Bajo la dirección de
Jorge Carmona, responsable de la serie original y de la película, el rodaje se desarrollará durante cuatro semanas en diversas locaciones de Lima.

El Rímac será el eje principal de la historia, acompañado de escenarios emblemáticos como el Morro Solar, el Cementerio El Ángel, el Casino Atlantic City y una cárcel recreada especialmente para la producción.
“Volver a rodar La Gran Sangre después de tantos años es una reconexión con un momento muy importante de nuestras vidas, no solo a nivel profesional, sino también personal. Es reencontrarnos con personas con las que hemos compartido muchísimo”, comenta el director Jorge Carmona, quien describe este proyecto como un renacimiento de una historia que regresa con su esencia intacta.
Por su parte, Aldo Miyashiro, actor y guionista, destaca la energía del equipo en este nuevo comienzo: “Desde el primer día de rodaje se ha sentido la emoción. Hay un equipo donde el 90% ya trabajó en la serie o en la primera película, así que hay mucha mística. El guión nace de lo que está pasando hoy en el país, especialmente en temas de seguridad, y retoma la historia desde el momento en que La Gran Sangre entra en la clandestinidad”.
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La producción está a cargo de Tondero, Capitán Pérez y Okeechobee Films. Para Miguel Valladares, productor y CEO de Tondero, este proyecto tiene un significado especial: “L
a Gran Sangre fue una de las primeras películas que hice en mi carrera. Volver a trabajar con Jorge Carmona y reencontrarme con actores que admiro tanto hace que este proyecto sea profundamente significativo para mí”.
Con una historia que conecta con la realidad actual del país y un equipo que mezcla experiencia, talento y memoria colectiva, La Gran Sangre inicia así una nueva etapa, lista para conquistar nuevamente al público, esta vez desde la pantalla grande.

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(FIN) CFS/CFS