Con el paso del tiempo y el mayor conocimiento de su importancia como centro religioso, ceremonial, astronómico y agrícola inca, Machu Picchu logró, el 9 de diciembre de 1983, su inscripción en la Lista del Patrimonio Mundial de la Unesco por sus valores culturales y naturales.
Importancia de conservar Machu Picchu
Si bien la ciudadela inca de Machu Picchu destaca como estandarte turístico que cautiva al orbe, cabe recordar que este majestuoso monumento forma parte del Santuario Histórico y Parque Arqueológico de Machu Picchu, dos categorías que le valieron el reconocimiento como Patrimonio Mundial por parte de la Unesco.

Creada como área natural protegida el 8 de enero de 1981, el Santuario Histórico de Machu Picchu conserva una singular biodiversidad andina y amazónica, así como impresionantes monumentos arqueológicos de alto valor histórico-cultural entre las que destaca la imponente ciudadela construida íntegramente en piedra en la cúspide de una montaña y que motiva la visita de ciudadanos de todo el orbe.

Con una extensión de 32,592 hectáreas, el Santuario Histórico de Machu Picchu es atravesado por dos importantes cordilleras del sur peruano: Urubamba y Vilcabamba. En ambas destacan importantes nevados que son considerados apus o dioses tutelares desde tiempos ancestrales.

El santuario presenta también un importante valor ambiental, con áreas boscosas, montañas escarpadas y picos nevados. Es una zona de interacción entre el dominio andino y el amazónico; y forma parte de una estrecha faja de transición entre ambos ecosistemas. Predomina el terreno de relieve abrupto y de laderas escarpadas.

Se encuentra en una zona de características geográficas excepcionales. En él se pueden encontrar desde cumbres nevadas por encima de los 6,000 metros sobre el nivel del mar, hasta la zona más húmeda y caliente del río Urubamba (que divide al santuario en dos, formando el cañón de Torontoy) por debajo de los 2,000 metros de altitud. Su fuerte gradiente, acrecentada por el complejo sistema de vientos que propicia, crea microclimas que son fuente de una gran diversidad biológica.

El Santuario Histórico de Machu Picchu presenta vegetación tropical en la parte baja del sector oeste, en la cuenca del río Acobamba. Es un ecosistema típico de las llamadas cejas de selva, que toman este nombre porque constituyen el último remanente de vegetación nativa en esta área montañosa, son el límite superior hasta donde llega la vegetación tropical en esta parte de los Andes. La ceja de selva presenta gran diversidad de especies de flora y fauna, que conjuntamente con los ecosistemas de montaña hacen de Machu Picchu un lugar especial.
Fauna y flora excepcional
La fauna más representativa del área incluye al pato de los torrentes, al añuje, a la vizcacha, al coatí, al venado de cola blanca, al venado enano , al zorro andino, al puma, al pájaro carpintero, al gallito de las rocas, al oso de anteojos, al cóndor andino y a la nutria americana.

En el sector de Warmihuañusca se pueden apreciar vizcachas y venados, y en algunas oportunidades incluso osos de anteojos.

La flora está representada principalmente por el aliso, el toroc o cético, el cedro blanco, la cascarilla, el pacae blanco, el basul, el pisonay, el chachacomo, el yanay y el laurel. En el abra de Warmihuañusca se pueden observar bosques relictos de unca, queñual y t’asta.

Las orquídeas muestran también niveles excepcionales en el santuario, se han registrado 340 especies, es decir alrededor del 20% de la variedad total de las 1,700 especies identificadas en el Perú.
Parque Arqueológico
A esta riqueza natural excepcional se le suma la incomparable joya arqueológica de Machu Picchu, lugar que fue declarado como sitio de Patrimonio Mundial Mixto –natural y cultural– por la Unesco, el 9 de diciembre de 1983. Machu Picchu es sin duda uno de los puntos magnéticos más fuertes de América del Sur y del país.

Además de la ciudadela inca, se sitúan numerosos sitios y monumentos arqueológicos de alto valor histórico-cultural y de renombre mundial, como Inca Raq'ay, lntiwatana, Intipata, Choquesuysuy, Chachabamba, Wiñaywayna, Phuyupatamarca, Sayacmarka, Runkurraq'ay, Wayllabamba, Torontoy, Waynaq'ente, Machuqente, Q'ente, Qoriwayrachiwa, Pulpituyoc, Patallacta y Palccay.

Estos sitios y monumentos están asociados a complejos y sorprendentes sistemas de riego y de andenerías para cultivos y a caminos que los entrelazan, todo lo cual expresa el alto grado de desarrollo de los antiguos peruanos.
(FIN) LZD/MAO