Desde las primeras horas del día, las
condiciones climáticas cambiaron considerablemente, cuando una fina pero constante precipitación pluvial comenzó a caer sobre las ciudades, cubriendo pistas, veredas y espacios públicos. Aunque no se reportaron precipitaciones torrenciales, la intensidad y duración de la llovizna fueron suficientes para acumular agua en diversas calles y avenidas.

En ciudades como Huacho, Huaura y Barranca, los vecinos observaron cómo las vías quedaron humedecidas, mientras que en algunos puntos se formaron pequeños aniegos que dificultaron el desplazamiento de peatones y vehículos. Los conductores tuvieron que reducir la velocidad ante el pavimento mojado, mientras los transeúntes buscaban protegerse de la humedad y el frío.
Este fenómeno meteorológico, característico de la temporada de otoño e invierno en el litoral peruano, vuelve a evidenciar las condiciones de humedad que predominan en la costa central, donde las lloviznas pueden prolongarse durante varias horas, especialmente en las primeras horas de la mañana.
La precipitación también generó comentarios entre los pobladores, acostumbrados a las habituales condiciones de cielo nublado y humedad propias de esta parte del litoral. Sin embargo, la presencia de charcos en algunas calles volvió a poner en evidencia la necesidad de mejorar el drenaje pluvial y el mantenimiento de las vías públicas.
Los vecinos esperan que las autoridades municipales mantengan limpias las alcantarillas y los sistemas de evacuación de aguas pluviales para evitar que estas precipitaciones, aunque propias de la estación, terminen ocasionando mayores complicaciones en las zonas urbanas.
Mientras tanto, la población de Huaura y Barranca continúa desarrollando sus actividades cotidianas bajo un ambiente húmedo, con calles mojadas y temperaturas propias de la temporada costera.

La lluvia del martes, está acompañada de fuertes vientos, Pero a la vez una extraña sensación térmica de calor se registra en las ciudades cerca al mar.