Dos jóvenes del Hospital María Auxiliadora (HMA) del Ministerio de Salud (Minsa) tienen una nueva razón para sonreír. J.H.M., de 36 años, natural de Huaral, y R.A.H., de 37 años, de Villa María del Triunfo, fueron sometidos con éxito a complejas implantaciones de Desfibriladores Automáticos Implantables (DAI) gracias a una alianza médica internacional con este nosocomio.
Ambos pacientes tenían el diagnósticos de cardiomiopatía arritmogénica, distrofia muscular de Emery-Dreifuss y falla cardíaca con fracción de eyección ventricular izquierda (FEVI), que los colocaran en una situación de riesgo para sus vidas.
La implantación de desfibriladores fue posible gracias al trabajo conjunto entre los especialistas del HMA y un equipo médico norteamericano. El procedimiento fue liderado por el jefe del Servicio de Cardiología, Dr. Julio Durand, en coordinación con el equipo encabezado por el Dr. Carlos Albrecht, del St. James Hospital.
El director general del HMA, Dr. Edgar Benito Pacheco, destacó la solidaridad y compromiso del equipo internacional, “agradecemos al equipo médico norteamericano, quienes volvieron al país para apoyar a los que más lo necesitan. Cuando unimos la experiencia de nuestros profesionales con la cooperación internacional, logramos algo que va mucho más allá de una intervención médica: devolvemos esperanza a nuestros pacientes y sus familias”, señaló.
Cada implante de DAI tiene un valor aproximado de US$ 50 mil, por lo que esta intervención es importante para ambos pacientes, ya que han podido acceder a una atención altamente especializada que difícilmente podrían haber afrontado por sus propios medios.
“Poder realizar estas operaciones, de manera gratuita, y trabajar junto al equipo del Hospital María Auxiliadora para brindar una nueva oportunidad a estos jóvenes es una enorme satisfacción”, sostuvo el Dr. Carlos Albrecht, líder de la misión médica norteamericana.

Para ambos pacientes, esta es una oportunidad para volver a sonreír junto a su familia y recuperar la tranquilidad de mirar hacia adelante, les representa la posibilidad de construir su vida en el hogar, y detrás de cada intervención hay una historia familiar, sueños pendientes y el deseo de seguir compartiendo momentos que, hasta hace poco, estaban amenazados por una enfermedad cardíaca de alto riesgo.
Con acciones como esta, el Ministerio de Salud, a través del Hospital María Auxiliadora reafirma que la medicina pública también puede abrir puertas a tratamientos de alta complejidad y que, cuando el conocimiento y la solidaridad se unen, los pacientes no solo reciben un dispositivo: reciben una nueva oportunidad para seguir viviendo, sonriendo y abrazando a quienes aman.
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(FIN) NDP/KGR
Publicado: 4/9/2026