La presidenta de la república electa Keiko Fujimori recibió hoy sus credenciales como jefa del Estado para el período 2026-2031, por parte del Jurado Nacional de Elecciones (JNE).
A continuación lee el discurso que brindó la primera mandataria electa durante la sesión solemne realizada en el Gran Teatro Nacional.
DISCURSO DE LA PRESIDENTA ELECTA KEIKO FUJIMORI HIGUCHI
Recibimos estas credenciales con profundo agradecimiento, con humildad y, sobre todo, con plena conciencia de la enorme responsabilidad que representa. Las recibimos como el mandato que millones de peruanos han depositado en nosotros para servir al Perú con honestidad, decisión y entrega.
Quiero agradecer, en primer lugar, a Dios, porque en los momentos más difíciles me dio la fortaleza para seguir adelante. Este camino no ha sido sencillo, ha estado lleno de desafíos, deobstáculos, de momentos de incertidumbre y de decisiones difíciles, pero nunca perdí la convicción de que la democracia siempre merece ser defendida y que el Perú siempre vale todo el esfuerzo.
Quiero expresar también mi sincero reconocimiento a los miembros de mi partido y a los líderes de las distintas fuerzas políticas que, más allá de nuestras diferencias, comprendieron la trascendencia del momento que vivía el país y se unieron en defensa de la democracia.
Hoy finalmente ha terminado el proceso de elecciones generales. Comienza una nueva etapa, un nuevo rumbo. Un rumbo que debe estar marcado por el progreso, por la paz, por el reencuentro de los peruanos, por la recuperación de la confianza en nuestras instituciones y hacia la verdadera inclusión de los peruanos históricamente postergados y permanentemente olvidados. Vamos a forjar un Perú más inclusivo donde la prosperidad sea compartida por todos los peruanos.
Durante más de veinticinco años he recorrido nuestro país. He conversado con miles de familias. He escuchado sus preocupaciones, sus esperanzas y también sus decepciones.
He visto comunidades enteras esperando durante décadas una carretera que nunca llegó. Hospitales que no pueden atender con dignidad a quienes más los necesitan. Escuelas donde el esfuerzo de nuestros niños supera largamente las condiciones en las que estudian. Centros poblados que aúnesperan acceder al agua potable. Agricultores que producen con enorme sacrificio, pero enfrentan demasiadas barreras para progresar. Familias que continúan esperando un títulode propiedad que les otorgue seguridad y les permita construir un futuro con mayor tranquilidad.
He visto también el rostro más doloroso de la desigualdad, que son esos niños que enfrentan la desnutrición cuando deberían estar creciendo con todas las oportunidades. Jóvenes llenos de talento que sienten que su futuro depende más del lugar donde nacieron, que de su propio esfuerzo.Y madres y padres que trabajan todos los días con la esperanza de que sus hijos puedan vivir mejor que ellos.
Esas imágenes no son estadísticas. Son rostros. Son nombres. Son historias.
Ese es el Perú que debemos transformar. No con discursos, sí con resultados y me comprometo que desde hoy se convierten también en la principal responsabilidad de mi gobierno.
Durante mucho tiempo hemos convivido con un Estado que llega tarde, que responde lentamente o simplemente no llega a quienes más necesitan su presencia. Esa realidad tiene que cambiar.
El Perú no necesitaun Gobierno que explique los problemas, necesita un Gobierno que los resuelva.
No hemos venido a administrar la inercia, hemos venido a recuperar el sentido de urgencia del Estado.
Ha llegado el momento de acelerar las decisiones que el país viene esperando desde hace mucho tiempo con orden, con responsabilidad, con eficiencia y, sobre todo, con sensibilidad humana.
Nuestro objetivo será construir un Estado que funcione. Un Estado que proteja, queacompañe y que genere oportunidades.
Queremos un Perú donde la seguridad permita vivir sin miedo, donde el crecimiento económico se traduzca en mejores oportunidades para todos,donde la inversión genere empleo de calidad, donde el progreso deje de ser un privilegio de algunos y se convierta en patrimonio de toda la Nación.
