Hoy en día, la integración de sistemas de gestión empresarial vinculadas con inteligencia artificial (IA) permiten que las gerencias puedan consultar en tiempo real, a través de aplicativos o incluso el mismo WhatsApp, resultados como las ventas del día, el stock de productos, sedes por debajo de las metas o cualquier pedido pendiente por atender.
Hasta hace algunos años, esto se tenía que requerir a diferentes áreas para que descarguen la información, elaboren hojas de cálculo y preparen un reporte. El tiempo de entrega incluso podía depender del tamaño y del nivel de organización de la empresa.
Actualmente, la IA es capaz de interpretar solicitudes, revisar y analizar la información almacenada en el sistema empresarial y presentar una respuesta sencilla en segundos. “Cuando la información está adecuadamente integrada, puedes consultar un reporte desde tu celular con IA conectada al sistema de gestión”, explica José Luis Yarlequé, gerente general de Ramo Perú.
Sin embargo, esta posibilidad también evidencia las brechas que todavía enfrenta el tejido empresarial peruano. No todas las compañías tienen su información centralizada, cuentan con personal capacitado o pueden realizar las inversiones necesarias para automatizar sus operaciones.
“La digitalización no es únicamente una tendencia tecnológica. Influye en la productividad, la capacidad de crecimiento y el acceso a nuevos mercados”, comenta el especialista. Incluso, de acuerdo con ProInnóvate, el 74% de los proyectos de digitalización financiados por el programa generó un incremento en las ventas de las empresas beneficiarias.
En ese contexto, y en el marco del inicio de un nuevo periodo de gobierno, José Luis Yarlequé destaca algunos de los principales retos tecnológicos que deberán enfrentar las empresas peruanas y las instituciones públicas encargadas de promover su competitividad:
1. Pasar de herramientas aisladas a información integrada: Uno de los principales obstáculos aparece cuando las ventas, inventarios, compras, cobranzas y finanzas se registran en plataformas diferentes que no se comunican entre sí, requiriendo trabajo manual para ser consolidada.
Esto impide que la IA entregue respuestas completas porque necesita consultar una fuente única y actualizada. En ese sentido, los sistemas de Planificación de Recursos Empresariales (ERP, por sus siglas en inglés) permiten reunir en una misma plataforma todos los procesos. Por ello, el primer reto no consiste en contratar IA, sino en ordenar previamente la información y definir cuáles son los datos oficiales de la compañía.
2. Financiar la transformación completa, no solamente el software: Digitalizar una empresa supone más que adquirir una licencia, requiere revisar procesos, migrar información, integrar plataformas, configurar permisos, capacitar a los trabajadores y acompañar la adaptación del equipo.
Es necesario ampliar el acompañamiento técnico y facilitar que más empresas locales puedan acceder a diagnósticos de madurez digital, cofinanciamiento e implementación progresiva.
Es importante destacar que el objetivo de una política pública no debería ser que todas compren la misma tecnología, sino ayudar a que identifiquen sus principales problemas y adopten soluciones acordes con su operación.
3. Formar profesionales y gestionar la resistencia al cambio: Incluso cuando la empresa cuenta con presupuesto y tecnología, la implementación puede fracasar si los trabajadores no comprenden cómo utilizarla o la perciben como una amenaza.
Por ello, la formación tecnológica no debe limitarse a enseñar el funcionamiento de un programa. También debe incluir gestión del cambio, análisis de procesos, interpretación de datos, ciberseguridad y uso responsable de la inteligencia artificial.
4. Convertir la conectividad en infraestructura productiva: Ninguna empresa puede gestionar sus operaciones desde el celular si no cuenta con una conexión estable.
En ello, Perú ha registrado avances importantes. Al cierre de 2025, el país alcanzó aproximadamente 4.38 millones de conexiones de internet fijo y el 82.47% utilizaba fibra óptica. Fuera de Lima y Callao, las conexiones de fibra llegaron a 1.73 millones, con un crecimiento superior al 26% frente al año anterior.
El desafío será lograr que este crecimiento se traduzca en conectividad confiable para actividades productivas ubicadas fuera de los principales centros urbanos.
5. Incorporar ciberseguridad y reglas claras para la IA: Cuanta más información se consulta desde celulares y servicios en la nube, mayor debe ser el control sobre los accesos.
La empresa debe establecer quién puede acceder a cada dato, desde qué dispositivo y bajo qué condiciones. Esto requiere autenticación de usuarios, permisos diferenciados, copias de seguridad, registro de consultas y procedimientos de respuesta ante posibles incidentes.
Uno de los retos de la nueva administración será convertir los lineamientos que ya exisen en orientación práctica y accesible para las empresas, especialmente para las de menor tamaño.
“La regulación deberá avanzar sin frenar la innovación. Las compañías necesitan conocer qué información pueden utilizar, cómo deben protegerla, qué responsabilidades conservan al contratar proveedores tecnológicos y cuándo una decisión automatizada requiere revisión humana”, explica Yarlequé.
Finalmente, el vocero de Ramo Perú destaca que la IA puede facilitar el acceso a la información, pero no corrige por sí sola una operación desordenada. “Primero debemos asegurar que los datos sean confiables, que los procesos estén integrados y que las personas sepan utilizar la tecnología”, concluye.
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(FIN) NDP/GDS
Publicado: 28/7/2026