Coincidiendo con el primer aniversario de su muerte, hoy, la presidenta de la Comunidad de Madrid, España, Isabel Díaz Ayuso, entregó póstumamente al escritor y premio nobel Mario Vargas Llosa (1936-2025) la Medalla Internacional de las Artes.
El galardón fue recogido por el primogénito del novelista, Álvaro Vargas Llosa. El acto se celebró en la Real Casa de Correos, sede del Gobierno regional madrileño.
Con el galardón se reconoce la contribución del nobel peruano, a lo largo de toda su trayectoria, a la difusión internacional de las letras hispánicas, y su papel en la proyección de Madrid como referente cultural.

Madrid y Vargas Llosa
La capital española, a donde llegó en 1958 para realizar estudios de doctorado en la Universidad Complutense y donde residiría en distintas etapas de su vida, fue muy importante para Vargas Llosa, pues fue en esta ciudad onde decidió abandonar la abogacía para dedicarse de lleno a la literatura, empezando aquí el borrador de su novela La ciudad y los perros (1963). En Madrid, Vargas Llosa se doctoraría en 1971.
Díaz Ayuso destacó que el novelista fue un “liberal convencido, obstinado incluso”, defendiendo su postura “contra viento y marea”.
“Estamos aquí para celebrar a una persona excepcional, no solo al escritor y a su obra, sino también a una forma de abordar la literatura, a una forma de ser y de estar en el mundo”, subrayó Díaz Ayuso.
Creador total
Posteriormente, en el Ateneo de Madrid se desarrolló un homenaje a Mario Vargas Llosa en un formato “íntimo y coral”, donde participaron escritores como Sergio Ramírez, Juan Gabriel Vásquez, Alejandro Roemmers, Carlos Granés o Mercedes Monmany, y actores como José Sacristán y Magüi Mira. Todos ellos han compartido sus recuerdos personales sobre el autor de Conversación en La Catedral.
Ramírez coincidió con él cuando fue enviado a Nicaragua por el New York Times para escribir sobre la revolución sandinista; Monmany y Vásquez lo evocaron como “el creador total”, eternamente apasionado y consagrado por completo al oficio; y Magüi Mira, que le pidió hace años los derechos de la obra teatral Kathie y el hipopótamo, levantó carcajadas al definirlo como “el macho alfa total”.
Por su parte, Maribel Luque, su agente literaria, dijo que cuando lo conoció, tuvo la impresión de “estar ante Tolstoi” y destacó su “amabilidad exquisita”. Su amigo cercano David Gallagher habló de cómo era viajar con él: “Pasamos por todos los sitios imaginables donde había estado Flaubert”.
Gina Montaner destacó sus ganas de ayudar siempre, a pesar de ser un hombre tan ocupado, en causas como la del exilio cubano. Y José Sacristán, desde un rodaje, envió un mensaje grabado en vídeo para recordar otro rodaje, el de Pantaleón y las visitadoras, que protagonizó en 1975.
Vargas Llosa personal
A su turno, Álvaro Vargas Llosa definió a su padre como un hombre complejo al que “la vida se le quedaba chica” y que con su muerte ha conseguido convertirse en “un personaje de ficción”.
“Él, que se pasó la vida inventando otras vidas, es ahora un hijo de nuestra imaginación. Cada vez que lo leemos o pensamos en él, creamos un Vargas Llosa de ficción”, dijo.
“Quería tener todas las experiencias humanas posibles y más, era un personaje que quería ser un personaje”, un ansia que le hizo “poner patas arriba su propia familia”, aunque “cuando se equivocó, supo reconocerlo, arrepentirse y pedir perdón”, dijo Álvaro Vargas Llosa.
(FIN) NDP/EFE/JVV
JRA
Publicado: 13/4/2026