No venimos a cambiar lo que está funcionando, venimos a asegurar que los beneficios del crecimiento sí lleguen a todos los rincones de nuestro país. Estoy convencidade que el Perú tiene todo para convertirse en ese gran país que soñamos. Lo único que necesita es un Estado que esté a la altura de su gente.
Vamos a gobernar recorriendo el Perú, escuchando a su gente y verificando personalmente que los compromisos se cumplan porque un Gobierno no se mide por la cantidad de anuncios, sino por las soluciones que entrega.
Cada carretera terminada, cada escuela reconstruida, cada hospital funcionando, cada familia que accede por primera vez al agua potable, cada joven que encuentra una oportunidad para estudiar o trabajar. Esos serán los verdaderos indicadores del éxito de nuestro Gobierno.
Por eso quiero anunciar que instauraremos una nueva forma de gestionar el Estado. Cada ministerio tendrá objetivos concretos, cada autoridad conocerá las metas que debe alcanzar, cada ciudadano podrá evaluar nuestros avances, porque goberna rsignifica rendir cuentas.
Los recursos públicos pertenecen a todos los peruanos y administrar esos recursos exige responsabilidad, eficiencia y honestidad.
No permitiremos que la burocracia siga convirtiéndose en un obstáculo para quienes necesitan respuestas urgentes. El Estado tiene que recuperar esa capacidad de resolver y resolver a tiempo.
Merecemos tener la certeza que el Gobierno está en acción, que tiene decisión, coraje y voluntad política para poner orden y eso lo lograremos con la alianza clave entre el Gobierno y el pueblo.
Nuestro Gobierno estará integrado por mujeres y hombres de reconocida capacidad técnica, experiencia y vocación de servicio, sin importar su militancia partidaria porque el país necesita un gabinete que sepa tomar decisiones, que actúe con rigor técnico y que comprenda que servir al Estado es uno de los mayores honores que puede recibir un ciudadano.
Haremos un llamado no a la uniformidad, sino a la unidad en la diversidad. Este es un llamado a reconocer que todos tenemos un rol que cumplir y que la pluralidad de ideas bien encausadas se puede convertir en nuestra mayor fortaleza.
Pensar distinto no nos hace enemigos. La reconciliación nacional no significa olvidar nuestras diferencias, significa aprender a construir sobre aquello que nos une.Significa entender que ningún Gobierno puede sacar adelante al Perú si continúa alimentando la división y el odio.
Convoco a todas las fuerzas políticas democráticas, a los gobiernos regionales, a los gobiernos locales, al sector privado, a los trabajadores, a los emprendedores, a la academia, a las organizaciones sociales y a cada ciudadano que quiera aportar al desarrollo del país, a unirnos con madurez, con convicción.
A lo largo demi vida pública he aprendido que hacer política exige fortaleza, también exige humildad y, sobre todo, exige aprender. He aprendido de mis errores y de mis aciertos, de los momentos difíciles, de los momentos alegres.
He aprendido a pedir perdón, pero sobre todo a perdonar, por eso creo profundamente en la reconciliación. El Perú necesita mirar hacia adelant ey hacerlo con serenidad, con confianza.
Compatriotas:
Quiero reafirmar también nuestro compromiso con una economía que genere prosperidad, inversión y empleo, no porque las cifras sean importantes por sí mismas, sino porque detrás de cada punto de crecimiento existen miles de familias que encuentran trabajo, pequeños empresarios que pueden expandir sus negociosy jóvenes que descubren nuevas oportunidades para construir su futuro.
Nuestro desafío consiste en lograr que los beneficios del crecimiento lleguen especialmente a quienes esperan desde hace demasiado tiempo una oportunidad. Ese será el verdadero sentido de la inclusión. No repartir pobreza, sino generar oportunidades. No crear dependencia, sino fortalecer las capacidades y las libertades. No ofrecer privilegios, sino garantizar los derechos. Queremos un Perú donde el talento sea más importante que el lugar de nacimiento, donde el esfuerzo vuelva a ser el principal camino hacia el progreso.
