Por Ronny Isla IsuizaEste miércoles 4 de noviembre se presentó una lluvia intensa en la capital, tras registrarse un acumulado de 5.9 mm durante la madrugada en la estación de Villa María del Triunfo. El evento se enmarca en el contexto de las previsiones del Senamhi, que alertan sobre la posibilidad de que se produzcan lluvias intensas en Lima a causa del fenómeno El Niño.
La situación causa inquietud en la población debido a que la ciudad no está habituada a precipitaciones constantes y un gran sector de las viviendas ha sido levantado mediante autoconstrucción sin la debida asistencia técnica de profesionales, según apuntó el ingeniero José Iman Silipu, docente de Sencico.
En diálogo con Andina, el especialista señaló que el principal problema en la mayoría de construcciones radica en que los techos han sido edificados de forma totalmente horizontal y carecen de la inclinación necesaria. “En coberturas livianas, como la calamina, la falta de pendiente ocasiona la acumulación de agua, cuyo peso representa un riesgo elevado de colapso del techo”, explica.
En las losas aligeradas (techos de concreto), el estancamiento prolongado provoca fisuras por donde se filtra el agua, lo que termina por corroer el acero de la estructura. “Esta vulnerabilidad es todavía mayor en inmuebles antiguos de adobe con techos de torta de barro y soportes de madera, donde la falta de mantenimiento y la humedad acumulada pueden dañar severamente la estructura”, advirtió
¿Qué medidas de protección adoptar en los techos?
Para prevenir estos daños, el especialista de Sencico resalta la necesidad de implementar un sistema de drenaje pluvial que evacúe adecuadamente el flujo de agua. Entre las alternativas se encuentra la colocación de canaletas o tubos cortados a la mitad (medias cañas) en los bordes del techo para capturar la lluvia.
Es fundamental que estos colectores se conecten a tuberías montantes de orientación vertical que dirijan el agua directamente hacia la calle o hacia zonas libres alejadas de la vivienda.

Asimismo, el ingeniero advierte que bajo ninguna circunstancia se debe derivar el agua pluvial al sistema de desagüe de la casa, dado que la lluvia arrastra tierra, polvo y arena que terminarían por colapsar la red sanitaria doméstica.
Como medida de protección complementaria, se recomienda el uso de impermeabilizantes y aditivos especiales en los techos (como la sika), cuya aplicación debe realizarse siguiendo estrictamente las instrucciones de la ficha técnica del fabricante.
Sin embargo, el ingeniero José Iman enfatiza que la impermeabilización no es eterna y no trabaja sola, por lo que requiere obligatoriamente ir acompañada de un sistema de canaletas y montantes para evitar pozos de agua estancada.
En el caso de edificios con sumideros, si las precipitaciones son de gran intensidad, se aconseja evaluar la edificación e integrar tuberías de evacuación adicionales para reforzar el drenaje de las azoteas.
Pon en práctica las recomendaciones paso a paso
1. Inspección de la inclinación y estructura del techo
- Verifica que el techo —ya sea una losa aligerada o una cobertura liviana como calamina— cuente con la inclinación suficiente para que el agua corra libremente.
- Si cuentas con un techo de calamina colocado de forma totalmente horizontal, ten en cuenta que el peso del agua empozada genera un riesgo elevado de colapso de la estructura.
- En inmuebles de adobe con techos de torta de barro y soporte de madera (edificaciones antiguas), examina que no existan signos de humedad ni falta de mantenimiento que deterioren las vigas de soporte.
2. Detección de fisuras y prevención en techos de concreto
- Inspecciona la losa en busca de fisuras existentes por donde se pueda filtrar el agua de lluvia.
- Recuerda que el agua estancada durante periodos prolongados penetra la estructura y termina por corroer el acero interno de la losa, comprometiendo a futuro la edificación.
3. Instalación y adecuación del sistema de drenaje
- Instala canaletas o tubos cortados por la mitad (medias cañas) en los bordes para capturar el agua de escorrentía.
- Asegúrate de que las canaletas se conecten a tubos verticales (montantes) que conduzcan el agua directamente hacia la calle o hacia áreas libres alejadas de la vivienda.
- Si la edificación cuenta con sumideros o tuberías de evacuación en la azotea (edificios), evalúa si es necesario añadir montantes adicionales para soportar el flujo de lluvias más intensas.
- Bajo ninguna circunstancia derives el agua pluvial hacia el sistema de desagüe de la casa, dado que la lluvia arrastra arena, tierra y polvo que terminarán por colapsar la red sanitaria.
4. Aplicación de impermeabilizantes
- Si vas a aplicar aditivos o líquidos impermeabilizantes sobre la losa, respeta estrictamente las instrucciones del fabricante respecto a proporciones y modo de empleo.
- Recuerda que los impermeabilizantes no son eternos ni funcionan solos; requieren obligatoriamente ir acompañados de un sistema de canaletas que impida la formación de charcos.
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(FIN) RAI/RRC
Publicado: 4/11/2026