Nuevos hallazgos arqueológicos de esculturas recuperadas en Vichama, asentamiento de la Civilización Caral ubicado en el distrito de Végueta, provincia limeña de Huaura, revelan la importancia simbólica que habría tenido la serpiente hace unos 3,800 años. Las investigaciones plantean que este animal estuvo relacionado con el agua, la fertilidad, la transformación y la renovación de la vida.
Las evidencias arqueológicas fueron presentadas esta mañana por la Zona Arqueológica Caral (ZAC), Unidad Ejecutora 003 del Ministerio de Cultura en una ceremonia encabezada por el ministro Alberto Beingolea.

Entre los materiales recuperados figuran objetos elaborados en hueso y arcilla que representan serpientes y que fueron encontrados tanto en edificios públicos como en espacios residenciales. Algunas de estas piezas habrían sido depositadas deliberadamente como ofrendas durante procesos de renovación arquitectónica.
Una de las piezas más importantes fue recuperada en el Sector D de Vichama. Se trata de una escultura tallada en el asta de un cérvido joven, de aproximadamente 30 centímetros de longitud.
La pieza representa a un personaje antropomorfo aparentemente muerto, con los ojos y la boca cerrados, asociado a un ser serpentiforme. De acuerdo con la interpretación arqueológica, esta composición podría estar vinculada con una concepción de transformación y renovación, en la que la serpiente simbolizaría el tránsito hacia un nuevo ciclo de vida.

La segunda escultura mide 6,9 centímetros y fue elaborada en arcilla no cocida. La pieza conserva pigmentos rojos y negros y presenta, en la parte anterior del cuerpo, el relieve de una serpiente con cabeza triangular. En uno de sus lados, el personaje representado sostiene un objeto que posiblemente habría tenido una función ritual.
Publicado: 26/8/2026