Las recientes avalanchas registradas en el nevado Huascarán, escenario en las últimas semanas de accidentes que han dejado personas heridas, fallecidas y desaparecidas, constituyen una señal de alerta ante la posibilidad de que se produzca un evento de mayor magnitud.
Así lo advirtió Juan Torres Lázaro, subdirector de Riesgos Asociados a Glaciares del Instituto Nacional de Investigación en Glaciares y Ecosistemas de Montaña (Inaigem), quien precisó que el peligro no se concentra únicamente en uno de los picos del nevado, sino que está presente en gran parte del macizo del Huascarán, por lo que consideró necesario mantener una vigilancia permanente y, principalmente, fortalecer la preparación de las poblaciones potencialmente expuestas.

“Ese peligro latente existe no solamente en el pico norte, sino también en el pico sur. Es en gran parte de toda el área del Huascarán. Definitivamente, las avalanchas o pequeñas avalanchas que ha habido son un aviso de que podría generarse una avalancha de mayor proporción”, sostuvo.
Torres remarcó que, frente a este escenario, los gobiernos locales deben trabajar directamente con la población para que esta conozca las zonas seguras y las rutas que deberá utilizar ante una eventual evacuación.
“La población, a través de sus gobiernos locales, debería prepararse y hacerlo con seriedad. Hay lugares donde se tiene que implementar mejor e incluso podrían catalogarse como zonas no mitigables”, manifestó.
Planes y mapas de evacuación
En medio de esta situación, la Gerencia Regional de Gestión del Riesgo de Desastres de Áncash entregó a autoridades provinciales y distritales planes y mapas de evacuación ante el peligro de un aluvión proveniente del nevado Huascarán. Los documentos establecen zonas seguras y rutas de evacuación para los distritos de Mancos, Ranrahirca, Matacoto, Shupluy y Yungay, en la provincia de Yungay, así como Amashca y Tinco, en la provincia de Carhuaz.

Para su elaboración se recopiló información de campo, datos sobre elementos expuestos e información geoespacial, que posteriormente fue incorporada a un sistema de información geográfica para determinar las potenciales áreas seguras y las vías de evacuación.
Los planes toman como uno de sus antecedentes el reporte de evaluación rápida emitido por el INAIGEM luego de la avalancha de hielo ocurrida en mayo de 2025 en el glaciar Raymondi 3, ubicado en la zona sur del Huascarán.
Según aquel estudio, una modelación preliminar sobre un eventual desprendimiento de roca y hielo determinó que Mancos sería una de las localidades más afectadas si la zona crítica del glaciar Raymondi 3 llegara a desprenderse completamente.

El escenario evaluado por el Inaigem estimó que un evento de esas características podría generar un aluvión capaz de alcanzar el río Santa en menos de 16 minutos, situación que refuerza la necesidad de que las poblaciones potencialmente expuestas conozcan anticipadamente las rutas de evacuación y zonas seguras.
Publicado: 11/8/2026