En medio de las intensas labores de búsqueda y rescate que realizan decenas de equipos internacionales en Venezuela, una rescatista peruana de cuatro patas se ha convertido en una pieza clave de la misión. Se trata de Kaira, la integrante canina del equipo USAR Perú, entrenada para detectar personas atrapadas bajo los escombros gracias a un olfato que, hasta ahora, ninguna tecnología ha logrado reemplazar.

Canes rescatistas de diferentes países que apoyan en Venezuela
El brigadier Carlos Malpica, jefe del equipo USAR Perú, destacó que el extraordinario olfato de Kaira permite detectar señales de vida en lugares donde la tecnología y el acceso de los rescatistas encuentran serias limitaciones.
En esa línea, sostuvo que la capacidad de los perros de búsqueda sigue siendo insustituible durante este tipo de emergencias, ya que pueden localizar personas atrapadas entre toneladas de escombros con una rapidez y precisión que ningún equipo tecnológico ha logrado reemplazar.
En declaraciones a la
agencia Andina, reveló que la participación de Kaira fue determinante durante el
rescate de Belkys Barreto, una mujer de 60 años que permaneció cerca de tres días atrapada bajo los restos de un edificio colapsado en el estado de La Guaira.
Un sólido entrenamiento
Kaira trabaja junto al subteniente Daniel Herrera, con quien conforma un binomio especializado en búsqueda y rescate con canes. Ambos entrenan de manera conjunta durante varios años para desarrollar una coordinación que resulta fundamental en escenarios de desastre.

Actualmente, el Programa de Búsqueda y Rescate con Canes cuenta con seis perros operativos en Lima y otros cinco que continúan en formación. Para la misión internacional en Venezuela fue seleccionada únicamente Kaira.
La emergencia en Venezuela
El Gobierno del Perú envió un contingente de 44 bomberos voluntarios para colaborar con las labores de búsqueda y rescate tras los dos terremotos registrados el pasado 24 de junio en Venezuela, que afectaron principalmente la zona de Caracas y el estado de La Guaira.
Los movimientos telúricos provocaron el colapso de edificios, graves daños en la infraestructura y dejaron más de 1,700 fallecidos y miles de personas afectadas, por lo que decenas de equipos especializados de distintos países fueron movilizados para apoyar las operaciones de rescate.
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