Ante un escenario de lluvias intensas asociadas al Fenómeno El Niño, 209 distritos del Perú se encontrarían en un nivel de riesgo muy alto por inundaciones, de acuerdo con datos del Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres (Cenepred).
A partir del cruce de esta información con los datos del último Censo Nacional, la organización Plan International estima que aproximadamente 2.3 millones de niñas, niños y adolescentes estarían expuestos a este escenario, entre ellos alrededor de 1.1 millones de niñas y adolescentes mujeres.
“La magnitud de esta posible afectación refuerza la necesidad de fortalecer desde ahora las acciones de preparación y prevención multisectorial en las zonas con mayor exposición del país, incorporando las necesidades específicas de niñas, niños y adolescentes”, refirió Plan International en una nota de prensa.
La emergencia puede profundizar las desigualdades que afectan de manera diferenciada a las niñas y adolescentes.
Más que daños materiales
El representante país de Plan International en Perú, Víctor García, afirmó que las emergencias climáticas no afectan de la misma manera a todas las personas: “Para las niñas y adolescentes, una inundación significaría mucho más que perder temporalmente su vivienda o interrumpir sus actividades cotidianas”.
Al respecto, detalló que la emergencia puede aumentar el riesgo de abandono escolar, violencia, explotación y abuso; además de limitar su acceso a agua segura, saneamiento e insumos para una adecuada higiene menstrual.

En muchos hogares, cuando una emergencia altera los medios de vida y las dinámicas familiares, es a las niñas y adolescentes a quienes se les pide asumir una mayor carga de tareas domésticas y de cuidado, “poniendo en riesgo su continuidad educativa y su desarrollo”.
Por eso, “prepararnos frente al Fenómeno El Niño también implica anticipar estos riesgos y garantizar que las necesidades específicas de las niñas y adolescentes estén incorporadas en la respuesta humanitaria”, añadió García.
Niñez y adolescencia en riesgo
Expertos de Plan International advierten que una emergencia de esta magnitud puede perjudicar a la niñez más allá de los daños materiales inmediatos.
La interrupción de clases, los desplazamientos y las dificultades para acceder a servicios básicos pueden alterar sus rutinas, redes de apoyo y condiciones de protección ante todo tipo de violencias.
“La anticipación está en el centro de la respuesta. Para la niñez, y de manera prioritaria para las niñas y adolescentes, esto implica asegurar la continuidad educativa, espacios seguros y rutas de protección frente a la crisis”, opinó el asesor en protección de la niñez en emergencias de Plan International, Adrián Barroso.
Ante la magnitud de la población potencialmente afectada, la preparación y la respuesta requieren articular desde ahora a autoridades, comunidades, organizaciones humanitarias, cooperación internacional, sector privado y otros actores, para anticipar necesidades y reducir brechas antes de la emergencia.
“Invertir hoy en preparación y mitigación de riesgos permite reducir el impacto de las emergencias sobre las familias, niñas, niños y adolescentes, sus viviendas y servicios esenciales; así como fortalecer la capacidad de las comunidades para enfrentar las crisis”, resaltó la institución.
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(FIN) NDP/CCH
JRA
Publicado: 7/10/2026