El nacimiento de un bebé suele asociarse con alegría, expectativas y nuevos aprendizajes para la familia. Sin embargo, el embarazo, el parto y el periodo posterior también implican importantes cambios físicos, hormonales, emocionales y sociales que pueden afectar la salud mental de algunas mujeres. Entre estas afectaciones se encuentra la depresión posparto, una condición que puede dificultar el vínculo con el bebé, el descanso, la alimentación y las actividades cotidianas.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), alrededor del 10 % de las mujeres embarazadas y el 13 % de las mujeres que han dado a luz presentan algún trastorno mental, principalmente depresión. En países en desarrollo, estas cifras pueden ser incluso mayores.
La directora de la Dirección de Salud Mental del Ministerio de Salud, la psiquiatra July Caballero Peralta, explicó que la depresión posparto “no es una señal de debilidad ni falta de cariño hacia el bebé, sino una condición de salud mental que puede aparecer durante las semanas o meses posteriores al parto y que requiere acompañamiento profesional y apoyo del entorno”.
Asimismo, la funcionaria señaló que existen diversos factores que pueden aumentar el riesgo de presentar esta condición, como antecedentes de depresión o ansiedad, falta de apoyo familiar o social, situaciones de violencia, estrés económico, complicaciones durante el embarazo o el parto, dificultades en la lactancia, entre otros factores.
“Muchas mujeres sienten presión por mostrarse felices todo el tiempo. Esto las lleva a ocultar lo que sienten por miedo a ser juzgadas. Hablar sobre salud mental materna y pedir ayuda no debe ser motivo de vergüenza”, indicó Caballero Peralta.
Entre las principales señales de alerta se encuentran la tristeza persistente, llanto frecuente, irritabilidad, sensación de culpa o inutilidad, dificultad para dormir incluso cuando el bebé descansa, pérdida de interés en actividades cotidianas, cansancio extremo, ansiedad intensa y dificultades para establecer vínculo con el bebé.
Frente a estas señales, el Minsa recomienda buscar apoyo oportunamente en el establecimiento de salud más cercano o comunicarse con la Línea 113, opción 5, para recibir información y apoyo en salud mental.
El Perú cuenta actualmente con 306 Centros de Salud Mental Comunitaria y 52 unidades de hospitalización de salud mental y adicciones en hospitales generales, donde se brinda atención especializada y acompañamiento a personas que atraviesan problemas de salud mental.
Finalmente, la especialista recordó que el cuidado de la salud mental durante el embarazo y el posparto es fundamental para el bienestar de la madre, del niño y también de toda la familia. “Escuchar a las madres, acompañarlas sin juzgar y facilitar el acceso a atención profesional puede hacer una gran diferencia en su recuperación y calidad de vida”, concluyó.
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(FIN) NDP/KGR
Publicado: 21/5/2026