Internos de los centros juveniles del Perú conmemoraron el mes morado con fe y devoción

Con procesiones, misas y actividades religiosas, los jóvenes inspiraron su camino hacia la resocialización

La fe y espiritualidad que trae consigo el Señor de los Milagros cada mes de octubre llegó a los centros juveniles del Pronacej, donde centenares de adolescentes en conflicto con la ley penal participaron con fervor y devoción en procesiones, misas, decoración de altares y diversas expresiones de devoción, como parte de la espiritualidad que inspira su proceso de cambio.

La fe y espiritualidad que trae consigo el Señor de los Milagros cada mes de octubre llegó a los centros juveniles del Pronacej, donde centenares de adolescentes en conflicto con la ley penal participaron con fervor y devoción en procesiones, misas, decoración de altares y diversas expresiones de devoción, como parte de la espiritualidad que inspira su proceso de cambio.

12:53 | Lima, oct. 31.

La fe y espiritualidad que trae consigo el Señor de los Milagros cada mes de octubre llegó a los centros juveniles del Pronacej, donde centenares de adolescentes en conflicto con la ley penal participaron con fervor y devoción en procesiones, misas, decoración de altares y diversas expresiones de devoción, como parte de la espiritualidad que inspira su proceso de cambio.

Internos y trabajadores de los centros juveniles de Lima, Santa Margarita, Chiclayo, Pucallpa, Arequipa, Huancayo y Cusco conmemoraron juntos el Mes Morado, con actividades que promovieron espacios de encuentro, participación y convivencia, fortaleciendo sus valores durante los procesos de reinserción social.

En el Centro Juvenil de Lima se realizó la tradicional procesión del anda del Señor de los Milagros por las calles del distrito de San Miguel, liderada por los jóvenes internos que se encuentran en la última etapa de su proceso de reinserción social. Ellos estuvieron encargados de cargar el anda del Cristo Moreno, mientras que la banda de música del establecimiento acompañó el recorrido. La actividad contó con el apoyo y permanente acompañamiento del personal del Pronacej, la Policía Nacional del Perú, el Serenazgo de San Miguel y la Comunidad de Maranga.


La devoción también se hizo presente en el Centro Juvenil Santa Margarita, único establecimiento para adolescentes mujeres, donde la misa y procesión contó con la participación de Monseñor Guillermo Cornejo. Las internas también exhibieron los muñecos tejidos a mano con la figura del Papa León XIV que han aprendido a elaborar en el taller de confección textil que les brinda el Pronacej.

Para los internos, esta celebración también representa una oportunidad para fortalecer su fe y mantener vivas sus raíces culturales. “Para nosotros es importante mantener viva la tradición del Señor de los Milagros, porque fortalece nuestra fe y espiritualidad durante el proceso de internación y nos conecta con nuestras raíces como peruanos. Invitamos a la población a participar de esta celebración y a confiar en nuestra reinserción”, expresó uno de los jóvenes del Centro Juvenil de Lima.


En esa misma línea, psicólogo del Centro Juvenil de Lima, César Salazar, destacó el valor de la espiritualidad como parte del proceso de cambio de los jóvenes. “Durante octubre no solo trabajamos la reinserción de los internos, sino que unimos la fe del pueblo y de la comunidad para acompañarlos en este proceso. La fe es uno de los cimientos de la reinserción social, porque permite que los menores se conecten consigo mismos, reflexionen sobre el perdón y fortalezcan sus vínculos con los demás, a través de la imagen del Cristo Moreno”, señaló.

De esta manera, el Pronacej promueve espacios que fortalecen la dimensión espiritual, la expresión cultural y la convivencia. Así, el Mes Morado se convirtió en una oportunidad para compartir una de las tradiciones más representativas del país y reforzar valores que también contribuyen a la reinserción social.


(FIN) NDP/LZD


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Publicado: 31/10/2026