Compatriotas:
Hoy quiero dirigirme también a quienes depositaron su confianza en nosotros. Gracias, gracias por creer que el Perú puede abrir una nueva etapa. No los defraudaremos.
Quiero dirigirme también a quienes tuvieron dudas y, aun así, nos dieron la oportunidad. Sabemos que la confianza ciudadana no se exige, se construye y se fortalece cumpliendo la palabra, ese es nuestro compromiso.
Pero quiero hablar, especialmente, a quienes no votaron por mí. Les prometo que pondremos el Estado al servicio de la población para terminar con esa desigualdad y enfrentamiento que nos está ahogando como sociedad.
La democracia nos entrega un mandato, pero la República nos impone una obligación aún mayor: gobernar para todos.
Hoy también quiero expresar el inmenso honor que representa convertirme en la primera mujer elegida por el voto popular para ejercer el cardo de Presidenta de la República. Asumo este hecho histórico con enorme orgullo.
Lo entiendo como una responsabilidad inmensa frente a millones de mujeres peruanas que, durante generaciones, abrieron camino con esfuerzo, sacrificio y valentía.
Pienso en las madres que sostuvieron a sus familias en los momentos más difíciles. En todas aquellas que muchas veces trabajaron en silencio, sin reconocimiento, pero que nunca dejaron de creer en un Perú mejor. Ese triunfo les pertenece a todas ustedes.
Que ninguna niña vuelva a pensar que existe un sueño demasiado grande para ella, que todas las mujeres sepan que el talento, el esfuerzo y la perseverancia siempre encontrarán un camino cuando un país decide abrir oportunidades para todos.
Hoy también quiero agradecer, de manera muy especial, a mi familia. Papá, mamá, siempre los llevo en mi corazón.
A mis hermanos, a Sachie que está acá, gracias por sostenerme cuando el camino parecía más duro.
A mis hijas, Kyara y Kaori, ustedes han crecido enfrentando circunstancias que ninguna familia desea vivir. Sin embargo, jamás perdieron la fortaleza, la dignidad, ni la esperanza. Gracias porenseñarme que el amor siempre encuentra la forma de trascender en el tiempo, derribar los muros y vencer la adversidad. Ustedes son el mayor orgullo de mi vida.
Y no puedo dejar de agradecer a mi familia política y a quienes se han mantenido firmes a mi lado. A Lucho, a Miki gracias por acompañarme en este desafío. No ha sido una decisionfácil, ni para ustedes ni para sus familias. Nos espera un gran reto. Ustedes son mis grandes compañeros de batalla.
Compatriotas:
Los peruanos hemos demostrado una y otra vez que sabemos levantarnos después de cada dificultad. Lo hicimos frente al terrorismo, a los desastres naturales, durante la pandemia y cada vez que la historia puso a prueba nuestro carácter. Porque hay algo que nadie podrá quitarnos jamás, nuestra capacidad de volver a empezar, nuestra resiliencia, nuestra fe, nuestra esperanza.
Ha llegado el momento de creer nuevamente en nosotros, de recuperar la confianza. No prometoque el camino será fácil, ninguna transformación verdadera lo es. Habrán desafíos, momentos difíciles, decisiones complejas, pero pueden tener la seguridadde una cosa: durante cinco años habremos logrado construir un Perú más seguro, más justo, más próspero, más unido.
Ese será el verdadero balancede nuestro gobierno.
Al final demi mandato, rendiré cuentas ante Dios y la historia y lo haré con la frente en alto, porque tengan la certeza que habré puesto todo mi empeño y voluntad para sacar adelante a nuestro Perú.
No será la tarea de una sola persona, ni de un solo Gobierno, será la obra colectiva de millones de peruanos que aman profundamente esta tierra.
Que Dios ilumine cada una de nuestras decisiones.
Que Dios bendiga a cada familia peruana.
Que Dios bendiga a nuestra patria.
¡Viva el Perú!
(FIN) NDP/HTC
JRA
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Publicado: 15/7/2026