mejorar las condiciones de financiamiento, fortalecer la confianza y generar un entorno más predecible para la inversión y el crecimiento”, señaló.
Un menor riesgo país contribuye a mejorar las condiciones de financiamiento del Estado y del sector privado, favorece la llegada de inversiones, fortalece la confianza empresarial y ayuda a consolidar un entorno más predecible para el crecimiento económico.
En el caso peruano, este resultado se sustenta en fundamentos macroeconómicos sólidos, entre ellos la estabilidad fiscal, la reducción gradual del déficit fiscal, el manejo prudente de la deuda pública, la autonomía del Banco Central de Reserva del Perú para preservar la estabilidad monetaria y el sólido nivel de reservas internacionales. Estos factores fortalecen la resiliencia del país frente a escenarios de incertidumbre global.
De esta manera, el Ministerio de Economía y Finanzas resaltó que mantener uno de los riesgos país más bajos de la región refleja la consistencia de políticas macroeconómicas prudentes y orientadas a preservar la estabilidad, promover la inversión privada y fortalecer las bases para un crecimiento sostenido en beneficio de la población.