El ingreso del Perú al Escudo de las Américas constituye una oportunidad para enfrentar mejor al crimen organizado transnacional, mediante intercambio de inteligencia y cooperación, y no compromete la soberanía nacional, sostuvo el excanciller Oscar Maúrtua.
“
El Escudo de las Américas es un mecanismo político de articulación y concertación, mas no un tratado que nos obligue jurídicamente ni que comprometa nuestra soberanía. Es un marco de cooperación flexible, lo cual es una ventaja para el Perú, porque nos permite sumarnos a un esfuerzo internacional de seguridad sin atarnos a compromisos rígidos”, señaló a la
Agencia Andina.
Según remarcó, cuando Washington equipara a los cárteles con organizaciones terroristas como el ISIS o Al Qaeda, lo que está haciendo es dotar de mayor contundencia y prioridad política a la lucha contra estas mafias, algo que el Perú necesita, porque el narcotráfico y el crimen organizado son una amenaza directa al bienestar de los peruanos.
“El escudo representa una oportunidad concreta para el Perú. Al ser dirigida por una enviada especial, la coalición actúa con mayor rapidez y flexibilidad que un secretariado multilateral tradicional, lo que facilita una
respuesta más ágil frente al narcotráfico y al crimen transnacional. El habernos sumado a esta iniciativa nos da acceso a inteligencia compartida y a mecanismos conjuntos de aplicación de la ley que, por nuestra cuenta, nos tomaría años desarrollar”, añadió.
Asimismo, consideró que en el plano geopolítico el Perú tiene la posibilidad de aprovechar los beneficios del escudo sin sacrificar o poner en cuestión ninguna de sus relaciones estratégicas, al ser un país que ha sabido construir una política exterior de neutralidad activa, trabajando con pragmatismo tanto con Washington como con Pekín.
“Esa es, precisamente, nuestra fortaleza. No tenemos que elegir un bando. Nos hemos sumado al Escudo de las Américas para fortalecer nuestra seguridad regional, y al mismo tiempo seguir profundizando nuestros vínculos comerciales con Asia, pues un país más seguro es una fuente de mayor atracción para las inversiones extranjeras, sea que vengan de China, Estados Unidos, India, la Unión Europea. Otros países de la región han optado por posturas más rígidas y han visto resultados contraproducentes; el Perú, en cambio, con una diplomacia de equilibrio puede capitalizar lo mejor de ambos mundos”, enfatizó.
Dijo, además, que el Escudo de las Américas se suma naturalmente a la trayectoria de cooperación creciente desarrollada en el marco de las relaciones diplomáticas con Estados Unidos, que llevan ya 200 años, y permite consolidar una alianza de seguridad sólida
sin que ello signifique renunciar en absoluto a la autonomía o la relación con China.
“Por eso sostengo que adherirnos al escudo no es una ruptura de nuestra política exterior, es, más bien, la expresión más clara de un pragmatismo estratégico que beneficia directamente la seguridad y el bienestar de los peruanos”, subrayó Maúrtua.
(FIN) VVS/CCR
JRA
Publicado: 13/9/2026